Un cambio de propiedad suele marcar una ruptura. Un punto y aparte. Un nuevo comienzo. Sin embargo, la historia del antiguo Hotel Gallery se parece más a una transición que a una reinvención. El emblemático establecimiento del Eixample inicia ahora una nueva etapa bajo el paraguas de Catalonia Hotels & Resorts, pero lo hace conservando buena parte de la identidad que lo ha convertido en uno de los hoteles de referencia de Barcelona durante más de tres décadas.
La cadena catalana adquirió a finales de 2025 el Gallery de Barcelona y el Molina Lario de Málaga al fondo de inversión Meridia Capital, presidido por Javier Faus. Con la operación, Catalonia incorporó dos activos que acababan de completar una profunda renovación y consolidó su posición como la cadena hotelera con mayor presencia en Barcelona, donde cuenta ya con 30 establecimientos.
La transacción también supone una nueva vida para el Gallery, pero, lejos de apostar por una transformación radical, Catalonia ha optado por preservar buena parte de aquello que ha convertido al Gallery en uno de los hoteles de referencia del Eixample. El estilo de atención al cliente, el confort, la personalidad del servicio y, desde hace unos años, también la oferta gastronómica de Sintonia —con su reconocido steak tartar como emblema—, se mantienen como algunos de los pilares de un hotel que hq querido elevar la experiencia del huésped sin perder la identidad que ha definido al Gallery durante más de tres décadas.

Un establecimiento histórico y cotizado
Ubicado en la calle Rosselló, entre Rambla Catalunya y Passeig de Gràcia, el hotel ocupa una de las zonas más cotizadas de Barcelona. Desde algunas de sus habitaciones se contempla el Palau Robert. Su historia se remonta a 1991, cuando la familia Gómez Casals impulsó el proyecto coincidiendo con la transformación urbana que vivía la ciudad en vísperas de los Juegos Olímpicos de 1992.
Durante más de treinta años, la familia mantuvo la propiedad tanto del Gallery como del Molina Lario. Pero en 2023 ambos establecimientos fueron adquiridos por Meridia Capital —responsable también de otros grandes éxitos hoteleros en la ciudad, vinculado a establecimientos como el Arts— por 85 millones de euros, en una operación en la que el fondo se impuso a otros inversores interesados, entre ellos Pontegadea, el vehículo inversor de Amancio Ortega. Esta nueva etapa bajo la gestión de Meridia estuvo marcada por una profunda reforma destinada a reposicionar ambos hoteles dentro del segmento premium.

La transformación que hoy luce el antiguo Gallery, por tanto, no comenzó con la llegada de Catalonia. Fue Meridia Capital quien impulsó una renovación integral del establecimiento tras su adquisición en 2023 y dos años después, con la transformación ya completada, Catalonia tomó el relevo.
La reforma, ejecutada por el estudio Montplet, abarcó las 110 habitaciones del hotel, entre ellas cinco habitaciones Deluxe y cinco suites. Con una tarifa media en torno a los 220 euros por noche y una estancia habitual de dos noches, el proyecto se ha centrado en reforzar una idea de confort atemporal. “Queríamos crear espacios atemporales, contemporáneos, pero sin caer en tendencias pasajeras”, señala Lourdes Grau, directora del establecimiento, ahora rebautizado como Catalonia Boulevard.
Una intervención que también incorpora discretos guiños al público local, en un hotel cuyo perfil de cliente se reparte entre el ocio y el negocio. Desde piezas vinculadas al diseñador Òscar Tusquets, inspiradas en Antoni Gaudí, hasta una selección de publicaciones dedicadas a la arquitectura catalana y al urbanismo de la ciudad impregnan las habitaciones. Sobre las mesas conviven libros sobre la arquitectura de Cadaqué o la obra de Josep Lluís Sert —urbanista y encargado de edificios como la Fundació Joan Miró—, mientras que en el minibar aparecen referencias locales como los frutos secos de la barcelonesa Casa Gispert.

Sintonía, continuidad en la cocina del antiguo Gallery
Pero si hay un espacio que simboliza mejor que ningún otro la voluntad de continuidad de esta nueva etapa es el restaurante Sintonía. El nombre del restaurante, de hecho, refleja la filosofía de Catalonia tras la adquisición del hotel, basada en mantener en sintonía lo que ya funcionaba y preservar aquello que había consolidado su éxito. La cadena ha optado, por tanto, por preservar un proyecto que ya había logrado consolidar una clientela propia dentro y fuera del hotel.
“La gastronomía es una parte imprescindible de los hoteles Catalonia”, explica Lourdes Grau, directora del Catalonia Boulevard, y “Sintonia es un restaurante que se ha ganado su reconocimiento por méritos propios”. La decisión ha sido mantener intacta la esencia de una propuesta basada en el producto y la cocina mediterránea. El plato más representativo continúa siendo el steak tartar preparado ante el comensal, servido en un singular recipiente con forma de cabeza de buey que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del restaurante. Desde su apertura en 2019 se han servido más de 25.000 raciones de este plato.

Una filosofía que es compartida por otros establecimientos gastronómicos del grupo. “No hacemos nada extraordinario; intentamos aportar un matiz propio a través del producto, del servicio y de la reinterpretación de recetas tradicionales”, resume Myriam Ortiz Bastos, directora del Molina Lario de Málaga, edificio también incorporado recientemente a la cartera de Catalonia.
El hotel número 30 en Barcelona
La incorporación del antiguo Gallery tiene una relevancia especial para Catalonia Hotels & Resorts, ya que refuerza su presencia en la capital catalana. “Como empresa familiar que somos, damos muchísima importancia a nuestras raíces. Catalonia nació en Barcelona y sigue siendo nuestra ciudad de referencia”, afirma Jorge Rodergas, director comercial de la cadena.

La compra del Gallery y del Molina Lario se produjo apenas unos meses después de otra operación estratégica para el grupo. A comienzos de 2025, la compañía había adquirido también el actual Catalonia Barcelona Beach, situado frente a la playa de la Mar Bella, en Poblenou. Con estas incorporaciones, el grupo alcanzó los 30 hoteles en Barcelona y se consolidó como la cadena con mayor presencia en la ciudad.
Pero su influencia se extiende más allá de la capital catalana. El grupo cerró 2025 con una facturación récord superior a los 630 millones de euros, apoyado en una red de 82 hoteles, más de 12.000 habitaciones y una plantilla que supera las 9.000 personas. Entre sus planes de futuro destaca la expansión internacional, con especial atención a África, donde ultima la apertura de un resort de cinco estrellas en Zanzíbar para finales de año, después de consolidar su modelo de hotelería de lujo en el Caribe, donde ya opera establecimientos en México, República Dominicana y Jamaica.


