Por tercer año consecutivo, la Fundació Avan se prepara para celebrar la Noche de la Esperanza. La gala solidaria anual de la entidad pondrá el foco en esta ocasión en recaudar fondos para surtir su nuevo centro de rehabilitación neurológica infantil y juvenil de Terrassa; los aparatos y equipos necesarios para la atención de criaturas y jóvenes afectados por enfermedades neurológicas suelen tener un coste elevado, y la entidad trabaja para equipar su nuevo Petit Avan con los mejores instrumentos.
Con este objetivo, la entidad calienta motores para su III Noche de la Esperanza, que se celebrará este año en el Círculo Ecuestre el 18 de septiembre con un formato de cena-cóctel que incluirá actuaciones musicales y de danza, así como un sorteo de más de un centenar de regalos que ofrecen empresas que colaboran con la entidad. “Detrás de la gala hay una amplia red de personas y empresas que la impulsan y ejercen de altavoz”, explica la directora general de la fundación, Anna Soler.
Desde su primera edición hace dos años, la gala ha ido creciendo tanto en empresas colaboradoras como en asistentes: de los 80 de la primera edición, este año ya cuentan con más de 120 inscripciones, con la previsión de alcanzar alrededor de 150.
Además de los donativos que aporten los asistentes —de un mínimo de 160 euros para acudir—, la entidad recaudará fondos a través de la participación en los sorteos, con regalos que van desde noches de hotel hasta artículos de joyería y perfumería. Por ahora cuenta con 120 regalos de 42 empresas colaboradoras, que incluyen a compañías como la Casa Batlló, el Palace Barcelona y el Hotel Miramar. “La suma de los importes del año pasado fue de más de 15.000 euros”, destaca Soler.
Con todo ello, la entidad aspira a ampliar el equipamiento del Petit Avan de Terrassa. El espacio dirigido a los más jóvenes se ubica dentro del nuevo centro que ha estrenado la fundación en la ciudad, con más de 1.600 metros cuadrados. Tras una inversión de tres millones de euros para rehabilitar la antigua nave textil en la que se ubica, tiene capacidad para atender a 700 personas al año en total, más del doble de la que Avan tenía en su anterior centro en la ciudad.
El centro acaba de abrir sus puertas en septiembre para adultos con enfermedades neurológicas, y prevé abrir la unidad para pequeños y jóvenes a medida que avance en su preparación y en la adquisición de más material. Mecanismos que permiten comunicarse a niños y niñas con dificultades del habla, mediante pictogramas, texto, voz y sistemas táctiles y oculares; instrumentos clínicos de rehabilitación logopédica, y herramientas de evaluación y diagnóstico del trastorno del espectro autista son algunos de los recursos con los que la entidad quiere contar en el centro. De media, cada uno vale más de 5.000 euros; en total, todos los equipos que la fundación considera necesarios para el Petit Avan superan los 50.000.
La entidad, que se financia con fondos propios y subvenciones, prevé abrir el Petit Avan en los próximos meses. En paralelo, trabaja para seguir ampliando el material y servicios del centro destinado a adultos, objetivo en el que centrarán otra cena solidaria el 3 de octubre.
“Necesitamos mucho material especializado y de fisioterapia”, incluidas camillas y aparatos de 6.000 euros por unidad, recalca Soler. Como máximo exponente de estos dispositivos, la entidad se propone disponer de un exoesqueleto, con un coste de más de 80.000 euros: “No hay cenas suficientes para reunirlo”.
Sin todo ello, la entidad puede seguir atendiendo a sus usuarios y a sus familias, como ha hecho a lo largo de sus más de 30 años de historia, “pero cuanto más material especializado tengamos, mejor será el servicio y las terapias que podamos ofrecer”, destaca Soler. De hecho, el flamante centro de Terrassa está teniendo una gran acogida, realizando un mínimo de cinco visitas diarias a nuevos usuarios, y está llenando grupos de atención cuando todavía no se han ni puesto en marcha, con personas que llegan al centro por iniciativa propia o derivados de servicios sociales o sanitarios: “Estamos teniendo muy buena respuesta, y eso evidencia que se trata de un servicio muy necesario”.