Leer contribuye a reducir el estrés, a prevenir el deterioro cognitivo, a fomentar el sueño... La lectura potencia también las habilidades sociales y aumenta el conocimiento. Estos son solo algunos de los beneficios de la lectura para nuestra salud. Y en cualquier edad. Desde la Institució de les Lletres Catalanes (ILC) estos beneficios, que el Departament de Salut recoge en su Canal Salut, se tienen también muy presentes. Así lo explica su director Eduard Escoffet (Barcelona, 1979), que defiende la lectura como un hábito saludable e imprescindible.Poeta y director del festival de prácticas poéticas actuales PROPUESTA, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (2000-2004), Barcelona Poesía (Festival Internacional de Poesía de Barcelona) entre el 2010 y el 2012 y el POESÍA y + (2013-2024), el próximo 2 de enero cumplirá un año al frente de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), que tiene la misión de promocionar la literatura catalana y fomentar la lectura.
--- ¿Cuál es el estado actual de la literatura catalana, desde el punto de vista de la producción?
--- En general, estamos en un buen momento, yo soy muy optimista, en el sentido de que se está produciendo mucho, literatura de mucha calidad y con una diversidad de miradas muy importante. Con esto hemos ganado, y no solo en los géneros más consumidos, sino también en la literatura dramática, el cómic, y el libro infantil y juvenil. Esta es la imagen global en todo el territorio con dominio lingüístico del catalán, que es donde la ILC enmarca su tarea.
--- Y en cuanto al consumo, ¿cómo estamos?--- Según el último informe publicado por el Institut Català de les Empreses Culturals (ICEC), nos vamos manteniendo ---el estudio de Hábitos de lectura y compra de libros en Catalunya indica que al menos una vez al trimestre, el 96,9% de los mayores de catorce años en Catalunya lee algún tipo de material en cualquier soporte, impreso o digital. Nuestro objetivo es aumentar este índice de lectura. Y en esta misión nos guía el
Pla Nacional del Llibre i la Lectura, que fue aprobado en 2023 con un amplio consenso, en la anterior legislatura, pero que, por ese gran consenso, el actual Govern se ha hecho suyo también. Recoge 73 medidas para que diferentes responsables, entidades culturales, privadas y públicas y la administración, las apliquen, para aumentar el índice de lectura.Ya vemos una ligera tendencia al alza, y tenemos que trabajar para que aumente todavía más. Pero, en el ámbito general,
el ecosistema editorial está en un buen momento y tenemos que trabajar para no bajar la guardia, y mejorar. Haciendo una mirada global sobre este ecosistema, desde autores, editoriales, traductores, clubes de lectura, bibliotecas... tenemos que ver cómo podemos ayudar las diferentes cadenas para que la buena producción en catalán llegue a todas partes.
--- ¿Cómo se organizan esas 73 medidas?--- Son muy diversas, y parten de cuatro ejes: el fomento del hábito lector; el derecho a la lectura y la atención a la diversidad; el apoyo al ecosistema del libro (creación, edición y producción, difusión y distribución, comercialización y acceso) y la gobernanza, que es diálogo, concertación y planificación, datos e investigación. Las que dependen de nosotros, las desarrollamos desde la ILC. Algunas tienen más visibilidad, como la creación de la futura Casa de les Lletres, prevista para el 2028.
--- ¿Dónde estará?--- Estará ubicada en el Palau Requesens (C/ Bisbe Caçador,3), donde ahora está la sede de la Reial Acadèmia de les Bones Lletres. Allí estará nuestra sede y otras entidades como AELC, ACEC, el PEN Català, Espais Escrits e IbbyCat. Por primera vez, tendremos una sede pública, con una vinculación mayor con la ciudadanía.
--- ¿Cómo son las acciones desarrolladas ya dentro del Pla Nacional del Llibre i la Lectura?--- Uno de los ejemplos que ha tenido mucho éxito ha sido el programa
Totes les veus, del que se ha hecho una prueba piloto este 2025 en la comarca de Osona y ahora el 2026 doblaremos los grupos en Osona y se empezará a hacer también en Lleida. Es un programa de detección de talento literario para tercero y cuarto de ESO y primero de Bachillerato, que pone especialmente el foco en la diversidad de miradas. Con él se pretende dar herramientas a adolescentes jóvenes para que puedan desarrollarse como escritores. Cumpliendo, así, con el derecho a la participación cultural y para favorecer esta amplitud de miradas, seleccionamos a jóvenes de diferentes institutos para asistir a talleres de creación literaria.
--- ¿Dónde se hacen estos talleres?--- En Osona, lo hacemos en la Universitat de Vic, y los de Lleida, en la Universitat de Lleida (UdL), y se organiza con la Escola d’Escriptura de l’Ateneu Barcelonès. El objetivo es que tengan acceso a la creación literaria, con herramientas y recursos, y que la creación haga de nexo entre los jóvenes. Esta es una de las medidas que se cocinó en el plan, que ya se inició durante la etapa de la anterior directora de la ILC, Izaskun Arretxe, y es una de las propuestas de orfebrería muy importantes. Nuestra idea es ampliar progresivamente su acción y llevarla a todo el país.
--- Un importante incentivo para los autores noveles es el gran número de convocatorias de premios literarios.--- Sí. Nuestro papel en ello es puramente de recopilatorio y de difusión de los premios. Nosotros ofrecemos información de todos los premios que recogemos y que nos llegan. Los premios son una característica muy propia de la literatura catalana. En poesía, por ejemplo, hay muchos más que en otras literaturas. Aquí tenemos una red muy importante de premios. El reto es conseguir que tengan más incidencia y acompañar a las obras premiadas para que lleguen a más público y es relevante combinar premios de obra inédita y obra publicada. Es decir, que sea muy diversa la oferta de premios, de más profesionalizada a la amateur y promocionar las obras, en prosa o poesía. La de los premios es
una de las secciones más visitadas de la web de la ILC.
--- ¿Cómo son las acciones desarrolladas ya dentro del Pla Nacional del Llibre i la Lectura?--- Tenemos un proyecto,
Lletres compartides, con el que damos a conocer a estos autores poco conocidos en todo el territorio. Trabajamos con socios en Andorra, en las Islas Baleares, en el País Valenciano, en la Catalunya Nord y en L'Alguer, y nosotros hacemos la parte de Catalunya. Hacemos que autores de los diferentes lugares circulen por todo el territorio. Esto incide en el contacto entre autores y lectores, a través de clubes de lectura. Y, en los centros educativos, el programa
Lletres a les aules también crea esta interacción con los autores, en este caso de los estudiantes. Ya vamos camino de los 30 años con este programa en las aulas, fue uno de los proyectos pioneros de cooperación entre el Departament de Cultura y el de Educació. Nació en 97 para favorecer la presencia de la literatura en los centros educativos. Y, en los últimos años, ha vivido un aumento muy importante. Ya llevamos 800 visitas básicamente en el Principat.
"Cómo será la literatura del futuro lo estamos escribiendo ahora"
--- ¿El Pla Nacional abarca todas las edades?---Sí, la visión del plan es atender todas las franjas de edad, para que los más pequeños tengan acceso a la creación literaria, y no solo apoyemos a los ya consolidados. Por eso tenemos becas para autores emergentes, noveles, consolidados y hacemos también reconocimientos a los seniors y homenajes a autores célebres. No solo queremos focalizarnos en favorecer que gente más joven se pueda dedicar a la creación, nuestro apoyo es para gente con 20 años, 40 o 60. Este 2025 hemos empezado con doce becas, una ayuda económica y sesiones acompañamiento con jornadas de profesionalización para que los más jóvenes entiendan el ecosistema literario, y se les hace una mentoría a cargo de un autor consolidado. Y esto se hace en una máxima diversidad géneros. Uno de los retos de la institución, que también se plantea en el plan nacional, es no solo trabajar para hacer vivo y conocer el patrimonio literario que ya tenemos, sino asegurar el futuro. Por eso en la ILC podemos decir que tenemos un pie en el pasado y otro en el futuro.
--- Así se prepara también el relevo los literatos ahora consolidados.--- Cómo será la literatura del futuro lo estamos escribiendo ahora. Hay retos complicados, en cuanto a la lengua, por ejemplo, y sobre el papel de la literatura en nuestra sociedad. Pero tenemos que salir al campo a conseguir el máximo, no a perder. Nuestro patrimonio es muy potente, y tenemos una escena literaria con mucho recorrido y peso, y el compromiso para generar el patrimonio del futuro, que será una mezcla de los ya consolidados y de los nuevos. Para los consolidados, este 2026 hemos aumentado a 12.000 euros las ayudas a la creación. Es una inversión, porque hay propuestas literarias que necesitan encerrarse unos cuántos meses y, si no ofrecemos las condiciones para poderlo hacer, no tiene sentido. Esto favorece a los autores, pero también a las editoriales y a la sociedad en general. Y, de este modo, incentivamos la profesionalización de los autores y garantizamos más calidad en las obras. Yo siempre pienso que, en un ecosistema, si haces un cambio, por pequeño que sea, tiene efectos en todo el resto, en este caso, en toda la sociedad.
--- Incluso ya hay estudios de la repercusión de la cultura en la salud. Salud y cultura es otro de los puntos de atención de la ILC.--- Sí, nosotros tenemos dos grandes alianzas que se están trabajando y que en los próximos años serán capitales. Una es entre Cultura y Educación, con un programa de Cultura y Educación que hace más de 25 años que trabajamos en las aulas. Y el otro es en el ámbito de la salud, porque sabemos qué aporta la cultura a la salud y, en nuestro caso, es obvio que la lectura es parte de ello. Especialistas como Sebastià Serrano insisten mucho que decir que la lectura puede ser un elemento muy importante para las personas, y estas son las cosas que tenemos que favorecer. Las prescripciones médicas, además de los buenos hábitos, tenemos que conseguir que incluyan cultura, que se prescriba cultura. Este es uno de los retos que el Departamento de Cultura tiene sobre la mesa.
"Una prioridad como país es que Cultura pueda llegar a contar con el 2% del presupuesto público, que es un acuerdo de mínimos que pide todo el sector"
--- La ILC también hace atención a las residencias literarias.--- Sí, fomentamos las residencias de creación literaria, espacios de creación, para fortalecer la relación entre los centros de creación y los escritores y los traductores. En el web tenemos un mapa donde se ubican las residencias estrictamente literarias o artísticas y culturales y ahora trabajamos en cómo podemos favorecer más la presencia de autores catalanes en estas residencias. El Institut Ramon Llull se ocupa en territorio fuera del dominio lingüístico, en residencias al extranjero. Con ellos trabajamos conjuntamente por si podemos ayudar con becas para el transporte o la manutención. Cada vez es más importante esto, porque siempre miramos de apoyar a la difusión de las obras, pero antes de que estas lleguen a las librerías, tenemos que asegurar que hay espacios para desarrollarlas, para crear, y esto quiere decir tiempos y espacio para el creador, para poder hacer una obra más ambiciosa. Igual que una buen plato necesita hacer su
chup-chup, en literatura pasa igual, se tiene que dedicar tiempo. Si no, se pierden matices.
--- La ILC también se encarga de organizar las conmemoraciones, ¿Cuáles se harán en 2026?--- Haremos las de Blai Bonet, Clementina Arderiu y Josep Maria Castellet, y a parte dedicaremos un homenaje a Joan Alcover con motivo de los cien años de su muerte.
"La librería debe funcionar como un negocio, pero también actúa como prescriptora, con un compromiso con la literatura que va más allá de las ventas"
--- ¿Cuáles son los principales retos para el 2026 de la ILC?--- Una prioridad como país es que Cultura pueda llegar a contar con el 2% del presupuesto público, que es un acuerdo de mínimos que pide todo el sector. Hay consenso político y, por lo tanto, tenemos que poder llegar a él en poco tiempo. Y, desde la institución, un reto es la estrategia de profesionalización del sector. Por eso son importantes los ciclos y festivales literarios y clubes de lectura para favorecer la difusión de las obras y, a su vez, fomentar fomentar la lectura. También son una pata más para los creadores, que gracias a esta profesionalización pueden ingresar más por actividades paralelas a la escritura.Estamos desarrollando diferentes estrategias para favorecer esta profesionalización, hablando con organizadores de festivales y ciclos, y aportando más dinero a su promoción. También promover más la literatura infantil y juvenil, el cómic y la literatura dramática, hacer que llegue más al conjunto de la sociedad y que los autores entiendan que la Institució de les Lletres Catalanes también es su interlocutor. Y estamos haciendo cambios para llevar todo esto de la mejor manera posible.
— Y en cuanto a las librerías, ¿cuál es su estado de salud?
— Quizás deberíamos preguntárselo al Gremi de Llibreters, pero aunque algunas han cerrado, también están abriendo nuevas, y además con una gran diversidad de miradas. Son librerías que actúan como centros culturales. Igual que las bibliotecas, las librerías son un pilar, y los clubes de lectura que se hacen en ellas son un elemento muy importante en el ecosistema literario. También para poder llevar a los autores a los clubes de lectura fuera de los núcleos urbanos. La librería debe funcionar como un negocio, pero también actúa como prescriptora, con un compromiso con la literatura que va más allá de las ventas.
A pesar de que hemos perdido varios comercios de proximidad, perdiendo el alma de las calles y convirtiendo las ciudades en espacios más inhóspitos sin estos comercios, todavía conservamos la librería como experiencia. Quien entra en ella no siempre sale con un libro, pero su papel sigue siendo muy importante, y creo que las cifras son positivas. Una librería depende mucho del compromiso de esos libreros que la sostienen. Gracias a ellos, las librerías se mantienen y, si a principios de siglo pensábamos que las librerías, las bibliotecas y el libro en papel ya no existirían, vemos que no ha sido así.