Enamorar el talento: estrategias para generar oportunidades y reforzar el tejido catalán
Taula rodona 'El talent que el futur reclama'
En un mercado laboral en constante transformación y con competencia global, el mundo académico, la administración pública y el sector privado coinciden en la necesidad de generar las condiciones adecuadas para atraer talento: una sólida narrativa de marca, acceso a formación continua y alianzas público-privadas para impulsar su desarrollo. Un enfoque que consideran clave para garantizar el crecimiento y la competitividad de las empresas catalanas a nivel mundial.
“Catalunya produce un aceite de oliva mucho mejor que el italiano, pero, aun así, todo el mundo compra el aceite italiano, a un precio mucho más elevado, simplemente porque desde Catalunya no sabemos venderlo”. Con esta metáfora, Xavier Jarque, Chief Revenue Officer de la consultora Marlex Group, ha lanzado un reto directo al tejido empresarial catalán durante la nueva sesión del ciclo Eixample Talks. Jarque ya no hablaba de agricultura y productos, sino de talento y profesionales. “En Catalunya tenemos proyectos empresariales extraordinarios, llenos de potencial, pero todavía nos falta la capacidad de transmitirlos y enamorar a los profesionales que pueden hacerlos crecer”.
La paradoja es evidente: mientras Barcelona se proyecta al mundo como un polo de atracción de talento internacional, muchos profesionales formados en la ciudad se marchan al extranjero en busca de nuevas oportunidades. El desafío ya no es solo captar talento, sino retenerlo y comprometerlo con proyectos que lo inspiren.
“La falta de talento disponible es uno de los grandes retos que las pequeñas y medianas empresas deben superar para afrontar los desafíos del futuro, desde la transición ecológica hasta la digitalización o la incorporación progresiva de la inteligencia artificial”, ha subrayado Sílvia Miró, directora del Área de Trabajo de Pimec, durante la ponencia inaugural que ha introducido la primera sesión del ciclo Eixample Talks del año. Organizada por The New Barcelona Post y Pimec, la sesión ha contado con la colaboración de la Generalitat, el Puerto de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y Mustmedia Group.
Compromiso y realización: la transformación del perfil profesional
Este escenario ha obligado a las empresas a replantearse cómo captar y retener talento. En un mercado laboral en continua transformación, ha sido necesario desarrollar una doble estrategia: adaptar las ofertas formativas a las nuevas necesidades del mercado laboral y, al mismo tiempo, promover dentro de las organizaciones una pedagogía que permita motivar y atraer a la nueva generación de profesionales.
“Si una profesión se percibe como agotadora, rígida o masculinizada, difícilmente conectará con las nuevas generaciones”, ha subrayado también Font. Más allá de un discurso que seduzca a los profesionales, el director del Consorci per a la Formació Contínua de Catalunya ha destacado la importancia de ofrecer “condiciones óptimas: salarios competitivos, flexibilidad y entornos saludables”.
Teniendo claro qué ofrecer a los profesionales y cómo comunicarlo, Jarque —que conoce bien los procesos de selección gracias a su trabajo en Marlex, consultora especializada en evaluación y selección de talento— sintetiza la estrategia que deben seguir las empresas en cuatro puntos fundamentales: definir con precisión el perfil del candidato antes de abrir el proceso; ser realistas con las expectativas, especialmente teniendo en cuenta las condiciones ofrecidas; cuidar el discurso de marca para generar un mensaje que enamore y cautive, especialmente a través de redes profesionales como LinkedIn; y actuar con agilidad y generosidad. “Si tienes un buen candidato, no puedes esperar diez días para entrevistarlo; entonces ya se habrá ido”, ha advertido Jarque.
Durante la entrevista, el cambio de paradigma es claro: pasar del escrutinio del currículum a la conversación sincera, en la que se detectan las competencias humanas del candidato y se explica el propósito, proyecto y legado de la empresa. “Solo así se puede enamorar a las personas para que se sumen a tu proyecto”.
Autogestión y pensamiento crítico: la era de las competencias humanas
Esta misma perspectiva, centrada en el propósito y en las soft skills —o competencias humanas—, refleja una tendencia de fondo: el mercado laboral actual valora cada vez más estas habilidades por encima del perfil estrictamente técnico. La transformación digital no ha reducido la importancia de las habilidades humanas; al contrario, la ha reforzado. “El mercado laboral está dejando de fijarse en perfiles concretos para buscar competencias humanas”, ha señalado Carme Pagès durante la ponencia inaugural.
Carme Pagès, directora de la Unidad de Prospección y Análisis Laboral de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), durant la ponencia que ha introducio la mesa redonda. @ Marc Llibre¿Las más demandadas? Capacidad de adaptación, gestión del tiempo, trabajo en equipo, pensamiento crítico y creatividad. Alcoba añade una dimensión clave: la base ética y el impacto social. “El mercado demandará cada vez más perfiles capaces de liderar con criterios éticos sólidos que, al mismo tiempo, dominen la tecnología”. La inteligencia artificial es un ejemplo paradigmático de la importancia de las competencias humanas en plena transición digital. “Para dominar la IA resulta fundamental formular las preguntas adecuadas y saber interpretar sus respuestas”, ha señalado Font.
Aunque el conocimiento en IA es una competencia cada vez más solicitada por las empresas, no solo los perfiles técnicos son los más demandados. El mercado laboral catalán también presenta un gran déficit de profesionales con formación en oficios. Jarque lo ha explicado sin rodeos: “Si hoy traes 100 electromecánicos, mañana mismo tendrán trabajo con sueldos de más de 35.000 euros anuales. Mañana. No dentro de un mes”.
Formación a lo largo de toda la carrera profesional
En este contexto, la formación continua resulta esencial. Tanto los profesionales de oficios tradicionales como aquellos que quieren incorporarse a sectores tecnológicos emergentes deben mantenerse en constante aprendizaje a lo largo de toda su trayectoria. “No sabemos cómo evolucionará el mercado laboral en los próximos 30 años, pero sí podemos afirmar que cambiará y que los profesionales deberán adaptarse”, destacó Jarque. La formación, por tanto, se convierte en una herramienta clave para potenciar esta capacidad de adaptación.
“El progreso lineal: estudiar, entrar al mercado laboral y jubilarse en la misma posición, ha quedado obsoleto. Ahora la formación ya no se entiende como una línea recta sino como un ciclo continuo”, ha recordado Alcoba, subrayando que la capacidad de adaptarse y actualizar competencias es hoy un requisito indispensable para cualquier profesional. Para las empresas, ofrecer promoción y formación a sus empleados también puede ser una forma de retener y potenciar el talento existente.
Font defiende el triángulo virtuoso “orientación, formación y acreditación” que promueven desde el Consorci per la Formació Contínua de Catalunya. Primero, ayudar a la persona a identificar qué necesita realmente —porque sin orientación, la formación puede resultar ineficaz—; luego, ofrecerle la formación adecuada; y, finalmente, certificar las competencias adquiridas.
Por otro lado, Font subraya la necesidad de agilidad institucional. “Es necesario que la administración y las universidades sean mucho más ágiles a la hora de crear e implementar nuevos títulos que respondan a necesidades inmediatas”. Alcoba fue un paso más allá: no hace falta que el mundo académico espere a que exista demanda de un sector o perfil concreto; si crea oferta, ésta puede, a su vez, generar demanda.
Si un territorio apuesta decididamente por generar talento en un ámbito concreto, acabará atrayendo empresas de ese sector. “A veces no hace falta esperar a que exista demanda para construir la línea de tren; la haces y la demanda llega”, ejemplificó Alcoba. Generar talento puede implicar que algunos profesionales se marchen inicialmente, pero al mismo tiempo posiciona al territorio como un hub de referencia en ese sector.
Según los tres ponentes, esta estrategia solo es viable con sólidas alianzas público-privadas que garanticen la formación, la retención y la promoción de los profesionales. Es necesario coordinar esfuerzos para dar visibilidad y potenciar los proyectos de 'oro líquido' del territorio, como el aceite de oliva catalán: iniciativas locales con calidad y ambición global. “No debemos mirar solo a Apple en Estados Unidos, porque aquí existen proyectos del mismo calibre”, ha reivindicado Jarque. El talento está ahí; el reto es crear las condiciones para que aflore, conecte con las oportunidades y se quede. Este desafío exige convicción colectiva: creer en ello y, sobre todo, saber comunicar que en el tejido catalán también se desarrollan grandes proyectos y que trabajar en compañías locales puede tener impacto global.
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