¿Cuáles son los vinos catalanes más consumidos en Catalunya?

Cuatro de cada diez botellas de vino con denominación de origen (DO) que se beben en Catalunya proceden de alguna de las once DO catalanas, con la DO Catalunya, la DO Penedès y la DO Terra Alta como preferidas por los consumidores. La cuota de mercado del vino catalán en Catalunya ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos diez años, al pasar del 27,8% al 41,5%.

El año 2020 ha sido un año extremadamente difícil para el sector vitivinícola catalán. El cierre de los restaurantes provocado por la pandemia ha hundido las ventas del sector en un canal que es absolutamente prioritario para las bodegas, pero, además, la proliferación del hongo mildiu fue muy dañino para los viñedos, con una incidencia récord que ha provocado una disminución del volumen de uva vendimiada del 27,6%. Han sufrido especialmente las viñas ecológicas, con una reducción de la producción del 40%. En total, en la vendimia de 2020 se recogieron 311,2 millones de kilos de uva, una cifra que se sitúa muy por debajo de la media del último quinquenio (400 millones de kilos).

Este descenso en la producción ha coincidido con un año en el que también se ha registrado una importante caída de las ventas de vino por la crisis del coronavirus. Se calcula que en el conjunto de España se ha vendido un 11,7% menos de vino, un porcentaje que en el caso de Catalunya es algo inferior, con un descenso del 10,5%, según los datos hechos públicos por el Institut Català de la Vinya i el Vi (Incavi). Han caído especialmente las ventas de vino sin denominación de origen (-15%), mientras que los vinos certificados por una DO, es decir, de más calidad, se han mostrado más resilientes, con un decremento del 8%. El vino de importación ha registrado un comportamiento más estable (-1,8%). En total, los catalanes han consumido 85,5 millones de litros de vino, de los que 52,5 millones son vinos con DO.

El canal horeca, es decir, los vinos vendidos al sector de la hostelería, ha sido el más afectado por la pandemia, con una caída del 46,1%. Este impacto ha sido mitigado, aunque muy parcialmente, por el incremento del 12,2% experimentado por las ventas de vino en los supermercados. Hay que tener en cuenta que las bodegas se han volcado en atender este canal, ya que al estar cerrados los restaurantes el consumo de vino debía limitarse a los hogares. Si sólo se tienen en cuenta los vinos con DO, la caída en horeca ha sido del 40% y el incremento en los supermercados del 13,3%. En consecuencia, el peso del canal horeca ha pasado del 40% al 26% en Catalunya este último año.

En términos globales de facturación, el negocio del vino consumido en Catalunya ha movido 362,2 millones de euros, un 9,5% menos. De esta cifra, el 81% corresponde a los ingresos generados por vinos con DO vendidos en Catalunya, 292,7 millones, lo que supone una caída del 8%.

El impacto del Covid en el vino catalán

Todos estos datos a que hemos hecho referencia hasta ahora incluyen la comercialización tanto de vinos catalanes, como de vinos elaborados en el resto de España o en el extranjero. Pero, ¿cuál ha sido el comportamiento del vino tranquilo catalán (sin tener en cuenta al cava y el resto de espumosos) en Catalunya durante la pandemia? A pesar de las dificultades, según el Incavi, “se consolida la tendencia positiva del vino catalán con DO, con un incremento de su consumo, tanto en volumen como en valor“. Así, todos los vinos catalanes con DO suman, en Catalunya, una cuota de mercado conjunta en volumen de botellas consumidas del 41,5%, 0,3 puntos más que en el año 2019 y casi 14 puntos más que hace diez años (la cuota era del 27,8% en 2010). La evolución también ha sido positiva en términos de valor, es decir, de cuota de mercado en euros facturados: las DO catalanas suman un 32,1% del mercado, un 1,7% más.

Esta cuota del 41,5% está repartida entre las once denominaciones de origen que coexisten en Catalunya. Esta gran fragmentación es una muestra de la riqueza y de la diversidad geográfica del vino catalán, pero impide que ninguna DO catalana por sí misma haya podido superar todavía a la DO Rioja, que sigue liderando el consumo de vino en Catalunya, con una cuota de mercado en volumen del 21% y en valor del 20%. La segunda DO más consumida es la DO Catalunya, con una cuota en volumen del 15,6%, seguida de la DO Penedès (8,4%) y la Terra Alta (6,3%). Les siguen Costers del Segre, Montsant, Empordà, Priorat, Pla de Bages, Conca de Barberà, Tarragona y Alella.

Según el Incavi, durante el año 2020, todas las DO catalanas incrementaron su cuota de mercado respecto al total de botellas de vino vendidas, excepto la DO Catalunya, la DO Empordà, la DOQ Priorat y la DO Tarragona. La que más creció, tanto en los supermercados como en los restaurantes, fue la DO Penedès al incrementar su cuota en volumen del 7,2% al 8,4%.

Para ayudar a las bodegas y los viticultores a hacer frente al impacto de la pandemia y al descenso de la producción de uva, se ha activado un plan de choque dotado con 15 millones de euros, de los que 9,73 millones han sido aportados por el Departament d’Agricultura de la Generalitat y 5,3 millones por el Ministerio de Agricultura.

Volviendo a la viña, de los 311 millones de kilos de uva vendimiadas en 2020 (-27,6%), el 47,8% (148,6 millones de kilos) se han destinado a la producción de cava y el resto a vinos tranquilos con o sin denominación de origen. Las que más uva consumen, por detrás de la DO Cava, son la DO Catalunya (el 13,88% del total), la DO Penedès (10%) y la DO Terra Alta (6,5%). Por variedades, el 84% de la producción corresponde a variedades autóctonas —encabezadas por el Xarel·lo, Macabeo y Parellada—, y el 16% a variedades foráneas (fundamentalmente Chardonnay, Merlot y Cabernet Sauvignon).

En Catalunya se producen más de veinte variedades diferentes de uva. En el año 2020 bajó la producción de todas ellas, excepto en el caso de la Garnacha blanca, que crece un 2,78%, y el Trepat (+3,3%). Al contrario, se hundió un 49% la producción de Merlot y de Tempranillo, y en un 38% la de Chardonnay.