"Tallar-se el peu amb una motoserra"" o el #MeToo de Cataluña

"Tallar-se un peu amb una motoserra" es el nuevo espectáculo de Bàrbara Mestanza
"Tallar-se un peu amb una motoserra" es el nuevo espectáculo de Bàrbara Mestanza

"Tallar-se el peu amb una motoserra" es la nueva propuesta de Bàrbara Mestanza que nos habla sobre un tema con mucha controversia que sacudió el mundo teatral de Cataluña: la denuncia de abusos sexuales que sucedieron en una escuela de teatro en Lleida.

26 de enero de 2026 a las 10:35h

Esta denuncia de antiguas alumnas fue el inicio del #MeToo en Cataluña y comenzaron a surgir más denuncias en otros espacios creativos de todo el país. Pero las periodistas que publicaron la noticia no lo tuvieron nada fácil... Porque tocar a gente poderosa es como luchar contra una pared y, al final, te quedas sola, cansada y llena de heridas. Y esto es lo que se nos muestra en Tallar-se el peu amb una motoserra. 

Tallar-se el peu amb una motoserra, la historia de las periodistas valientes que denunciaron los abusos sexuales en el teatro 

Porque no hace falta formar parte de la élite de Hollywood para sufrir abusos sexuales. Ni siquiera hace falta formar parte de una prestigiosa compañía o escuela de teatro. Este tipo de abuso, que mezcla el género y el poder, se puede encontrar en cualquier ciudad, pueblo o escuela, por muy grande o pequeña que sea. 

En Tallar-se el peu amb una motoserra conocemos la historia de dos periodistas que, después de años de investigación, finalmente se atreven a publicar un reportaje sobre casos de abusos sexuales sufridos en una escuela de teatro. Este fue el inicio de una revolución en Cataluña y afectó a personalidades muy importantes del sector teatral que vieron cómo su imagen quedaba afectada y cómo se cancelaban sus producciones. 

Pero, uno de los acusados, Ricard Roig, intenta suicidarse. Y, a partir de aquí, todo el trabajo y la investigación hecha por parte de las periodistas, comienza a cuestionarse.

Una historia sobre la culpa y las contradicciones 

A lo largo de la obra, además de asistir al desarrollo de la historia, nos adentramos en la mente de la protagonista. Ella llora, brama, ríe, y nos muestra la desesperación de ser una mujer hoy en día, intentar ser coherente con una misma, intentar ser "buena mujer", "buena profesional", "buena feminista", intentar no cagarla, intentar ser perfecta. Pero no lo es. NO LO SOMOS. Y no pasa nada. 

Pero este "y no pasa nada" no es tan fácil de asimilar. Porque queremos ser la proyección de nosotras mismas que trabajamos día a día, el ideal que construimos con la razón y las palabras. Dejar de lado los instintos humanos más pérfidos e intentar ser buenas personas. Pero, como Bàrbara dice, grita y llora: No somos buenas personas. 

Una puesta en escena que se mueve entre el teatro y el documental  

Una puesta en escena brutal 

El inicio de Tallar-se el peu amb una motoserra es impresionante. El rojo ocupa todo el escenario, con una música muy alta, humo y Bàrbara que aparece al más puro estilo "Motomami". Se enciende un cigarrillo y muestra su empoderamiento y su fuerte presencia. 

Durante toda la obra, asistimos a esta paleta de colores donde el rojo (la violencia) está presente todo el tiempo. Un rojo que vemos en la ropa, en la sangre, en el vino, en el decorado... El rojo de la pasión, pero también de la rabia, del dolor, del parto, del sexo... Un rojo que no se borra y que está presente en todo momento. 

Interpretaciones viscerales y conmovedoras 

Rosa Boladeras, Bàrbara Mestanza y Júlia Molins son las tres protagonistas de Tallar-se el peu amb una motoserra y las tres defienden sus papeles a la perfección: 

  • Bàrbara encarna a aquella mujer idealista, luchadora, indignada con el mundo, pero con suficientes fuerzas para intentar cambiar las cosas. La "mala feminista", "mala periodista" y "mala mujer" que siempre estará confrontada con su "yo interior", que es su peor juez. 
  • Rosa es la jefa de Bàrbara, la otra periodista que destapa los casos de abuso sexual. Una mujer fuerte, pero que también tiene poder y que, al final de la obra, nos ofrece un mensaje rompedor que continúa con el discurso de la obra de las contradicciones y el abuso de poder. 
  • Júlia Molins es la hija de Ricard Roig, la víctima. La "chica buena e inocente" que es otra víctima de su padre. 

La obra se desarrolla con un ritmo ágil y trepidante. La historia que se narra está muy bien presentada y estructurada y no decae en ningún momento. Pero hay demasiados temas que se quieren tratar, demasiadas ideas que se lanzan en forma de grito y que no acaban desarrollándose bien. Sales de la obra con la cabeza un poco aturdida de tanta información, tantos "inputs" y tanta rabia. 

Algunos monólogos tienen información y mensajes contundentes que no tienen mucho que ver con la trama, sino que funcionan como monólogos interiores que despistan y abruman. Son interesantes, sí, pero son demasiados. Demasiada información, demasiados temas, demasiadas cosas. 

De todas maneras, Tallar-se el peu amb una motoserra es una propuesta muy interesante, que toca un tema que no se había tratado nunca en el mundo del teatro porque, precisamente, señala al teatro y al establishment teatral catalán. Y ya era hora de atreverse a señalar directamente y dejar de callar. Alcemos la voz, alcemos los puños y vamos a luchar juntas.

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