A sus casi 60 años, Cristina Castañer decidió dar un giro a su vida y trayectoria profesional. Junto a sus hermanos, Cristina representa la tercera generación al frente de la empresa familiar, la consolidada marca catalana conocida por sus alpargatas y sandalias que su abuelo Luis Castañer fundó en 1927, y que ya factura más de 30 millones de euros anualmente. Sin embargo, tras más de tres décadas trabajando e innovando para la marca que no solo lleva su sangre y apellido, sino que también ha ocupado gran parte de su trayectoria profesional y personal, Cristina decidió dar respuesta a ese gusanillo emprendedor que le recorría por dentro, a esa creatividad que quería explotar libremente y a esa determinación que había caracterizado su larga etapa en Castañer.
Lo hizo, además, aprovechando la pandemia, tomando provecho de la pequeña pausa vital provocada por el confinamiento. Y apostando por unos valores ---los de la sostenibilidad y la artesanía--- que, aunque ya eran parte inherente de la marca familiar, quería llevar un paso más allá: creando bolsos frescos y divertidos a partir de telas de alta calidad que habían quedado en el almacén. Cuatro años más tarde de lanzarse a emprender, Castañer nos abre las puertas de su casa en el Eixample que, a la vez se ha convertido, en una pequeña galería de arte y colección de objetos que la inspiran e impregnan su marca, además de ser el estudio y taller creativo de su marca MyBesty's.
--- ¿Consideras que tu trayectoria profesional en Castañer ha marcado tu etapa como emprendedora?
--- Sin duda. Tengo muchísimo aprecio a Castañer no solo porque es mi sangre y mi apellido, sino también porque en la compañía me he formado y desarrollado como profesional. Me gradué en derecho y viví en diferentes ciudades, hasta llegar a trabajar para una multinacional en Estados Unidos. No fue hasta que mi padre murió en un accidente de coche que decidí entrar a trabajar directamente para la marca. Mi trayectoria en Castañer me ha permitido desarrollar mi creatividad y mi proactividad, pudiendo innovar en los diferentes ámbitos de la marca y apostando, por ejemplo, por abrir la primera tienda de la compañía en Barcelona, que se convirtió en lo que ahora se conoce como concept store.
--- Con toda esta trayectoria, ¿en qué momento te planteas emprender por tu cuenta y crear MyBesty’s?
--- El gusanillo de crear un proyecto personal siempre lo he tenido. Pero fue durante la pandemia, época en la que mucha gente aprovechó para replantearse su camino vital, cuando decidí emprender. Fue a partir de unas telas que tenía guardadas desde hacía años y que había comprado a una fábrica de colchones que cerraba en Barcelona. Eran unas telas de una gran calidad a las que podía llegar a dar una primera vida, ya que nunca se habían usado. También sumé tejidos que nunca habían salido de los almacenes de Castañer. No solo eran telas preciosas y de calidad, sino que además tenían mucha historia. Al final, fue un proceso muy natural, reconvertí esas telas que a mí me gustaba conservar en prendas que la gente pudieran llevar.
"Emprender te crea muchísima inseguridad y más si lo haces teniendo 60 años"--- ¿Cómo ha sido el proceso de emprender?
--- Emprender te crea muchísima inseguridad y más si lo haces teniendo 60 años. Por un lado, es muy enriquecedor y hasta me rejuvenece estar viviendo todo este intenso proceso creativo, pero también es desgastante. Emprender no es nada fácil, pero también es gratificante porque puedes celebrar cada pequeño éxito, mientras que en una gran empresa tu acción queda más diluida. Pese a las dificultades, sin duda me volvería a lanzar porque soy una persona inquieta y creativa, a la que le gusta ponerse objetivos y cumplirlos.
--- ¿Y por qué apostaste por crear bolsos?
--- Tenía claro, por ejemplo, que no confeccionaría zapatos, porque no tendría sentido hacerle competencia a mi propia empresa familiar. Además, como me planteaba emprender yo sola, quería iniciar un proyecto a pequeña escala, y los zapatos requieren confeccionar una gran cantidad de tallas, desde la 35 a la 42. En cambio, con los bolsos podía crear piezas únicas y exclusivas, a la vez que atemporales. No ha sido un camino fácil. Al cambiar de producto era como empezar de cero, debía buscar nuevos productores, circuitos de venta... Es cierto que me encantaría hacer desde bolsos a sombreros, pero debo ser realista y concentrar esfuerzos en un solo producto.
--- De hecho, para ti los bolsos, tal y como expresa el nombre de tu marca, son considerados tus 'besties', es decir, de tus mejores e íntimos compañeros. ¿Por qué?
--- ¿Qué hay más personal que un bolso? Aquí guardas tus imprescindibles tanto para el día a día como para la noche. Yo quería revolucionar estas prendas que nos acompañan a todos lados y dotarlas de alma y de ese componente fresco y divertido.
--- ¿Qué te inspira para crear tus colecciones?
--- Por un lado, intento que las dos colecciones, la de verano e invierno, sean atemporales pero que, a la vez, también sean únicas y exclusivas. Mis fuentes de inspiración son variadas: desde el arte contemporáneo, hasta, por ejemplo, las camisetas de Jean-Paul Gaultier, que siempre me ha parecido un diseñador con mucha chispa. Tengo muchos inputs de objetos que me inspiran y que voy coleccionando y que, posteriormente, intento transformar en prendas, no tanto con una idea comercial sino pensando sobretodo en que sea divertida.
--- Fue con esa idea de coleccionar objetos que te inspiran que compraste las telas que hoy sirven de base de tus bolsos.
--- He sido coleccionista toda mi vida. Cuando era pequeña, por ejemplo, coleccionaba cajas de cerillas. Después vino el arte, comprando los pósters y souvenirs de los museos y, posteriormente, pinturas y otros objetos artísticos. Soy amante especialmente del arte contemporáneo y conceptual, y sobre todo siento predilección por los artistas de mi generación porque han sido muy innovadores y arriesgados, algo que intento ser yo también con la marca.
"Las marcas de fast-fashion han ayudado a democratizar la moda pero detrás esconden unos valores que no son ni sostenibles para el planeta ni justos éticamente con sus trabajadores"--- ¿Cuáles dirías que son los atributos que hacen únicos a los bolsos de MyBesty's?
--- Sus colores y patrones divertidos. Las telas que utilizo son de gran calidad y, además, son únicas porque son irrepetibles. Es decir, son tejidos que o bien he recuperado de esa antigua casa de colchones, o bien de los almacenes de Castañer. Por lo tanto, los patrones y colores no son infinitos ni reproducibles. Ahora bien, sí que es verdad que tengo una gran cantidad de telas que darán para una larga lista de colecciones.
--- Esos colores y patrones llamativos que comentabas no solo decides colocarlos en la cara visible del bolso sino también en su interior. ¿Por qué?
--- Para mí era imprescindible: no solo debe ser bonito de cara al mundo sino también para aquella persona que lo lleva. Por eso, tenía claro que no quería forros negros o sosos. Me gusta que mis bolsos se puedan reconocer, que se puedan identificar porque tienen alma, y los forros son una de sus características más reconocibles de MyBesty's, que ahora otras marcas también han decidido reproducir.
--- ¿Cuál dirías que es el alma de estas prendas?
--- El ADN de los bolsos es su alegría. Pero también su calidad. Su artesanía y proximidad, el hecho de que están fabricados por pequeños productores locales.
"La industria de la moda es una de las más contaminantes. El uso de tintas, plásticos, químicos, poliésteres... Todos estos elementos son perjudiciales para el planeta"--- ¿Por qué era importante esta apuesta por lo local y artesanal?
--- Son valores que tengo integrados desde pequeña y que ya están en el ADN de Castañer. Siempre hemos sido honestos y respetuosos con el producto, y tenía claro que quería seguir siéndolo. Por ejemplo, en alguna de mis colecciones, incorporo en los bolsos objetos fabricados con rafia por un grupo de mujeres indígenas de Colombia, como los nuevos charms inspirados en divertidos vegetales: desde un chili hasta una hoja de guisantes. Reivindico la artesanía porque, por desgracia, en el primer mundo se está perdiendo. Tanto es así que siempre digo que la artesanía se está convirtiendo en el nuevo gran lujo silencioso.
--- ¿Lujo silencioso?
--- Sí, es decir: aquel lujo que apuesta por las prendas de calidad, la autenticidad y la durabilidad, huyendo de modas efímeras. La artesanía es un gran lujo porque hoy en día quedan muy pocos artesanos produciendo.
--- Además de la artesanía en las prendas, otra de las grandes apuestas de la marca es la sostenibilidad.
--- Así es. Al utilizar telas que nunca han sido usadas anteriormente, evito tener que fabricar y contaminar el medio ambiente. La industria de la moda es una de las más contaminantes. El uso de tintas, plásticos, químicos, poliésteres... Todos estos elementos son perjudiciales para el planeta y además no se desintegran ni descomponen, sino que se acumulan toneladas y toneladas de ropa sin usar.
"No creo en el concepto de rebajas. Para mí, la prenda no pierde valor ni calidad según el día en el que la compras"--- ¿Percibes que los consumidores cada vez están más conscienciados?
--- Me gustaría creer que sí, pero por desgracia son sobre todo las pequeñas marcas las que apuestan por la moda sostenible y artesana. Las marcas de fast-fashion han ayudado a democratizar la moda pero detrás esconden unos valores que no son ni sostenibles para el planeta ni justos éticamente con sus trabajadores. Muchos consumidores todavía perciben que la ropa sostenible es cara, pero porque no se dan cuenta de lo que representan sus precios. Yo entiendo que es muy atractivo comprarte una prenda barata, pero hay que saber qué se esconde detrás. Por ese mismo motivo, no creo en el concepto de rebajas. Para mí, la prenda no pierde valor ni calidad según el día en el que la compras.
--- Además de apostar por la sostenibilidad con las prendas, también has iniciado un ciclo de conferencias con este valor en el centro.
--- Queremos difundir estos valores a través de todos los canales disponibles: las prendas, las redes sociales, mi marca, y ahora también a través de estos coloquios. En el primero contamos con Pepe Barguñó, fundador de Thinking Mu, la periodista Àlex Jover y la analista de tendencias Clara de Nadal, y la idea es poder repetir estos coloquios para que el mensaje consiga llegar tanto a marcas como consumidores. Mi deseo es que cada vez más marcas y sobre todo la grandes compañías dejen de abanderar la sostenibilidad solo porque parece que está de moda y que realmente apuesten por ella en todos sus procesos de fabricación.