Barcelona continúa escalando posiciones como referente global en el ámbito de la ciencia y la innovación. Gracias a un ecosistema científico robusto, la capital catalana consigue captar cada vez más inversión internacional, tanto de capital privado como de ayudas y becas de investigación públicas. Tanto es así que Barcelona ha escalado hasta la tercera ciudad europea que más becas recibirá este año para investigaciones dentro la convocatoria ERC Proof of Concept, del Consejo Europeo de Investigación.
Además, es la segunda ciudad en número de ayudas que no es capital de Estado, ya que solo París y Múnich recibirán una mayor inversión en forma de subvención por parte de la Unión Europea. En total, este año el Consejo Europeo de Investigación concederá 22,5 millones de euros a 150 proyectos de todo el continente. De estos 150 proyectos europeos, siete grupos tienen sede en universidades o centros de investigación de Barcelona, unos grupos que recibirán, cada uno de ellos, becas por un valor de 150.000 euros. Así, la ciudad recibirá un total de 1.050.000 euros entre los diferentes proyectos disruptivos seleccionados, que incluyen desde nuevos tratamientos para el cáncer hasta biotintas para la impresión de tejidos in vitro.
Con estas becas, Barcelona se sitúa al frente en cuanto a grupos de investigación becados del Estado, con siete de los veinte proyectos subvencionados en toda España. El objetivo de la convocatoria Proof of Concept es fomentar la transferencia de conocimiento y que las investigaciones puedan traspasar los laboratorios y convertirse en productos que mejoren la vida de las personas. Así, las becas servirán, por un lado, para explorar la viabilidad comercial de los productos y, por otro, para proteger los resultados con propiedad intelectual. Concretamente, las becas financian proyectos de ciencia de frontera, término que se refiere a investigaciones que se encuentran en los límites actuales del conocimiento científico y que, por tanto, exploran áreas completamente nuevas y disruptivas.
Para el cuarto teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, no es casual que Barcelona concentre este elevado número de proyectos subvencionados, sino que "demuestra el acierto de la apuesta de la ciudad por la ciencia y la investigación como motor económico y de progreso". Con un ecosistema científico robusto formado por más de 1.500 empresas, 93 centros de investigación y casi 60.000 profesionales en toda Catalunya, la ciudad ha conseguido escalar hasta una de las primeras posiciones en producción científicas, con un total de 22.688 publicaciones, según las cifras del Science Citation Index.
"La buena posición de Barcelona en la obtención de estas ayudas evidencia que nuestra ciudad no es solo la capital española indiscutible de la investigación, sino una de las principales de Europa", enfatiza Valls. Por este motivo, el Ayuntamiento quiere continuar reforzando este liderazgo de la capital catalana en el ámbito científico a través del Plan estratégico de ciencia e innovación, así como a través de la plataforma público-privada Barcelona Innovation Coast (BIC), que ha doblado su presupuesto hasta los 46 millones de euros para financiar proyectos para traspasar la innovación académica y científica al ámbito empresarial. Además, en la ciudad ya se están perfilando e incluso ultimando proyectos de crecimiento que transformarán la ciudad e impulsarán todavía más la investigación, como la futura Ciutadella del Coneixement o el CaixaResearch Institute.
Los siete proyectos disruptivos subvencionados por estas becas del Consejo Europeo de Investigación son muy variados, y cubren desde las aplicaciones de la inteligencia artificial para prever la escalada de conflictos ---grupo de investigación de Barcelona School of Economics liderada por André Gröger--- hasta herramientas innovadoras como la nueva plataforma EVOaware para probar innovadores tratamientos contra el cáncer, desarrollada por el investigador de l'Institut de Bioenginyeria de Catalunya (IBEC).
El IBEC también ha recibido una segunda beca para la investigación de Manuel Salmeron, que se centra en la fabricación de biotintas, que contienen células vivas, para la impresión de tejidos in vitro. En el ámbito de la salud también ha sido becada la investigación para un nuevo tratamiento para la leucemia crónica de Jose Ignacio Martin-Subero, del IDIBAPS Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer, y la de Laura Soucek ---premiada con el galardón Ciutat de Barcelona--- para su estudio sobre la proteína MYC como diana terapéutica para el tratamiento de tumores sólidos.
Finalmente, también ha sido becada la investigación de Neuroelectrics, con su nuevo proyecto Galvani Swift liderado por Giulio Ruffini para una nueva terapia de estimulación transcraneal por corriente directa, y la de Víctor Vilarrasa, investigador del CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA-CSIC-UIB) para prevenir y anticiparse a los terremotos.
