Estos datos sitúan a Barcelona como el quinto mejor ecosistema innovador de la Unión Europea para crear una startup, solo por detrás de París, Berlín, Estocolmo y Ámsterdam. Además, la ciudad es el segundo mejor hub de spin-offs de la UE, con un total de 308 empresas derivadas de centros de investigación y universidades, demostrando que la innovación no solo nace de la iniciativa privada, sino también del conocimiento académico y científico.
Más allá de su posición internacional, la evolución histórica del ecosistema también es notable: en apenas diez años, el número de startups catalanas se ha más que duplicado (con un incremento del 121 % respecto a 2016), y casi la mitad de estas empresas (un 44 %) se ha creado en los últimos cinco años, dato que evidencia el dinamismo del ecosistema barcelonés y catalán.
El impacto económico sobre el conjunto de la economía catalana no es menor: con una facturación conjunta de 2.497 millones de euros (un 26 % más que el año anterior), las startups catalanas representan el 0,9 % del PIB de Catalunya y emplean a más de 30.500 personas, un aumento del 34 % respecto a 2024. En tan solo diez años, la facturación de las compañías emergentes se ha casi triplicado, pasando de 1.091 millones de euros en 2016 —cuando se analizó el ecosistema por primera vez— a los casi 3.000 millones actuales.
La solidez del sector se refleja también en la experiencia y diversidad de los fundadores: casi el 60 % ha creado empresas previamente y un 28 % cuenta con algún fundador internacional. La internacionalización de las compañías catalanas se reafirma también en su plantilla: un 60 % de las startups tiene trabajadores extranjeros entre su personal. Además, seis de cada diez empresas exportan sus productos y servicios al extranjero, siendo Estados Unidos su principal socio comercial, seguido de Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido.
Más de 1.130 millones de euros en rondas de financiación
Pero las startups catalanas no solo exportan al extranjero, sino que también atraen la atención de inversores internacionales: en 2025 captaron 1.131 millones de euros, un 8 % más que el año anterior, marcando el tercer mejor registro histórico. Durante este período se cerraron 203 rondas de inversión con un importe medio de 5,6 millones de euros, la media más alta de la serie histórica.
El año pasado estuvo marcado por dos megarrondas de inversión: los más de 190 millones de euros para la plataforma de gestión de viajes y gastos corporativos TravelPerk y los 118 millones de euros para SpliceBio —en la ronda más grande de una empresa biotecnológica jamás registrada en España—, compañía que desarrolla una terapia génica para tratar la enfermedad de Stargardt.
En los últimos cinco años, la inversión acumulada asciende a 6.106 millones de euros, más del doble de los 2.659 millones logrados entre 2016 y 2020.