“La inteligencia artificial es como cruzar la calle: si no miras a izquierda y derecha, te pueden atropellar”, explicaba Mike Blackman este fin de semana en una entrevista en The New Barcelona Post. Y en el congreso que él capitanea, el Integrated Systems Europe (ISE), no basta con mirar a izquierda y derecha. La tecnología audiovisual que estos días se expone en más de 1.700 expositores en la Fira Gran Via de Barcelona te obliga a mirar hacia todos lados o, incluso, a veces te obliga a cerrar los ojos y solo escuchar. A sentir.
Es la apuesta que hace el sector audiovisual este año en el ISE, la mayor feria audiovisual del mundo y uno de los congresos internacionales más importantes que se celebran en Barcelona. Bajo el lema Push Beyond, hay un sector que, del 3 al 6 de febrero, está materializando su ambición de traspasar las pantallas, superar los límites, ir más allá y conectar con las emociones.
El audiovisual ha dejado de ser un pequeño sector especializado y se ha integrado plenamente en la mayoría de esferas de nuestra vida cotidiana. Y así lo evidencian las cifras de crecimiento del sector: en comparación con el año anterior, el número de empresas dedicadas al audiovisual en Catalunya ha crecido un 7%, hasta las 4.500 empresas —la mitad, por cierto, ubicadas en Barcelona. La facturación global también ha crecido, hasta los 9.120 millones de euros, un 6% más que el año anterior. Y los puestos de trabajo han seguido el mismo camino: con un incremento del 8%, el sector genera ya 45.000 puestos de trabajo. En conjunto, el audiovisual contribuye con un 2,9% del PIB catalán.
Pero su impacto va mucho más allá de las cifras macroeconómicas. El audiovisual ha sacudido “la manera en que trabajamos, cómo aprendemos y cómo interactuamos con el mundo que nos rodea”, según Blackman. Y así se traslada al congreso: detrás del impacto visual que abruma a la mayoría de las miradas, hay un amplio abanico de soluciones y nuevos desarrollos pensados para la empresa, la educación, la salud, el retail, el turismo, la publicidad, las experiencias inmersivas, la vivienda o los edificios inteligentes. Y algunas de estas soluciones son made in Barcelona.
Desde las salas de reuniones híbridas hasta las aulas inmersivas, de los quirófanos asistidos por tecnología hasta los espacios comerciales experienciales, el audiovisual actúa como una capa facilitadora de una nueva manera de hacer, de comunicar y de relacionarnos. Y el ISE es, durante unos días, el lugar donde todas estas capas se encuentran, dialogan y se proyectan hacia el futuro.
Del toca-toca al impacto real en Barcelona y Catalunya
El ISE se ha consolidado como un escaparate clave para el tejido audiovisual catalán y barcelonés. Este año, un total de 89 empresas catalanas exponen su tecnología ahí, un 5% más que el año pasado y la cifra más alta registrada de todas las ediciones. De hecho, Catalunya es ya el sexto territorio con más expositores en la feria, solo por detrás de China, Alemania, Estados Unidos, Reino Unido y Países Bajos. Un dato que no solo habla del músculo del sector audiovisual local, sino también de la capacidad de Barcelona para atraer, retener y proyectar talento e innovación en un ámbito cada vez más transversal.
Son un buen ejemplo las empresas barcelonesas presentes en el estand del Ayuntamiento de Barcelona y Barcelona Activa: Estudio Gurugú y su experiencia inmersiva para transformar la manera en que asistimos a eventos musicales; Framemov y sus propuestas interactivas para el retail; Into Reality y la posibilidad de estar en dos lugares a la vez; Emogg y el análisis de emociones en tiempo real; Produktia y las soluciones para diseñar interiores con realidad mixta, o Flopwork con blit.Studio y una experiencia que combina gestos en directo e inteligencia artificial.
"El toca-toca genera un efecto wow inmediato, pero un congreso como el ISE no se puede reducir a la fascinación"
Impulsada por ISE junto con sus copropietarios, AVIXA y CEDIA, y con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, la Fundación ISE se estructura en torno a tres grandes ámbitos de acción: talento, innovación y responsabilidad social. El objetivo es claro: hacer que el valor que genera el audiovisual se traduzca en oportunidades reales para las personas, las empresas y las instituciones.
Para quien pueda ver paralelismos con la Mobile World Capital Barcelona, existen diferencias relevantes. La principal es que la Fundación ISE es completamente privada, mientras que la MWCapital es público-privada. También destaca que su foco principal se sitúa en la formación y el desarrollo de talento para reducir el déficit de profesionales cualificados del sector. Programas como Training the Trainers o los AV Career Days son los primeros ejemplos.
Cuando lo audiovisual traspasa pantallas (y se siente)
Si hasta ahora el ISE nos ha obligado a mirar —pantallas, proyecciones, escenarios imposibles—, en esta edición también nos invita a dar un paso más: a sentir. A dejar que la tecnología audiovisual actúe sobre la experiencia física y emocional que nos conecta con los espacios y, en última instancia, con la ciudad.
Esta idea toma forma en experiencias como la demostración inmersiva de Eurecat, que permite adentrarse, con realidad virtual y sonido binaural, en una reconstrucción digital del Salón del Vigatà del Palau Moja, de Barcelona. A través de un gemelo digital acústico, la experiencia muestra cómo se percibe y se transforma el sonido dentro del espacio según la posición del visitante.
Más allá del demostrador tecnológico, la propuesta apunta a una idea clave: la tecnología también puede ayudarnos a sentir los espacios de otra manera, a reconectar con el patrimonio y con la memoria de los lugares. Una nueva manera de relacionarnos con Barcelona.
Es este mismo hilo —el de hacer sentir la tecnología y hacer sentir la ciudad— el que explica el siguiente paso del ISE. Por primera vez, el congreso sale de los pabellones y lleva su propuesta al espacio público con un espectáculo abierto a la ciudadanía que combina 600 drones sincronizados, creaciones visuales digitales, pantallas LED y música en directo, con un recital de ópera incluido.
Durante las tardes de los días 3, 4 y 5 de febrero, el cielo de L’Hospitalet se transforma en un lienzo de luz, sonido y movimiento, sin entrada ni invitación. Dos propuestas muy diferentes —una íntima, la otra colectiva— que comparten una misma voluntad: hacer sentir. Y demostrar que el audiovisual, cuando traspasa pantallas y recintos feriales, también puede convertirse en una herramienta para reconectarnos con Barcelona y con la manera en que la habitamos.