080, renovarse o morir

Desfile de Acceptance Letter © 080 Barcelona Fashion
Desfile de Acceptance Letter © 080 Barcelona Fashion

La 36ª edición de la semana de la moda barcelonesa se despide del recinto modernista de Sant Pau e inicia un nuevo capítulo, al que por primera vez se suma el Ayuntamiento de Barcelona, apostando por la sostenibilidad, la diversidad y el arte

20 de octubre de 2025 a las 16:08h

Frenesí. Intensidad. Reinvención. Son atributos que parecen marcar el ritmo de la sociedad actual, dominada por agendas ajetreadas y una sed constante de crecimiento y evolución. Y la moda, como cualquier otra manifestación artística y humana, no es ajena a este pulso que mueve la sociedad. Renovarse o morir es un lema que, desde siempre, ha marcado la industria de la moda, con diseñadores que, año tras año, intentan seducir a los consumidores con colecciones novedosas e inesperadas. Sin embargo, este lema no escrito parece haber tomado más fuerza que nunca en la 36ª edición de la 080 Barcelona Fashion, la edición que ha marcado el fin de una larga y prolífica etapa y el inicio de otra. 

Una idea de renovación, intrínseca en la misma concepción de la moda y las colecciones, que ha impregnado más que nunca esta 080. Una renovación, en parte, forzosa, porque con esta edición la pasarela catalana se despide del espacio que la ha dotado de esencia e identidad los últimos años: el recinto modernista de Sant Pau. Un espacio icónico, con sus pórticos proyectados por Domènech i Montaner, que dotaba a la semana de la moda barcelonesa de una aura única, pudiéndose respirar y observar el arte en cada rincón. 

Un espacio que, sin embargo, la 080 se ve forzada a cambiar, por los trabajos de rehabilitación que enfrentará el recinto modernista durante el próximo año y que imposibilitan que su próxima edición, en la primavera de 2026, pueda celebrarse en Sant Pau. Un cambio que, pese a ser forzoso, desde la organización afrontan no con nostalgia, sino con la esperanza que este cambio marque una nueva etapa. De hecho, la organización venía avisando ya desde anteriores ediciones que el recinto modernista se había quedado pequeño para los ambiciosos planes de la 080, por lo que confían que el nuevo emplazamiento —que esperan anunciar durante el otoño— permita que la pasarela crezca tanto en su vínculo con la ciudad y sus habitantes, como en presencia internacional. En esta edición, los cuatro días han conseguido reunir a más de 11.000 asistentes, con algunos desfiles llenos a rebosar, e incluso con un centenar de personas quedándose fuera de la pasarela. 

“En esta 080 ponemos un punto, no sabemos si seguido, pero sí un punto a la colaboración con Sant Pau”, reconocía Moisés Rodríguez, director del Consorci de Comerç, Artesania i Moda de Catalunya (CCAM). Pero si su cambio de emplazamiento marca un punto de inflexión, la pasarela también empieza a escribir un nuevo capítulo en su historia, ya que es la primera edición en la que han contado con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona que, por ahora, ha supuesto un incremento de 150.000 euros al presupuesto total de la 080. 

El consistorio también ha aprovechado la excusa de la semana de la moda para presentar los proyectos seleccionados que se exhibirán en la pop-up de la Barcelona Fashion Forward (BFF), el programa que quiere promocionar las marcas emergentes y que este año se expondrán en la tienda de Trent. Sin embargo, para las futuras ediciones, desde la organización confían en que esta colaboración con el consistorio se extienda y pueda reforzar el programa de actividades de la 080 con nuevos formatos, sobre todo teniendo en cuenta la apuesta del Ayuntamiento por este sector, a través de su renovado Plan de Moda

Unos nuevos formatos que la organización ya ha empezado a explorar este año, siguiendo esa idea de renovación —antes que extinción— que, sin duda, ha marcado la edición. Con expositores como los de Spain Gallery, multiplataforma de moda digital, que ha mostrado conjuntos en el Open Area de la 080 de 22 marcas nacionales, exposición que se ha complementado con talleres y charlas de distintos profesionales. Como novedad, Artesania de Catalunya ha debutado con la primera edición de 080 Beyond Crafts, un homenaje a los oficios, en este caso con una exposición dedicada a la sombrerería en la que han participado nombres como Swan Salon o Magdalena Hart. 

11.000 asistentes han contemplado durante cuatro jornadas desfiles de marcas emergentes y consolidadas. © 080 Barcelona Fashion

Pero el leitmotiv de renovación no solo se ha sentido fuera de la pasarela, sino también encima de ella: con diseñadores que han apostado —como no podía ser de otra forma— por las nuevas tendencias, pero también por reinventar los clásicos y por prendas que rompen las convenciones de género e incluso la propia idea de consumismo. Sobre la pasarela, el concepto de transformación se ha traducido en tejidos, formas y discursos renovados. 

Drapeados, blusas vaporosas, capas superpuestas o grandes complementos son solo algunas de las tendencias que los diseñadores han avanzado para la temporada de la primavera de 2026. Unos desfiles que se han encargado de mandar un claro mensaje a los asistentes a la 080 que, móvil en mano, luchaban por encontrar el mejor ángulo para no perderse ni un solo detalle de los conjuntos arriesgados que cruzaban la pasarela.

En total, 24 diseñadores han exhibidos sus propuestas en el recinto modernista de Sant Pau. © 080 Barcelona Fashion

La moda es arte, así se respiraba no solo en las prendas sino también en aquello que las rodeaban: desde la danza yogui con la que Escorpion inauguró la 080 hasta la potencia de voz y de saxo en directo que ha acompañado a las modelos de Acceptance Letter mientras desfilaban---diseñador coreano que, tras debutar en Berlín y Seúl, aterriza por primera vez en la capital catalana---, sin olvidar las referencias al arte explícitas en las prendas, como la colección de GAU inspirada en el siempre asombroso Jardín de las Delicias de El Bosco.  

Pero si hay alguna idea que ha reinado en esta 36ª edición de la 080 esa ha sido, sin duda, el concepto de upcycling, que se ha alzado como toda una declaración de intenciones compartida entre los diseñadores. Un concepto que se ha sentido con más fuerza que nunca: no solo reciclando tejidos para darles una segunda vida, sino también recuperando y renovando la inspiración y las temáticas clásicas, pero siempre con una mirada muy actual. Así lo probó Dominnico, que, inspirándose en el Rococó, ha llenado la pasarela de pelucas exageradas, corsés o rosas pasteles, pero con una mirada contemporánea: con una Maria Antonieta —encarnada por Jessica Goicochea—  que viste chupa motera, pero, eso sí, sin olvidarse de las referencias a la guillotina con modelos exhibiendo grandes cabezas decapitadas. 

Y es que, de hecho, esa mezcla entre tradición y renovación es una constante en la 080, pasarela que siempre busca equilibrar compañías locales con una amplia trayectoria –desde Lola Casademunt, Simorra o Custo Barcelona– con marcas emergentes o diseñadores que ven por primera vez sus prendas encima de la pasarela, e incluso marcas tan específicas como la de trajes de baño Guillermina Baeza. En total, a lo largo de sus cuatro días un total de 24 diseñadores han lucido sus prendas. 

Dominicco revivió a una Maria Antonieta renovada y adaptada al siglo XXI. © 080 Barcelona Fashion

Y es que la 080 también ha servido para abanderar otro alegato: en la industria de la moda hay espacio para todo el mundo, desde diseñadores emergentes a marcas consolidadas. Y, es más, si la moda quiere pervivir y renovarse, debe adaptarse a la sociedad y ser capaz de reflejar su diversidad. Una diversidad que se expresa con prendas que rompen las concepciones de género, desdibujando la línea entre lo masculino y lo femenino, pero también a través de cuerpos y modelos variados: de todas las tallas, orígenes étnicos y edades, con desfiles que han contado con mujeres por encima de los 50 años, un hecho no demasiado habitual todavía en las pasarelas. 

Renovar para preservar

Pero además de este alegato, la 080 también parecía advertir: el lema que marca la edición —renovarse o morir— no implica un consumismo excesivo ni una renovación constante en el armario. Sino que también supone saber reutilizar y renovar una prenda que ya existía para evitar que esta muera. Buena prueba de ello es el desfile de 080 Reborn que, en su cuarta edición, ha vuelto a demostrar que se puede llenar una pasarela con ropa recuperada de plantas de residuos textiles y tiendas de segunda mano. Lo ha hecho, de nuevo, de la mano de los estilistas Fermín + Gilles que han demostrado que el gótico victoriano puede seguir interpelándonos y que, además, la segunda mano no es una opción residual, sino que debe formar parte esencial de la industria de la moda, pudiendo desfilar al mismo nivel que los otros diseñadores. 

080 Reborn ha vuelto a demostrar que se puede llenar una pasarela con ropa recuperada de plantas de residuos textiles y tiendas de segunda mano. © Gisela Jané

“La 080 nos ayuda a visibilizar un mensaje imprescindible: debemos comprar menos, y, además, ropa más atemporal y de mayor calidad para que podamos alargar su tiempo de vida”, ha valorado Pilar Chiva, directora del área de economía circular de l'Agència de Residus de Catalunya. Un mensaje imprescindible ante las alarmantes cifras: cada habitante de Catalunya está generando entre 20 y 22 kilos de residuos textiles al año, y solamente un 12% se acaba reciclando o reutilizando. 

Con el propósito de revertir estas cifras, l’Agència impulsa este desfile desde hace cuatro ediciones juntamente con Girbau LAB, el espacio de inovación de Girbau, la empresa referente en soluciones de lavandería industrial y tratamiento textil, que trabaja por acompañar a las empresas textiles hacia un cambio de modelo productivo y de consumo. “Es imprescindible que entendamos que la moda es una expresión cultural y un patrimonio que, para que lo podamos transmitir a las siguientes generaciones, debemos cuidar y preservar, alargando el tiempo de vida de las prendas”, ha remarcado la directora de Girbau LAB, Clara Guasch, quien aspira a que algún día en la pasarela de la 080 Reborn puedan desfilar prendas de los propios diseñadores que participan en la semana de la moda, consiguiendo cerrar, así, el círculo. 

Desde hace cuatro ediciones, l'Agència de Residus de Catalunya y Girbau LAB impulsan 080 Reborn para concienciar de la importancia de alargar la vida de las prendas. © Gisela Jané

Inspiración dentro y fuera de la pasarela

Pero en la 080 lo interesante no son solo aquellos discursos que se transmiten encima de la pasarela, sino también todo aquello que se genera a su alrededor. Con un público en el que se pueden encontrar desde estudiantes de diseño hasta caras conocidas —como las de las ex-modelos Judith Mascó, Martina Klein o Verónica Blume, los actores Paco León, Anna Castillo y Macarena García o estrellas del pop como Julieta o FADES—. Y en una pasarela en la que, cada vez más, se empiezan a escuchar idiomas de todas partes del mundo, con más de un centenar de profesionales internacionales, entre los 978 profesionales acreditados entre periodistas y creadores de contenido, provenientes de países como Italia, Francia, Reino Unido, Canadá o Estados Unidos. 

Entre estos asistentes, maxivolúmenes, capas superpuestas, abrigos de piel pese al ambiente primaveral, tacones imposibles resonando por el pavimento modernista o maquillajes exagerados se convierten en algo habitual durante los cuatro días de la 080, ante la mirada desconcertada de turistas que visitan el recinto histórico, y miradas incluso más desconcertadas cuando sus asistentes abandonan el complejo y se pasean con estos conjuntos por las calles y los transportes públicos de Barcelona. Unos elementos y complementos que, sin embargo, son símbolos que la capital catalana tiene ganas y sed de moda, pero no solo de observarla, sino también de encarnarla. 

"La 080 puede aspirar a convertirse en la mejor semana de la moda del mundo"
Porque, así, la 080 consigue reforzar e impulsar un ecosistema complejo y plural, con ni más ni menos que 12.500 empresas dedicadas a la industria de la moda en Catalunya, y más de 80.000 empleados entre industria y comercio. Con una facturación, además, también récord: ya que tan solo las 800 principales compañías generan más de 14.000 millones de euros. 

Esas cifras reflejan, para el conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, que la industria de la moda catalana tiene el potencial de brillar internacionalmente. Por ese motivo no le hace falta conjuros o danzas espirituales e hipnotizantes como la que sirvió de inauguración de la 080 Barcelona Fashion —y con la que desde Escorpion querían rendir homenaje a Bernat Biosca, quien fue CEO de la firma y falleció el pasado mes de junio—. 

Escorpion fue la marca encargada de inaugurar la 080, optando por una danza-ritual de bienvenida. © 080 Barcelona Fashion

Para Sàmper, sin embargo, no se trata de magia ni hechizos, sino que la industria catalana ya cuenta con todos los ingredientes para brillar. Y la receta también está clara: apostar por la innovación, la proximidad, la calidad y la sostenibilidad. “No hay duda que, con la creatividad y el talento existente en Catalunya, que el Govern debe impulsar, la 080 puede aspirar a convertirse en la mejor semana de la moda del mundo”, ha valorado Sàmper. 

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