Cuenta la historia que Juan Sebastián Elcano fue el primer marino en dar la vuelta al mundo. Tardó tres años en completar esta hazaña: partiendo en 1519 y regresando al puerto de Sanlúcar de Barrameda (Andalucía) en 1522. Jules Verne imaginó este mismo viaje por todo el mundo en globo en tan solo 80 días. Hoy, los 2.300 pasajeros que han zarpado en el MSC Magnifica podrán recorrer los cinco continentes en apenas 132 días, en un crucero que, además, ha sido renovado en tiempo récord para mejorar la experiencia a bordo, combinando gastronomía, ocio y comodidad.
Una vuelta al mundo que se inicia en el puerto de Barcelona —ya que la capital catalana es el primero de los tres posibles inicios de este itinerario por mar, parando también en Marsella y las ciudades italianas de Génova y Civitavecchia—. Y la elección de Barcelona como punto de partida no es casual: la ciudad juega un papel estratégico en la hoja de ruta de MSC Cruceros, la compañía con sede en Ginebra (Suiza) que ya se ha convertido en el tercer grupo de cruceros más grande del mundo, con una flota de 23 barcos operando en más de un centenar de países de los cinco continentes. “El puerto de Barcelona ha sido, es y será clave en la estrategia de crecimiento internacional de MSC”, afirma Fernando Pacheco, director general de MSC Cruises España.
“Barcelona es, en primer lugar, una ciudad que los turistas de todo el mundo desean descubrir tanto a nivel gastronómico como cultural", afirma Pacheco. Pero la ciudad es mucho más que esto: "también cuenta con infraestructuras clave, como el moderno Puerto, y servicios para los turistas: con conectividad por tren, mar y aire, y empresas locales con una gran variedad de excursiones”, resume el director general. De hecho, tal es la importancia de la capital catalana en la estrategia de expansión de MSC —no solo por Europa, donde ya es la compañía líder del mercado, sino también por todo el mundo— que de las 500 escalas que hará la empresa este año sus nueve puertos españoles, casi 200 se concentrarán en la capital catalana.
Los 2.300 pasajeros que este miércoles han iniciado su ruta por el globo terráqueo desde la capital catalana lo han hecho embarcando por la nueva terminal de cruceros de MSC en el Muelle Adosado del Puerto de Barcelona. Con una inversión de cincuenta millones de euros, la moderna terminal está en funcionamiento desde mediados de febrero, aunque fue inaugurada oficialmente a principios de abril.
Con una superficie de 12.500 metros cuadrados, ha sido diseñada por Ricardo Bofill Taller de Arquitectura (RBTA), y el objetivo es mejorar la experiencia del usuario incluso antes de subir al barco. Desde el acceso a la terminal, el pasajero ya tiene la sensación de adentrarse en un gran aeropuerto internacional. Estas instalaciones, además, también permitirán que la compañía avance en sus objetivos de sostenibilidad, conectándose al primer punto de Onshore Power Supply (OPS) cuando este entre en funcionamiento para poder apagar los motores de los cruceros amarrados y reducir las emisiones.
Entre los más de 2.000 pasajeros que han iniciado su aventura a bordo del MSC Magnifica —en un barco con los camarotes completamente reservados—, destacan 285 españoles, 85 de los cuales catalanes. “Cruceros como el de la vuelta al mundo te permiten visitar una gran cantidad de países a la vez que te relajas y vas cómodo, sin necesidad de rehacer el equipaje cada noche”, relata Joan Ramírez, que embarca acompañado de su mujer. Es la tercera vez que esta pareja jubilada dará la vuelta al mundo en crucero, habiéndola ya realizado en 2023 y 2024 y sumando un total de 25 cruceros en su lista de viajes.
“Estuve más de 30 años sin disfrutar de vacaciones de verano, pero el sueño de mi vida siempre había sido viajar”, asegura Ramírez. En cuanto se lo pudo permitir, con los ahorros de toda una vida y unos buenos resultados de inversiones en bolsa, no lo dudó y se lanzó a la aventura. Junto a su mujer, ya han visitado un centenar de países y acumulan 100.000 fotografías de todos ellos. “Subirse a crucero supone aislarse de la rutina, de las malas noticias, de todo lo negativo”, afirma el pasajero. Ahora, la pareja confiesa estar ilusionada por visitar los distintos países asiáticos que recorre el crucero, como China, Japón o Filipinas, en los que no han estado antes.
Aunque, como en el caso de Joan Ramírez y su mujer María Isabel Santé, se trata mayoritariamente de parejas o amigos ya jubilados —porque son el grupo de edad que cuentan con el tiempo suficiente para emprender este viaje—, entre los pasajeros incluso se pueden encontrar niños correteando por los pasillos de este crucero, con espacios que parecen no tener fin. Y es que el barco es, en sí mismo, parte de esta experiencia. Una auténtica ciudad flotante de casi 300 metros de eslora, controlada en cada rincón por una tripulación integrada por más de mil personas, entre las cuales también se pueden encontrar muchos ciudadanos españoles.
Un yate dentro de una ciudad flotante
Tales son las dimensiones de esta embarcación que en los pasillos se acumulan los informadores para ayudar a los pasajeros a encontrar su camarote o los espacios comunes. Sobre todo, porque el MSC Magnifica presenta un aspecto renovado, tras haberse modernizado en tiempo récord en los astilleros de Malta. Entre las novedades de esta reforma, destacan una renovada zona de spa y wellness, un gimnasio con salas de yoga y spinning, dos nuevos restaurantes especializados en comidas de todo el mundo —piezas de carne selectas en Butcher’s Cut y platos asiáticos en Kaito Sushi Bar— que se suman a una extensa oferta gastronómica con cinco restaurantes en total, 12 bares, piscina cubierta con techo retráctil y parques acuáticos.También destacan zonas como una galería fotográfica, una bolera a tamaño real, un cine 4D o un teatro con 1.200 localidades en el que cada noche se representan funciones ampliamente aclamadas —y es que en los cruceros de MSC se han llegado a representar obras como Dirty Dancing o del Cirque du Soleil–. Los precios también reflejan la exclusividad de la experiencia: desde 18.000 euros por los 132 días de crucero, durante los que visitarán 46 destinos en 33 países, sin preocuparse por maletas, vuelos o reservas de hotel, dejando atrás la rutina y la vida en tierra.
Pero estos precios pueden elevarse todavía más si se añaden extras como el del MSC Yacht Club. Un novedoso concepto que incorpora la renovada embarcación y que simula la experiencia de un “yate dentro de un barco”, con 63 suites de lujo, terraza privada con piscina, restaurante exclusivo y zonas con servicio de mayordomo y conserje las 24 horas del día. Aunque estas instalaciones ya se han incorporado incorporadas al MSC Magnifica, no será hasta la vuelta al mundo de 2027 cuando los pasajeros de este barco podrán disfrutarlas.
Como son viajes que requieren un gran colchón de ahorros, pero una gran inversión de tiempo (más de cuatro meses), son circuitos que se suelen reservar con antelación, motivo por el que MSC ya ha abierto las reservas para la vuelta al mundo de 2028. Además, para aquellos que no dispongan del tiempo suficiente, el crucero también ofrece la posibilidad de embarcarse solamente para un tramo concreto del recorrido, pudiendo completar la vuelta al mundo en diferentes años.
33 países sin necesidad de deshacer el equipaje
El itinerario se inicia en el Mediterráneo y parte hacia Madeira y el Caribe, con escalas en Barbados, Granada, Bonaire y Curaçao. Tras atravesar Sudamérica y el Canal de Panamá, el buque recala en países de Centroamérica y México, antes de llegar a los Estados Unidos. El viaje prosigue por Hawái y las islas del Pacífico, Nueva Zelanda y Australia, con escalas destacadas como Sídney o la Gran Barrera de Coral. El continente asiático también ocupa una parte central del recorrido, con destinos como Manila, Tokio, Shanghái o Vietnam. El tramo final lleva a los pasajeros por el Índico, África y Cabo Verde, antes de regresar al Mediterráneo.
“Al final de nuestros días, lo único que nos llevaremos serán experiencias, y todo lo que podamos disfrutar ahora bienvenida sea”, exclama Àngels Solà, de 81 años, que viaja junto a su marido Bonaventura Magrassó, de 85 años. Será la cuarta vuelta al mundo que esta pareja jubilada del Maresme realice por mar, tras la de 2013, 2016 y 2019, y después que la pandemia les frustrara nuevas oportunidades. “No creíamos que haríamos otra vuelta al mundo, pensábamos que ya no teníamos edad, pero un crucero por el Mediterráneo con MSC nos devolvió las ganas”, confiesa Bonaventura, quien siempre lleva consigo una libreta de viaje en la que va apuntando cada destino y las experiencias que más les sorprenden, para poder rememorar posteriormente paisajes como la tranquilidad de Bora Bora o la modernidad de Tokio.
MSC, una expansión sin horizontes
MSC Magnifica no es la única novedad que la tercera compañía de cruceros más importante de todo el mundo tiene reservada para este año 2026. Otro de sus grandes debuts es el estreno oficial del MSC World Asia, el barco más moderno del grupo hasta la fecha. Un estreno en el que Barcelona volverá a desempeñar un papel protagonista: siendo el punto de partida de esta moderna embarcación, que iniciará su primera ruta el 4 de diciembre de 2026, partiendo de la capital catalana para visitar las ciudades más atractivas del Mediterráneo.
Diseñado para recrear el arte y la cultura de los países asiáticos, el MSC World Asia zarpará semanalmente cada viernes desde Barcelona, con un total de 50 salidas anuales. Fuera de España, la naviera también reforzará su presencia internacional con la inauguración de dos nuevas rutas en el verano de 2026, una en República Dominicana y otra en Alaska, con salida desde Seattle. Un plan de crecimiento ambicioso que refleja la estrategia de una compañía en plena expansión —con Barcelona como uno de sus puertos estratégicos—, decidida a conquistar nuevos horizontes, siendo el mar, eterno e infinito, el único que marca el camino.
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