La tienda de Massimo Dutti se inauguró en 2016 y es la más grande de la firma en España: ocupa cerca de 2.000 metros cuadrados en la histórica Casa Ramon Casas-Carbó, uno de los edificios modernistas más singulares del Paseo de Gràcia. Fue proyectada en 1898 por el arquitecto Antoni Rovira i Rabassa por encargo del pintor Ramon Casas, que se trasladó a vivir con su familia. Años más tarde, el mismo espacio acogió la emblemática tienda de diseño Vinçon.
Actualmente se produce una sinergia entre arquitectura, moda y arte contemporáneo a través de ArtInProgress, el proyecto con el que Massimo Dutti busca dinamizar las tiendas con la creación actual, integrando obras de artistas en sus espacios más especiales, programa que también llevan a cabo en Copenhague, Lisboa y Saint-Tropez.
De la mano de la galería F2 Galería de Madrid, el artista Álvaro Negro desembarca en el Paseo de Gràcia 96 con una propuesta que invita al espectador a una experiencia estética silenciosa, donde la materia, la memoria y la luz arquitectónica dialogan en una atmósfera única.
Álvaro Negro (Lalín, 1973) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Vigo y Master of Arts por el Central Saint Martins College of Art and Design de Londres. Su trayectoria, que arranca en la segunda mitad de los noventa, se presentó en la gran retrospectiva "Y" del Centro Galego de Arte Contemporánea (2017-2018). Además, hizo una residencia en la prestigiosa Real Academia de España en Roma (2017-2018) y ha participado en las últimas ediciones de ARCO en Madrid y Lisboa.
Pictóricamente, su trabajo se caracteriza por una fuerte investigación matérica: superficies texturizadas que dialogan con la tradición pictórica del Renacimiento y el Barroco, y que en esta selección para Massimo Dutti convierte el lienzo en una piel rugosa. Negro subvierte así la pintura tradicional utilizando elementos texturizados sobre soportes clásicos.

El hecho de que esta colaboración llegue a través de una galería de arte no es un detalle menor: significa un apoyo directo al sector y a los agentes que lo sostienen. A menudo, las marcas, empresas u hoteles que trabajan con artistas lo hacen directamente con ellos, lo que no es malo en sí mismo, sobre todo si el artista no tiene representación de galería. Sin embargo, optar por hacerlo a través de una galería respeta el trabajo que estas llevan a cabo en el acompañamiento, la promoción y la difusión de los artistas con quienes colaboran.

Fundada en Madrid en 2014 por Paloma González y Enrique Tejerizo, F2 Galería se ha consolidado como una de las galerías de referencia del arte contemporáneo español. Su programa reúne artistas nacionales e internacionales de diferentes generaciones, impulsando un diálogo constante entre investigación, experimentación y práctica artística. Participa en ARCO desde su apertura y representa artistas de trayectorias muy interesantes como Federico Miró o Julia Santa Olalla.
Además, Massimo Dutti apuesta aquí por un artista de trayectoria sólida y consolidada, alejándose de la búsqueda de impacto mediático que supone para otras marcas colaborar con talentos emergentes o de moda. Para el artista y la galería, trabajar con una firma tan respetada, de calidad y con una alineación clara con el arte y la artesanía, supone también un beneficio mutuo.

Como explica Cecilia Bernal en el artículo “En busca de una sostenibilidad viable”, de A* Desk, el arte de marca (o Branding Art), entendido como la vinculación entre el arte y las marcas, trasciende el patrocinio tradicional y se convierte en una plataforma de diálogo cultural e innovación con impacto social.
El proyecto ArtInProgress redefine el concepto de mecenazgo moderno sacando la producción artística de los circuitos convencionales.
Este tipo de colaboraciones entre marcas y el sistema del arte son importantes porque sostienen un ecosistema frágil. Como indica Massimo Dutti en Paper, su magazine editorial, el proyecto ArtInProgress redefine el concepto de mecenazgo moderno sacando la producción artística de los circuitos convencionales, y hace que las obras de los artistas lleguen a un público transversal que redescubre así la creación pictórica.

La tienda del Paseo de Gracia 96 de Massimo Dutti es un ejemplo claro de cómo un espacio comercial puede convertirse en una plataforma adicional para difundir y poner en valor el arte contemporáneo.
La propuesta de Álvaro Negro en Barcelona demuestra que las tiendas también pueden ser espacios donde disfrutar y contemplar la obra de artistas contemporáneos, y ayuda a que personas que quizás no se sienten cómodas entrando en una galería de arte descubran el trabajo de Negro en otro contexto, uno que puede animarlas a dar el paso y visitar galerías más a menudo.
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