Les dones Piñeiro: la alianza obrera de La Calòrica y T de Teatre

"Les dones Piñeiro" es la obra conjunta de T de Teatre y La Calòrica
"Les dones Piñeiro" es la obra conjunta de T de Teatre y La Calòrica

La Calòrica y T de Teatre han sellado un “amor fugaz” para dar vida a "Les dones Piñeiro", una comedia de corte sindical que recupera la memoria de las luchas obreras de los ochenta.

(Redactora)
06 de mayo de 2026
¡Tiembla, Barcelona! El próximo febrero llega la TDC: ¡T de Calòrica! Dos de las compañías teatrales más prestigiosas y conocidas de la escena catalana, T de Teatre y La Calòrica, unen fuerzas para presentarnos su primer (y, de momento, único) espectáculo conjunto. ¿Su nombre? “Les dones Piñeiro”, una comedia sobre mujeres que luchan y que rinde homenaje a las luchas obreras en las fábricas durante la década de los 80.La presentación de esta alianza tuvo lugar el martes 5 de mayo en la Nau Bòstik y, desde el inicio, no se parecía a ninguna otra convocatoria de prensa. La melodía de L’Estaca de Lluís Llach, himno de resistencia y lucha colectiva, nos daba la bienvenida en la Nau Betor, avisándonos de que estábamos a punto de presenciar el acto fundacional de un nuevo ente escénico. Ambas compañías escenificaron su unión bajo las siglas de la TDC (T de Calòrica), un “sindicato” teatral nacido para sacudir los cimientos de la cartelera barcelonesa.El acto ha arrancado con Carme Pla, Àgata Roca, Esther López y Júlia Truyol entrando en la sala con un megáfono y brazaletes identificativos, al grito de “Juntas somos más fuertes”. Esta consigna funcionaba con un doble sentido: por un lado, presentaba su futura obra sobre mujeres obreras; y, por otro, celebraba su propia alianza. Y así comenzó una jornada en la que la cultura se ha reivindicado como un espacio de trabajo compartido.

El pacto de la TDC: un “amor fugaz” entre referentes

Esta colaboración es, en realidad, un diálogo entre generaciones que han definido el humor y el teatro en Cataluña. La génesis del proyecto se remonta a hace un año y medio, cuando las integrantes de T de Teatre decidieron contactar con La Calòrica. Como ha explicado Àgata Roca, la propuesta nació de una identificación total con el sello propio de los “calóricos”: su humor, su mirada crítica sobre el mundo y, sobre todo, la concepción del teatro entendido como un espacio colectivo y de consenso.Por su parte, La Calòrica aceptó el reto de manera inmediata. Para una compañía que ya suma quince años de trayectoria, las T de Teatre no son solo colegas: son auténticas referentes. Júlia Truyol se ha declarado “fan” absoluta de montajes como Delicades o la serie Jet Lag, y se ha puesto en valor que una compañía con treinta y cinco años de recorrido no se haya acomodado en un formato concreto y que siga investigando y renovándose, tal y como hace T de Teatre.Así es como nace la TDC: T de Calòrica. Pero no nace para quedarse para siempre. Carme Pla ha sido muy clara al definir esta unión como un “amor fugaz”, una suma de fuerzas pensada para levantar un proyecto único. Es una alianza que permitirá poner a nueve intérpretes sobre el escenario, una cifra que en el teatro privado actual es una auténtica “rara avis” y que permitirá un choque de estilos y lenguajes muy interesante.
Fotografia de Kiku Piñol

Les dones Piñeiro: memoria obrera y dignidad de barrio

El resultado de esta unión es el espectáculo Les dones Piñeiro, un texto original que Joan Yago aún está escribiendo y que contará con la dirección de Israel Solà. La obra nos traslada a la Galicia de los años ochenta, desde donde la familia Piñeiro migrará hacia el área metropolitana de Barcelona para integrarse en el tejido industrial de la época. Aunque la obra se sitúa en una fábrica ficticia, el relato bebe directamente de hechos reales como los sucesos de la SEAT y las numerosas revueltas sindicales que marcaron la identidad del cinturón rojo barcelonés.Júlia Truyol ha definido el espectáculo como una “comedia de mujeres que luchan” y pretende recuperar el papel, a menudo silenciado por la historia oficial, de las mujeres en las luchas obreras. El texto de Yago abordará temas como la familia, la clase, el género y la identidad, pero siempre desde el prisma irónico y punzante que tanto caracteriza a La Calòrica.La elección de la Nau Bòstik para la presentación de este nuevo espectáculo ha tenido un motivo simbólico: este espacio representa las fábricas donde las obreras se organizaban, realizaban encierros y mantenían la moral alta mediante actividades colectivas y celebraciones populares.
Fotografia de Kiku Piñol.

La fuerza de la colectividad en escena

Este estreno contará con un gran despliegue actoral. Y es que el reparto completo de ambas compañías compartirá protagonismo: las cuatro actrices de T de Teatre (Carme Pla, Mamen Duch, Àgata Roca y Marta Pérez) compartirán escenario con los cinco intérpretes de La Calòrica (Xavi Francés, Aitor Galisteo-Rocher, Esther López, Marc Rius y Júlia Truyol). En total, habrá nueve actores y actrices en escena, lo que requerirá un trabajo coral muy cuidado.

La dirección de Israel Solà tendrá que gestionar este tándem en el que, según ha bromeado Esther López, a veces resulta difícil ponerse de acuerdo incluso en el número de espectáculos que lleva cada compañía a sus espaldas (quince en el caso de T de Teatre y cerca de una docena en el de La Calòrica). Pero es precisamente esta tensión creativa, este diálogo entre la veteranía cómica y la sátira punky, lo que convierte Les dones Piñeiro en un proyecto tan necesario.

“La asistencia es un pacto colectivo”.

Un cierre con sabor revolucionario

El acto fundacional de la TDC ha terminado como acaban las mejores luchas obreras: con una celebración comunitaria. Los acordes de Comandante Che Guevara han despedido la parte formal de la rueda de prensa para dar paso a una sardinada popular entre los asistentes. Como decía el folleto distribuido durante la performance: “La asistencia es un pacto colectivo”.

Con el estreno fijado para febrero de 2027 en el Teatre Poliorama, la TDC ya ha abierto su venta anticipada e invita al público a formar parte de esta asamblea extraordinaria. Sin duda, ver esta “unión sindical” en el teatro es el mejor homenaje a todas aquellas mujeres Piñeiro que, con su esfuerzo anónimo, empezaron a romper con la desigualdad de clase y de género. Porque sí: juntas somos más fuertes.

Sobre el autor

Elia Tabuenca
Elia Tabuenca

Redactora

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