Siete siglos de Pedralbes, el monasterio que todavía respira historia

Reial Monestir Pedralbes
Reial Monestir Pedralbes

Conciertos medievales, exposiciones inmersivas y un pionero proyecto de investigación de las tumbas originarias marcan el programa del séptimo centenario

09 de marzo de 2026 a las 09:44h

Cuando, el 26 de marzo de 1326, la reina Elisenda de Montcada colocó la primera piedra del Real Monasterio de Santa María de Pedralbes, difícilmente podía imaginar que, setecientos años después, el edificio seguiría en pie, pero sin la comunidad religiosa que lo había habitado durante generaciones. Este año, Barcelona conmemorará el séptimo centenario de este emblemático monumento con un amplio programa de actividades para la ciudadanía, mientras se redefine su futuro tras la marcha de las últimas monjas que lo habitaban.

Entre los muros de Pedralbes, el pasado medieval parece haberse quedado congelado en el tiempo. Este monasterio, a menudo fuera de las rutas turísticas, todavía conserva su esencia gótica y sus 700 años de historia. Una historia que comienza oficialmente el 1 de febrero de 1325, cuando el papa Juan XXII otorgó la bula que autorizaba su construcción. Poco después, el 26 de marzo de 1326, los monarcas de la Corona catalanoaragonesa colocaban la primera piedra del ábside de la iglesia.

La iniciativa había partido de la reina Elisenda, que, con el apoyo de su esposo, el rey Jaume II, quiso levantar un monasterio dedicado a Santa María en unos terrenos del antiguo término de Sarrià. La reina lo concebía como el lugar al que retirarse cuando enviudase. El 3 de mayo de 1327, la iglesia fue consagrada en un acto solemne. Ese mismo día ingresó la primera comunidad: catorce monjas y quince novicias procedentes del convento de Sant Antoni de Barcelona, bajo la dirección de la abadesa sor Sobirana Olzet.

Sor Inmaculada, sor Isaura y sor Pilar, las tres últimas clarisas que vivieron en el Monasterio de Pedralbes.

El monasterio ya era habitable, aunque a lo largo de los años se seguiría construyendo el resto de dependencias. Desde sus orígenes, ha sido habitado por las monjas clarisas, la rama femenina de la Orden franciscana. Sin embargo, a principios del año pasado, las tres últimas monjas que habitaban el monasterio se trasladaron a Vilobí d’Onyar, en Girona, donde viven más hermanas de su orden.

Año 2026: siete siglos de legado histórico

Setecientos años después de la llegada de aquella primera comunidad religiosa, y ahora ya sin las monjas que lo habitaban, la conmemoración de su séptimo centenario se articula en torno a tres grandes ejes: patrimonio medieval, mujeres y espiritualidad. En esta celebración tendrán especial relevancia los murales góticos del siglo XIV de la capilla de Sant Miquel, una de las joyas de la pintura medieval catalana. Estas pinturas serán las protagonistas de la exposición inmersiva Toca l'ànima. Els murals de la capella de Sant Miquel.

Pinturas murales del Real Monasterio de Pedralbes. © Curro Palacios
Su fundadora, Elisenda de Montcada, también será una de las protagonistas de la conmemoración, ya que uno de los objetivos de este aniversario es divulgar su figura, así como el patrimonio gótico que se conserva intacto en Pedralbes. Con este propósito, este año se presentará un pionero proyecto de estudio de las tumbas originarias, para analizar mediante ADN las relaciones de la reina Elisenda de Montcada con las mujeres enterradas junto a ella. Además, se mostrará una restitución digital con realidad aumentada de la tumba de la monarca.La conmemoración del aniversario se extenderá desde el 26 de marzo de 2026 —que incluirá una interpretación de los Goigs de la Mare de Déu en el claustro a cargo del Cor Femení del Palau de la Música Catalana—, coincidiendo con los 700 años de la colocación de la primera piedra del monasterio, hasta el 3 de mayo de 2027, día en el que se celebra el séptimo centenario de la consagración del templo y la entrada de la primera comunidad.
La tumba de la Reina Elisenda de Montcada, que será estudiada en un pionero análisis de ADN.
Un ciclo de conciertos de temática medieval también será uno de los grandes ejes de la conmemoración, que incluirá la experiencia artística itinerante La veu de l’aigua. Un murmuri ple de vida. Paralelamente, la Generalitat ha iniciado los trámites para declarar el fondo documental del monasterio —más de 9.000 unidades— como bien cultural de interés nacional y prevé facilitar su acceso digital abierto durante el primer semestre del año conmemorativo.

La conmemoración llega tras la marcha definitiva de las últimas monjas clarisas, que habían habitado el monasterio durante siete siglos. Sin comunidad religiosa estable, el recinto afronta una nueva etapa. Sobre la mesa hay propuestas como la creación de un centro de estudios monásticos, un espacio dedicado a la paz y la espiritualidad, o un centro de cultura clásica, con el compromiso explícito de no traicionar su esencia.

Uno de los objetivos de la efeméride es difundir el patrimonio gótico que se conserva intacto en Pedralbes. © Ceci Fimia