El Puerto abre de nuevo sus lugares menos conocidos a todos

Jornada Puertas Abiertas Port de Barcelona 2024
Jornada Puertas Abiertas Port de Barcelona 2024
(Periodista, consultor jurídico-aeronáutico y escritor)
15 de mayo de 2026

Cuando en 1852 se construyó el faro del Llobregat junto a la desembocadura del río, esta señal marítima estaba tan lejos de la bocana del puerto que resultaba inimaginable que los muelles llegasen hasta él. Tampoco era imaginable que el lecho del río que da nombre al faro acabase desviado hacia el sur, ni mucho menos que esta luz marinera terminase casi totalmente rodeada de depósitos de gas, vías para trenes de mercancías, camiones pesados o enormes almacenes logísticos.

El faro del Llobregat iba a ser sustituido por el de Montjuïc a principios del siglo pasado. El de la montaña era más alto, moderno y mejor situado. Las autoridades competentes decidieron, sin embargo, mantener ambos e incluso electrificar el más antiguo hace ahora 65 años. Salvo para los vecinos del barrio de la Marina, que a veces piden visitarlo, este faro es un gran desconocido para la mayor parte de los barceloneses. Como lo son también, para la ciudadanía en general, la mayor parte de las instalaciones del Puerto de Barcelona, al margen de las del Port Vell, el puerto más ciudadano.

Abrir las puertas

Desde hace unos años, el Puerto intenta compensar esta situación organizando un fin de semana de puertas abiertas que siempre resulta un éxito. Las jornadas de 2026 se celebrarán el último fin de semana de mayo (sábado 30 y domingo 31), y poder visitar el faro del Llobregat será uno de los grandes atractivos, de una edición con una mezcla de actividades tradicionales y novedades, y con un presidente del puerto, José Alberto Carbonell, que demostró un entusiasmo poco frecuente en una comparecencia institucional. Confesó que, si algunos actos le hacen especial ilusión, el de puertas abiertas que presentó junto a David Pino, gerente del Port Vell, era uno de ellos.

Que los ciudadanos de Barcelona y los municipios limítrofes bajen al puerto es importante: para conocerlo y para entender el peso y la importancia de este lugar que da trabajo a una comunidad de 40.000 personas, que no solo ocupa parte del frente marítimo de la capital catalana, sino que hace que otros municipios como El Prat cedan parte de su territorio a sus instalaciones. Como recordaba Carbonell, esta práctica de abrir los puertos a quienes quieran conocer sus interioridades es habitual en el norte de Europa, aunque sigue siendo poco común en el sur.

Esta tercera edición llega con el respaldo de los números de la anterior, que atrajo a más de 15.000 visitantes, y amplía la oferta hasta casi 5.000 plazas para visitas terrestres y marítimas. Las entradas se podrán reservar a partir del martes 19 de mayo a las 12:00 horas, con una aportación simbólica de un euro destinada, a elección del visitante, a Stella Maris, que apoya a marinos mercantes en situaciones difíciles, o a la Fundació CRAM, dedicada a la conservación y recuperación de animales marinos en el litoral de El Prat de Llobregat, donde ocupa las antiguas instalaciones del campo de golf junto al aeropuerto.

Terminales modernas y faros antiguos

El programa de visitas se articula en tres grandes modalidades. Las terrestres, en autocar, permiten adentrarse en la zona de acceso restringido del recinto portuario con tres itinerarios distintos: uno con entrada a la moderna terminal de contenedores Hutchison Ports BEST, otro con acceso a APM Terminals Barcelona y, como gran novedad de este año, uno que incluye el mencionado y veterano faro del Llobregat, que alberga además un pequeño centro de interpretación de señales marítimas.

Las visitas por mar, a bordo de Las Golondrinas, ofrecen un recorrido guiado de 90 minutos navegando por las instalaciones portuarias para observar de cerca la actividad del principal hub logístico del Mediterráneo en unos trayectos mucho más largos que los que esta empresa de navegación ofrece diariamente.

Portes Obertes Port de Barcelona

Visitantes a las puertas abiertas en el Puerto de Barcelona.

Completan el programa las visitas teatralizadas: rutas históricas a pie que arrancan en el edificio Portal de la Pau (antigua terminal para pasajeros y también antigua sede de la Autoridad Portuaria, ya en su fase final de remodelación) y concluyen en el Palau de Mar, pasando por el Moll de la Fusta y el monumento a Joan Salvat-Papasseit, combinando patrimonio, actividad portuaria y relato ciudadano.

Hay una novedad en el agua que promete convertirse en la imagen de esta edición: el ball de vaixells, un espectáculo marítimo inédito que podrá disfrutarse el sábado 30 de mayo a las 12:00 horas desde el Muelle de Barcelona Este, junto al World Trade Center y a la vista de los astilleros MB92. Carbonell prefiere mantener el misterio, aunque apunta que este "baile naval" es más conocido en puertos de otras zonas del continente y que será inédito en España. Lo poco que se sabe es que los remolcadores serán los protagonistas, coordinando movimientos al ritmo de la música y combinándolos con chorros de agua, junto a otras embarcaciones menores como las de amarre o practicaje. El acceso será libre, con aforo limitado, y durará entre 30 y 45 minutos.

Vista del Port Vell de Barcelona.

Y un lado solidario

El domingo, la jornada arrancará a las 9:00 horas con la décima edición de la carrera solidaria KM Contra el Cáncer Deichmann, cuya recaudación íntegra se destinará a la investigación oncológica y a los servicios gratuitos de la Asociación Contra el Cáncer en Barcelona. La prueba de 5 km recorrerá los viales del Port Vell pasando por la Rambla de Mar, el Moll de la Barceloneta y el Passeig de Mare Nostrum, mientras que las modalidades de 2 km y las carreras infantiles ofrecerán un circuito más accesible alrededor del Moll de la Fusta.

El programa se completa con una amplia oferta de actividades paralelas: el World Trade Center organiza la jornada Vora el Mar con música, DJ y talleres familiares; la Fundació Barcelona Capital Nàutica ofrece salidas de vela en embarcaciones ligeras entre el Moll de la Fusta y la Rambla de Mar; y en el plano gastronómico, la iniciativa Barcelona en Boca propone showcookings de cocina catalana con producto de proximidad.

Vista aèria Port Barcelona

Vista aérea del Puerto de Barcelona.

Por su parte, el Museu Marítim de Barcelona y el Museu d'Història de Catalunya también se han subido al carro de enseñar el puerto a quien lo desee y tendrán acceso libre durante todo el fin de semana. L'Aquàrium también se suma con promociones especiales para familias.

El puerto, que durante décadas ha sido percibido como una infraestructura ajena a la ciudad (necesaria pero distante) lleva varias primaveras apostando por derribar esa frontera invisible. Estas jornadas son la expresión más visible de ese empeño. Y el faro del Llobregat, ese vigilante solitario cuando se encendió por primera vez hace 174 años y hoy rodeado de gasoductos y grúas que casi nadie conoce, será en 2026 su símbolo más destacado.

Sobre el autor

Javier Ortega Figueiral
Javier Ortega Figueiral

Periodista, consultor jurídico-aeronáutico y escritor

Ver biografía