El poderoso arte emergente invade las galerías de Barcelona con ArtNou

Invisible Land en Suburbia Artnou
Invisible Land en Suburbia Artnou

Una sesentena de jóvenes artistas, menores de 35 años, exponen sus creaciones en más de treinta espacios de Barcelona y l'Hospitalet de Llobregat en un festival que, para muchos, representa el primer contacto con la profesionalización y el circuito comercial de la cultura

(Redactora en The New Barcelona Post)
20 de agosto de 2025

La X marca el lugar. Así reza un conocido lema pirata y así lo confirma el festival de arte emergente ArtNou. Hasta el 4 de septiembre, más de treinta centros, entre galerías, espacios independientes e instituciones, de Barcelona y l’Hospitalet de Llobregat, tienen su entrada marcada con esta X que nos indica que allí dentro se esconden sorprendentes tesoros, a raíz su participación en el festival de arte emergente ArtNou. Tesoros por descubrir en forma de obras de arte ---desde la pintura o la escultura hasta performances o documentales--- de la mano de artistas jóvenes que, como un tesoro en bruto, también buscan ser descubiertos, en este caso, por el circuito artístico y el público de la ciudad.

En su decimocuarta edición, ArtNou ofrece más de treinta muestras de una sesentena de artistas menores de 35 años que, o bien recién inician sus carreras profesionales en el complicado mundo del arte, o bien buscan consolidar su breve trayectoria. "ArtNou actúa como una radiografía o un mapa de la potencialidad del arte emergente catalán. Se podría considerar casi como la fotografía de fin de curso o promoción de toda una generación de creadores muy potente pero que rara vez ocupa las paredes de galerías y museos", resume Pilar Cruz, la directora de este festival.

Así, y con una programación completa que se alarga durante todo el verano, el festival permite observar la riqueza y diversidad de estos creadores jóvenes. Precisamente, el festival nació hace más de una década, en 2012, de la mano de Art Barcelona, la asociación de galerías de arte ---presidida entonces por Carlos Durán, director de la Galeria SENDA--- que detectó esta necesidad de apostar por visibilizar el arte joven, ya que observaron que las galerías de arte de la ciudad y los alrededores no tenían una apuesta clara por el arte emergente.

La X en la entrada marca los tesoros que se esconden tras el festival ArtNou. © Israel Fernández

La presencia de artistas jóvenes en las galerías, de hecho, era prácticamente inexistente ---y salvo excepciones, todavía lo sigue siendo--- en unos espacios que actúan como aparador artístico y comercial. "¿Cómo estos artistas van a consolidar y legitimar sus trayectorias si no se les da espacio para exponer y comercializar su obra?", lamenta Cruz. Para revertir esta poca representación de creadores jóvenes, ArtNou reúne obras de artistas emergentes en 21 galerías, 11 espacios independientes y cuatro instituciones, como La Capella o Sant Andreu Contemporani.

De hecho, "para muchos creadores, ArtNou es el primer contacto con la profesionalización", asegura la directora del festival. Un primer contacto con el circuito comercial artístico ---facilitado por las galerías de arte que ponen en contacto a artistas y coleccionistas--- que muchas veces se presenta como hermético y críptico. Unos espacios a los que, además, también les cuesta atraer a nuevos públicos, y especialmente a jóvenes, ya que a primera vista parecen centros reservados a grandes coleccionistas y expertos. Así, el festival sirve de pretexto para que estas galerías de arte que proliferan en la ciudad puedan abrir sus espacios tanto a nuevos jóvenes creadores como visitantes.

Para los artistas, "también sirve de entrenamiento sobre las dinámicas del trabajo con galerías", enfatiza Cruz. Desde el planteamiento de la exposición hasta la redacción de la hoja de sala o el cálculo de los tiempos de montaje, estos jóvenes creadores deben enfrentarse, en muchos casos, por primera vez a estos retos. Aún así, la directora del festival recuerda que "la emergencia tiene muchos grados", por lo que en el festival conviven artistas que exponen por primera vez, con otros creadores ya más consolidados pero que todavía no han tenido ese contacto más profesional con el mundo del arte. Así, por ejemplo, en esta edición también participa Rocío Quillahuaman ---conocida por sus divertidas viñetas de Instagram que ahora abandona para reconocer el trabajo de su madre, una de las tantas trabajadores del hogar, en formato documental---, o Raquel G. Ibáñez, exponiendo ambas en Àngels Barcelona.

Treinta espacios de Barcelona y l'Hospitalet son el núcleo del festival ArtNou. © Israel Fernández

Para las galerías, el festival también representa una oportunidad para conocer a nuevos artistas y darles este espacio sin tener que pensar, por ejemplo, en el rendimiento económico de la exposición. "El festival permite que todas las galerías, de forma simultánea, programen arte joven, tomando ese riesgo con la tranquilidad que hay un equipo y un festival que sustenta estas muestras", expresa Natàlia Foguet, directora de Fundació Úniques, uno de los centros participantes. "Exponer a un artista es una inversión económica, por lo que las galerías no se quieren arriesgar a programar a un artista que todavía no tiene un público consolidado ni es conocido dentro del circuito artístico", expresa Cruz.

"ArtNou es solo una herramienta más dentro de un sistema que debe ser fuerte y consolidado. El festival no puede ni debe sustituir otras iniciativas para seguir promocionando el arte emergente"
El objetivo es que pueda llegar a generarse una relación estable entre artistas y galerías, para promocionar e impulsar, así, la carrera de jóvenes artistas. Es el caso de Alán Carrasco, que realizó su primera exposición individual en el marco de ArtNou y, que este año, ha logrado estar representado en la feria ARCO de Madrid. De hecho, uno de los premios de esta feria en la capital, el premio Pilar Forcada de ARCO, se lo ha llevado otra de las participantes de ArtNou, que inició su carrera en este festival en 2019 y ha logrado exponer en la bienal de Venecia o en la Fundació Joan Miró.

Asimismo, y a diferencia de otros festivales, ArtNou no impone líneas curatoriales o temáticas concretas, sino que las muestras surgen de las sinergias que se crean entre artistas y galerías. Así, las temáticas y los lenguajes formales son tan variados como lo son los jóvenes artistas y, por extensión, la sociedad en general. Unos jóvenes artistas que habitan el mundo y se enfrentan a sus problemas, problemas que muchas veces canalizan a través del arte. "Los artistas jóvenes y sus obras sirven de brújula para saber qué preocupa a la sociedad actual; y a través de sus obras nos obligan a fijarnos en temáticas o aspectos concretos", señala Cruz. Por ello, temáticas como la identidad, la relación con el cuerpo, las disidencias de género o el racismo son temáticas que subyacen varias de las muestras.

ArtNou no impone líneas curatoriales o temáticas concretas, sino que las muestras surgen de las sinergias entre artistas y galerías. © Israel Fernández

Hay una exposición para cada personalidad y preferencia estética, desde la pintura más figurativa hasta la performance teatralizada. Un paseo rápido por la avenida Trafalgar, donde se concentran una gran variedad de galerías participantes, ya permite captar esta diversidad en formas y temáticas. Desde el viaje interior de Rose Madone plasmado en pinturas abstractas en Escat Gallery hasta los tejidos de Luis Rentería que conectan con el mundo espiritual de los hechizos.

En definitiva, jóvenes que se inspiran en su alrededor y que toman como punto de partida su realidad, como Ethel Coppieters que, a través de figuras femeninas y coloridas que incluso recuerdan a las de Gauguin, subvierte los cánones de belleza actual: pintando a mujeres contemporánea y en ningún caso idealizadas. Unos colores que también son protagonistas de la exposición Mala hierba nunca muere de Blanca Gracia, donde esas malas hierbas, esos seres descartados o marginados por la sociedad, se vuelven ahora elementos centrales que echan raíces y se extienden.

Otro de los aspectos que también sorprende observando el listado de jóvenes artistas es la paridad de género entre los creadores expuestos. Una paridad que, aunque no debería ser un motivo de celebración, sigue siendo una excepción en la gran mayoría de festivales y muestras en museos locales e internacionales. Una paridad que no existe, por ejemplo, en una de las grandes ferias estatales de arte contemporáneo: ARCO, donde tan solo un 35% de las artistas son mujeres ---un porcentaje que se reduce aún más cuando se analizan las artistas españolas, que solo representan un mísero 5%---. En cambio, en ArtNou de los 58 participantes, más de la mitad son creadoras.

Ethel Coppieters, tomando de referencia cuerpos de amigas y conocidas, retrata a la mujer contemporánea, sin formas idealizadas. © Israel Fernández

"Este es un síntoma común en el arte contemporáneo: aunque en las primeras etapas de creación existe paridad entre hombres y mujeres, en el mundo artístico también se da el conocido como techo de cristal, siendo difícil que las artistas consoliden su trayectoria profesional", lamenta Folguet de Fundació Úniques. Así, mientras que en ArtNou la proporción es equitativa, en la Barcelona Gallery Weekend, dedicada a es artistas consagrados, las cifras son diametralmente diferentes. Precisamente, la fundación busca promover un coleccionismo más equitativo, exponiendo obras de artistas mujeres que trabajan o residen en Catalunya. Durante el festival de arte emergente, este espacio expone la obra de tres artistas ---Mariona Berenguer, Julia Aurora Guzmán y Anna Ill--- que, a través del nexo en común del textil, abordan cuestiones como la muerte o la gestación o los estigmas hacia los trabajadores manuales.

Pese a la infrarrepresentación de los artistas jóvenes en las galerías de la ciudad, Cruz defiende que la capital catalana "es una de las mejores ciudades para iniciar una carrera artística", no solo por la existencia de múltiples galerías que permiten difundir y distribuir comercialmente las obras de artistas, sino también por el impulso institucional a la creación, con centros culturales y fábricas de creación, así como un extenso programa de becas y residencias que fomentan esa creación artística.

La exposición en Fundació Úniques parte del tejido, a partir del que las artistas Mariona Berenguer, Julia Aurora Guzmán y Anna Ill reflexionan sobre diversas temáticas. © Aitana Blanco

Sin embargo, Cruz también insiste que es necesario conservar esta riqueza y diversidad del panorama actual. Para la directora del festival, sería imprescindible contar con "un plan integral para apoyar la creación artística" en el que trabajaran todos los agentes e instituciones artísticas, desde galerías a festivales e instituciones públicas. "ArtNou es solo una herramienta más dentro de un sistema que debe ser fuerte y consolidado. El festival no puede ni debe sustituir otras iniciativas y becas para seguir promocionando el arte emergente", recuerda Cruz. Asimismo, la gestora cultural también reconoce que la Barcelona es una de las ciudades en la que es más complicado sostener una carrera artística a largo plazo, por retos globales como la gentrificación o el elevado coste de vida.

De cara a los próximos años, Cruz considera que el festival tiene vías para seguir creciendo, no en número de galerías o artistas, pero sí en su programa de reconocimientos o adquisiciones. "ArtNou es una radiografía del ecosistema actual y mientras no existan nuevas galerías o más creadores, el festival no variará", reconoce Cruz. Sin embargo, sí desean ampliar su programa de reconocimientos, para conseguir no solo impulsar los inicios de las carreras artísticas, sino también fomentar que esta pueda sostenerse a largo plazo.

Actualmente, además del premio anual de ArtNou, la feria de arte contemporáneo SWAB Barcelona también selecciona una galería para participar en su evento, así como también lo hace la feria de Marsella Art-O-Rama. Por otro lado, el Hotel Wittson selecciona artistas participantes del festival para exponer en sus instalaciones, y Fundació Úniques adquirirá obras expuestas en el festival para formar parte de su colección. Asimismo, el festival también busca focalizarse en seguir estrechando y ampliando su relación con instituciones públicas y ahora se fija en unas nuevas aliadas: las universidades y facultades de bellas artes.

Sobre el autor

Ainara Valadez
Ainara Valadez Medina

Redactora en The New Barcelona Post

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