Pocket Piano, el instrumento nacido en Barcelona que cabe en una mochila

Pocket Piano está formad por 87 piezas distribuidas en siete módulos.
Pocket Piano está formad por 87 piezas distribuidas en siete módulos.

Respaldada por Ponder Trade, el family office de la familia Grifols, la empresa ya ha enviado más de 1.700 instrumentos a 45 países desde la capital catalana, donde diseña y fabrica íntegramente este piano profesional portátil

(Redactora en The New Barcelona Post)
17 de julio de 2026

La inspiración no entiende de horarios ni de escenarios. Puede surgir en una habitación de hotel antes de un concierto, durante un viaje en tren o en una tarde cualquiera lejos de casa o del conservatorio. Pero los pianistas con una limitación que otros músicos apenas imaginan: no pueden llevar su instrumento allí donde quieran, ni siquiera tenerlo cerca cuando surge la inspiración. Su tamaño y su complejidad han convertido algo tan cotidiano para un guitarrista o un violinista como viajar con su instrumento en una tarea prácticamente imposible para un pianista. Esa es la barrera que Pocket Piano, un piano profesional modular formado por piezas independientes, diseñado y producido íntegramente en Barcelona, quiere derribar.

La idea del proyecto nació, en realidad, de una necesidad muy personal. Su fundador, Josep Bergadà, procedente de una familia de músicos, estudiaba Administración de Empresas cuando se dio cuenta de que no podía aprovechar los ratos libres entre clases para practicar, ya que el piano es dificil de transportar. Mientras un guitarrista podía sacar el instrumento de la funda y tocar en cualquier rincón del campus, él dependía siempre de volver a casa. Aquella frustración inicial acabó convirtiéndose en un reto: ¿era posible diseñar un piano profesional que pudiera llevarse a cualquier parte sin tener que renunciar a la sensación de tocar un instrumento tradicional? 

Por tanto, la barrera no era solamente reducir su tamaño y peso, sino también conservar el tacto y la respuesta de las teclas propias de un pian. Tras años de prototipos y pruebas, Bergadà logró fabricar el dispositivo que buscaba: Pocket Piano, un instrumento de 87 teclas —un piano de concierto acostumbrar a tener 88— distribuidas en siete módulos magnéticos independientes que pueden ensamblarse en apenas unos segundos.

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El piano está formado por 87 teclas distribuidas en siete módulos independientes que pueden ensamblarse en apenas unos segundos. © Pocket Piano

Después de varios años de ideación, desarrollo y prototipado, Pocket Piano encontró el socio que necesitaba para dar el salto comercial. A finales de 2025, Ponder Trade, el holding inversor de la familia Grifols Coma-Cros (propietarios de la gran farmacéutica Grifols), decidió entrar en el capital de la compañía para convertir una innovación nacida en Barcelona en un proyecto empresarial con capacidad para competir en los mercados internacionales.

De hecho, cada módulo corresponde a una octava, es decir, al conjunto de notas comprendidas entre un do y el siguiente. Estos siete módulos se conectan entre sí mediante un sistema patentado por Pocket Piano que elimina la latencia —el pequeño retraso que generan tecnologías como el Bluetooth— y permite que el instrumento funcione como un único piano profesional. Al desmontarse, sin embargo, el conjunto ocupa apenas 40 centímetros y pesa alrededor de seis kilos, lo que permite transportarlo fácilmente en una mochila o incluso como equipaje de mano.

El instrumento está formado por 87 piezas distribuidas en siete módulos que se pueden ensamblar y desenganchar en apenas un segundo. 

"La tecnología nos convenció desde el primer momento, pero también el equipo y la historia que había detrás del proyecto", explica Manel Torrents, director de Ponder Trade. "No buscamos únicamente aportar financiación. Queremos acompañar a las compañías en su crecimiento, ayudarles a profesionalizar su estructura y convertir una buena idea en una empresa capaz de escalar”.

Ese es precisamente el papel que Ponder Trade ha desempeñado desde su entrada en el capital de Pocket Piano. Tras culminar el proceso de industrialización del instrumento, la compañía ha iniciado la comercialización internacional del piano y ya ha enviado más de 1.700 instrumentos a 45 países de todo el mundo. De hecho, más de 200 artistas profesionales ya incorporan este piano en sus actuaciones o procesos creativos. 

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Pocket Piano ya ha ha enviado más de 1.700 instrumentos a 45 países de todo el mundo. © Pocket Piano

Por el momento, la mayor parte de las ventas procede del mercado internacional. Estados Unidos concentra cerca del 40 % de la demanda, seguido de mercados como Hong Kong, China, India y distintos países europeos. Además,el instrumento también ha despertado el interés de algunos de los nombres más reconocidos del panorama musical internacional. Jordan Rudess, teclista de Dream Theater; Greg Phillinganes, histórico director musical de Stevie Wonder; y los pianistas Jesús Molina y Gabriela Montero ya han probado e incluso incorporado Pocket Piano a su actividad profesional.

El piano que viaja

El interés que ha despertado Pocket Piano responde, en gran medida, a una propuesta que hasta ahora apenas tenía equivalente en el mercado. Frente a los pianos tradicionales, difíciles de transportar, y los teclados portátiles, concebidos en muchos casos para un uso más amateur y que suelen sacrificar parte de la experiencia interpretativa, la compañía ha apostado por combinar ambas cualidades en un único instrumento. 

Al desmontarse, Pocket Piano ocupa apenas 40 centímetros, lo que permite transportarlo fácilmente en una mochila.

“Queríamos que un pianista pudiera viajar con su instrumento sin renunciar a las sensaciones de un piano profesional. La movilidad no debía implicar perder calidad", resume Torrents. "Es un piano diseñado por un pianista habituado a tocar el instrumento y eso se nota en cada detalle", añade. Gracias a su reducido tamaño y a su compatibilidad con auriculares, altavoces o aplicaciones de producción musical, un pianista puede ensayar en una habitación de hotel, preparar un concierto antes de subir al escenario o incluso componer durante un viaje. "Hasta ahora era impensable poder llevar un piano profesional como equipaje de mano", señala Torrents.

Pese a que las características del piano permiten que se toque en entornos profesionales o incluso para ofrecer un concierto del más alto nivel, Pocket Piano también permite acercar este instrumento a un público más amateur o incluso a estudiantes que inician sus clases de música. Precisamente, su versatilidad ha despertado el interés de conservatorios y escuelas de música, que ven en Pocket Piano una herramienta con la que los alumnos pueden seguir practicando fuera del aula sin depender de un piano convencional.  "Queremos democratizar el acceso al piano", remarca Torrents. "Muchas familias no tienen espacio para un instrumento tradicional. en casa, guardarlo cuando terminas y volver a sacarlo cuando lo necesites. Creemos que esa facilidad puede favorecer a que mucha más gente se acerque a este instrumento". 

Tras completar el lanzamiento comercial, el siguiente reto de Pocket Piano pasa por escalar el proyecto. Actualmente, la compañía, con un equipo de seis personas trabajando en el proyecto, fabrica entre 100 y 150 instrumentos al mes. La producción, que se realiza íntegramente en Catalunya con proveedores de proximidad, se ajusta por ahora a la demanda y funciona bajo pedido. 

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El instrumento puede transportarse fácilmente en una mochila. © Pocket Piano

Pero el siguiente paso consiste en aumentar el ritmo de producción para responder al creciente interés internacional. Con ese objetivo, la empresa prevé abrir una nueva ronda de financiación que le permita incrementar la capacidad productiva y acelerar su expansión en los mercados exteriores, manteniendo, sin embargo, el diseño y la fabricación en Barcelona. 

Más allá de Grifols: la estrategia de Ponder Trade

La inversión en Pocket Piano representa también un paso significativo dentro de la estrategia de Ponder Trade, el family office de la familia Grifols Coma-Cros. Constituido en 2015 para gestionar el patrimonio empresarial y financiero familiar, el grupo ha ido diversificando sus inversiones con una visión de largo plazo, poniendo el foco en proyectos empresariales catalanes con capacidad para crecer y consolidarse.

La principal participación de este holding inversor sigue siendo la farmacéutica Grifols, de la que la familia es uno de los principales accionistas. Junto a esa histórica vinculación con el ámbito de la salud y la biotecnología, Ponder Trade también ha desarrollado una importante cartera inmobiliaria, centrada principalmente en oficinas, locales comerciales y edificios residenciales en Barcelona y su área metropolitana.

En los últimos años, además, el grupo ha empezado a destinar parte de sus recursos a compañías tecnológicas o innovadores que puedan crecer a largo plazo, como es el caso de Pocket Piano. Para Torrents, esta compañía encarna el tipo de proyectos que el grupo quiere impulsar: compañías nacidas en Catalunya que, a partir de una idea innovadora, aspiran a hacerse un hueco en los mercados internacionales.

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Sobre el autor

Ainara Valadez
Ainara Valadez Medina

Redactora en The New Barcelona Post

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