Cuando hablamos del futuro del 22@, inevitablemente hablamos de ciudad, de transformación y, sobre todo, de conocimiento. El 22@ representa una de las operaciones urbanas más ambiciosas de las últimas décadas en nuestro país y es, a la vez, un gran laboratorio urbano que interpela a todos los agentes implicados. Desde la Universitat Pompeu Fabra (UPF), nos sentimos no solo parte activa de este proceso, sino también corresponsables de su éxito.
Desde sus orígenes, la UPF ha contribuido a la revitalización urbana y social de Barcelona, a través de una presencia arraigada en la ciudad y comprometida con ella. Lo hicimos en los años 90 en Ciutat Vella, con la recuperación de varios edificios históricos como la sede del Rectorado, y en Sant Martí, con el campus de la Ciutadella, rehabilitando los antiguos cuarteles militares de la calle Wellington.
Más adelante, con la recuperación de la Vila Olímpica, impulsamos el campus de Mar. Y, ya en el siglo XXI, dimos vida al campus del Poblenou, en el corazón del 22@, donde la antigua fábrica de Ca l'Aranyó —una pieza clave de la arquitectura industrial barcelonesa— se ha convertido en una nueva fábrica de conocimiento. Este despliegue responde a una visión estratégica que entrelaza universidad y ciudad: una Barcelona abierta y cohesionada con una universidad que actúa como motor de cambio y oportunidades.
La universidad no solo tiene que formar talento, sino también codiseñar el futuro del barrio conjuntamente con las empresas y las institucionesEn el campus del Poblenou, la UPF trabaja estrechamente con el ecosistema empresarial, institucional y creativo del 22@. Es aquí donde formamos profesionales de la comunicación, las lenguas y las ingenierías; donde investigamos, innovamos e impulsamos proyectos que conectan ciencia y sociedad. Pero el reto de futuro va más allá. La universidad no solo tiene que formar talento, sino también codiseñar el futuro del barrio conjuntamente con las empresas y las instituciones. Un modelo de innovación abierta, arraigada al territorio, donde se genere valor compartido: una masía de la innovación, donde se cultiven ideas con vocación global desde el tejido local. El 22@ tiene que ser un barrio donde convivan estudiantes, emprendedores, investigadores, vecinos e ideas. Un barrio internacional, con vocación de mundo, pero con alma de ciudad.
En este contexto, el papel de la universidad va más allá de la transmisión de conocimiento. Es un espacio de experimentación, de pensamiento crítico y de conexión con los grandes retos globales: la sostenibilidad, la digitalización, la diversidad, la inteligencia artificial o el bienestar social. El campus del Poblenou, con su carácter interdisciplinario, es el escenario idóneo para este diálogo abierto entre ámbitos científicos, sectores productivos y colectivos ciudadanos. Este es también uno de los valores añadidos del modelo UPF: la capacidad de integrar la excelencia académica con una mirada comprometida y transformadora.
La UPF contribuye a construir el futuro desde el conocimiento, el espíritu crítico y el compromiso ciudadanoPorque si queremos ciudades más justas, resilientes e inclusivas, hay que reforzar los vínculos entre el mundo universitario y su entorno. Y esto solo es posible si nos implicamos activamente en el desarrollo del territorio, compartiendo espacios, proyectos y visiones. En el 22@, la UPF aspira a continuar siendo un nodo de esta red de innovación urbana. Una universidad que, fiel a sus valores fundacionales, contribuye a construir el futuro desde el conocimiento, el espíritu crítico y el compromiso ciudadano.
Desde la UPF seguiremos trabajando para que este distrito sea un ejemplo de cómo el conocimiento puede hacer ciudad. Porque, al final, esta también es nuestra misión: formar, investigar y transformar. Siempre desde la ciudad, y para la ciudad.
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