El consejero delegado de Tradeinn, David Martín.

La pandemia dispara el comercio electrónico de productos deportivos

Las empresas catalanas Tradeinn y Deporvillage cierran un 2020 récord, con cifras que superan sobradamente los resultados obtenidos en el año anterior por el impulso que ha supuesto la crisis del coronavirus a las ventas por Internet. Juntas facturan ya 400 millones de euros gracias a los pedidos online, que no dejan de crecer, lo que les obliga a ampliar sus instalaciones y su plantilla.

Los rodillos son unos dispositivos de entrenamiento donde se encajan las bicicletas para pedalear en un lugar fijo e interior, haciendo que la rueda posterior o ambas ruedas se muevan sin avanzar. Casi tan antiguos como las bicicletas, estos rodillos se acostumbran a usar para calentar antes de las competiciones o para entrenar cuando las condiciones climáticas no invitan a ir en bici por la calle. Y, obviamente, fue un producto que durante el confinamiento se redescubrió, abriendo la posibilidad de usar la bicicleta cuando no se podía salir de casa.

Tradeinn, empresa gerundense dedicada a la venta de productos deportivos por Internet en más de 200 países, registró en abril un pico de demanda de rodillos. Vendió miles y en un mes igualó la facturación de este producto obtenida en los últimos cuatro años. Pero este no fue el único producto de Tradeinn que triunfó, de hecho, lo hicieron todos, teniendo en cuenta que el deporte se convirtió en una de las pocas actividades que sí que se pudieron realizar en 2020, desde casa o al aire libre.

Para su consejero delegado, David Martín, la pandemia ha servido para acelerar las compras por Internet, no solo de productos deportivos sino de todo tipo, considerando que esta modalidad de venta ya hacía tiempo que iba ganando adeptos. “Cada vez hay más compradores online, pero esta vez ha ido todavía más rápido porque había gente que no tenía más remedio porque estaba todo cerrado”, expone en declaraciones a The New Barcelona Post. “Todos los e-commerce que conozco, sean de la categoría que sean, y las empresas de servicios para las tiendas online han crecido. Todo el mundo lo ha hecho. Se ha avanzado lo que igualmente hubiera pasado en dos o tres años, pero ahora ha pasado de golpe”, agrega Martín, quien cree que muchos de estos nuevos compradores virtuales se mantendrán fieles al cambio y no volverán a las tiendas físicas.

“Todos los e-commerce que conozco, sean de la categoría que sean, han crecido. Todo el mundo lo ha hecho. Se ha avanzado lo que igualmente hubiera pasado en dos o tres años, pero ahora ha pasado de golpe”, sostiene el consejero delegado de Tradeinn, David Martín

La compañía, con sede en Celrà, cerró 2020 con una facturación de 288 millones de euros, casi un 55% más que hace un año, cuando las ventas se situaron en los 188 millones de euros, y registró alrededor de cuatro millones de pedidos, un 60% más. “Cada año estamos creciendo muchísimo. Lo que pasa es que este año quizás hemos crecido algo más por la covid. Pero antes de la covid ya estábamos creciendo un 40% y ahora hemos acabado creciendo un 55%”, matiza. Asimismo, su plantilla también ha aumentado, hasta los 450 trabajadores, un 30% más respecto a 2019.

De cara al 2021, el objetivo es seguir creciendo. “Nuestra filosofía siempre es crecer lo máximo posible. No sé cuánto creceremos, no sé qué cifra será, pero sí que sé que tenemos la oportunidad de crecer mucho”, señala Martín. Enmarcado en este crecimiento está la ampliación de sus instalaciones en Celrà, que pasará de tener 15.000 metros cuadrados a 35.000, con una inversión de seis millones de euros.

El almacén de Tradeinn en Celrà.

La manresana Deporvillage también se dispara

Deporvillage es la empresa de comercio electrónico deportivo, también catalana, que sigue de cerca a Tradeinn. 2020 fue un año récord para esta compañía de Manresa, que facturó más de 120 millones de euros, un 106% más que en el ejercicio anterior, y registró 1,4 millones de pedidos. “Hemos superado todas las previsiones que habíamos hecho, ya que esperábamos cerrar 2020 en torno a los 75 millones. Durante el segundo trimestre del año detectamos el auge de la venta online, intuyendo que conseguiríamos el objetivo y podríamos incluso superarlo”, indica su fundador y consejero delegado, Xavier Pladellorens.

“Hemos superado todas las previsiones que habíamos hecho”, sostiene Xavier Pladellorens, fundador y consejero delegado de Deporvillage, que cerró 2020 con una facturación de más de 120 millones

Este crecimiento ha supuesto un reto para Deporvillage, que el año pasado implementó una nueva línea de preparación de pedidos más ágil y eficaz, y reforzó su plantilla, hasta superar los 100 trabajadores. Para el cofundador y responsable de Producto, Ángel Corcuera, “el éxito también radica en el hecho de haber sido capaces de dar respuesta a la demanda de los clientes, consiguiendo stock de productos que se han convertido en estratégicos, como es el caso de los rodillos”. Deporvillage, como Tradeinn, registró un pico de demanda de rodillos y ha llegado a vender casi 20.000 unidades.

Para 2021, Corcuera confía en seguir captando nuevos clientes. “Tenemos la mirada fijada en seguir ofreciendo los mejores productos, así como aumentar la oferta reforzándonos como partner para las marcas deportivas”, recalca. Este año también servirá a Deporvillage para focalizarse en el desarrollo de sus marcas propias.

Xavier Pladellorens y Ángel Corcuera, los fundadores de Deporvillage.