Conseguir articular una comunidad de fans no es sencillo; gestionarla, tampoco, y menos si se quiere rentabilizar y fidelizar. Ante este escenario, con las redes sociales como telón de fondo, la plataforma Overgie ha integrado a la también barcelonesa Berrly, especializada en la digitalización de clubs, asociaciones, fundaciones y ONG.
Con esta integración, ambas centralizan en una sola plataforma herramientas para monetizar, fidelizar, analizar y explorar nuevas vías de negocio en comunidades y entornos de fan engagement. ¿Cómo? Con recompensas por interacciones, sumando puntos por participar, sorteos o subastas, como una solución integral para desarrollar el engagement y el negocio recurrente alrededor de una comunidad de seguidores.
Ahora, suma la tecnología de gestión de clientes (o CRM) de Berrly, especializada en clubs, con bases de datos, comunicaciones directas, cobro de cuotas, organización de eventos y venta de entradas, entre otras herramientas. Así, con la compra de Berrly, ofrecen a clubs, creadores de contenido, artistas y marcas una plataforma para impulsar su comunidad.
A la vez, la plataforma permite mantener el control sobre los datos, en un contexto en el que la mayoría de empresas dependen de plataformas externas, especialmente de redes sociales. Y es que, “durante años, creadores, clubes, artistas y marcas han construido comunidades enormes sobre plataformas que no les permiten acceder a los datos de sus propios usuarios, y cualquier cambio en su algoritmo o una nueva política de datos altera su relación con los fans y la rompe de un día para otro”, destaca Jordi Julià desde Overgie.
Ante esta falta de control, la plataforma actúa como un hub unificado en el que el creador agrupa a todos los seguidores que tiene en sus diversas redes sociales. Así, integra todas sus plataformas existentes en una, y Overgie captura y unifica las interacciones que ya ocurrían fuera.
Las dos tecnológicas se erigen como alternativa europea ante grandes plataformas globalesAsí, como destacan desde la empresa, la plataforma no sustituye a las redes sociales ni crea una estructura paralela a la que deban migrar los fans, sino que funciona de forma complementaria, rastreando interacciones y convirtiendo a fans anónimos en miembros identificados, que se fidelizan mediante la gamificación: “La comunidad ya existe en las redes del creador, y Overgie le da las herramientas para conocerla, identificarla y monetizarla, con la propiedad de todos los datos”.
El foco en las comunidades de creadores de contenido se amplía con Berrly, que “nació para ayudar a las asociaciones a conocer mejor a sus socios y a construir relaciones más sólidas”, como defiende Enric Sala i Marin, hasta ahora CEO de Berrly. Con la compra, ha pasado a ser CTO de Overgie, para liderar la integración tecnológica y el desarrollo del producto: “Al integrarnos en Overgie, el propósito no cambia, sino que se amplifica, porque ahora tenemos el ecosistema, la escala y el equipo para llevarlo más lejos”, desde clubes deportivos y asociaciones a comunidades digitales.
Alternativa europea a gigantes globales
Tras la operación, las dos tecnológicas catalanas se erigen como la alternativa europea para competir con grandes plataformas globales, con sello mayormente estadounidense. Overgie —de la también catalana Rungie— busca así ser plataforma de referencia en la gestión de comunidades de seguidores, tanto en el ámbito del entretenimiento como en clubes y entidades del ámbito social y el tercer sector.Con la plataforma centralizada que toma forma con la compra, Overgy y Berrly continuarán operando con sus respectivas marcas comerciales y equipos, que se integran en un ecosistema común que permite ganar funcionalidades a ambas plataformas, para afianzarse como referentes.