Esta primera experiencia abrió la puerta a nuevas adquisiciones. "Bertelsmann tiene dos valores que se transmiten a todas sus empresas. Uno es la creatividad, que en el mundo de los medios y la cultura es fundamental. Y el otro es ser emprendedor: y, de alguna forma, es lo que a mí me han dejado ser, emprendedora dentro de un gran proyecto empresarial". En diez años han realizado siete adquisiciones, y en todas han conseguido mejorar el resultado que habían previsto. "Creo que hemos hecho lo que hay que hacer, que es concentrarse en nuestros stakeholders, nuestros autores, nuestros libreros, nuestros empleados, y hemos construido este proyecto del que me siento muy orgullosa, y creo que si hablas con cualquier empleado también se siente muy orgulloso". Entre España y Latinoamérica, son 1.800 personas (el grupo Bertelsmann tiene 75.000).
En estos años, el sector editorial ha vivido una de las transformaciones más fuertes provocadas por la digitalización, y Núria Cabutí la ha vivido desde primera fila. "Amazon empezó fuerte con el Kindle y los grandes gurús decían que en 2025 el 80% de los libros serían digitales. En nuestro grupo hubo mucha discusión, pero nos pareció que el libro físico seguiría siendo importante. Por lo tanto, mientras otros grupos editoriales estaban desinvirtiendo en operaciones logísticas, nosotros empezamos a invertir bastante. Y lo que ha pasado es que ahora el 80% es libro físico. Y los estudios nos dicen que la gente joven prefiere leer en libro físico. Como dijo Umberto Eco: hay inventos que aún no han sido superados, como la cuchara o como el libro".
Otro gran tema de consecuencias todavía imprevisibles es cómo impactará la inteligencia artificial en el sector. Y Núria Cabutí lo tiene claro: “Nosotros creemos en la creatividad humana. Una obra literaria surge de unas experiencias, de unos traumas, de una infancia, de unos viajes, y todo eso es lo que hace que el ser humano produzca una obra literaria. Y eso parece poco replicable en el mundo de la IA, que se alimenta de bases de datos. Por ejemplo, Javier Cercas tuvo la idea de publicar un libro sobre el papa de viaje a Mongolia. No sé qué inteligencia artificial habría tenido esa idea. También es cómo se explica la historia, qué temas se tienen en cuenta, qué reflexiones se hacen. Y en paralelo sí que vemos que hay una oportunidad enorme al utilizar la inteligencia artificial en ciertos aspectos: previsiones de demanda, saber cuándo debemos reimprimir un título, gestión del almacén, robótica, automatizar procesos...”.
