La gestión y la mejora del servicio de Rodalies es uno de los grandes retos a los que la Generalitat se enfrenta este 2026. Y el primer paso no se ha hecho esperar: esta semana se materializa definitivamente la creación de la empresa mixta Rodalies de Catalunya SME, participada por la Generalitat y por Renfe, que asumirá progresivamente la gestión del servicio ferroviario. Tras años de negociaciones políticas y reclamaciones ciudadanas —ante un servicio marcado por obras constantes en la infraestructura, retrasos e incidencias recurrentes—, el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, han escenificado este lunes la constitución de este nuevo órgano gestor.
Aunque inicialmente se había previsto que la sociedad quedara constituida antes de que finalizara el año 2025, el calendario se ha acabado alargando hasta doce días después del inicio de 2026. Finalmente, será esta semana cuando la constitución formal de la empresa se haga efectiva ante notario —más allá del acto político encabezado por Illa y Puente este lunes—, y será entonces cuando también se hagan públicos los estatutos que la regirán.
Además, también se celebrará el primer Consejo de Administración, con cinco miembros designados por la Generalitat y cuatro por Renfe, presidido por la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque. La nueva empresa mixta contará con el hasta ahora director de la red de metro de TMB, Òscar Playà, como consejero delegado, quien también es uno de los cinco nombres escogidos por la Generalitat para este nuevo Consejo de Administración.
Estos, sin embargo, son solo los primeros pasos para que la nueva sociedad mixta pase a gestionar la totalidad del servicio de Rodalies, desde los maquinistas hasta los vehículos. Tal y como han recordado fuentes del Govern, no se trata de un traspaso inmediato, sino de un proceso gradual, ya que, por ahora, esta nueva empresa debe obtener la licencia y los certificados de seguridad necesarios para operar, un proceso que podría alargarse un año. Así, se calcula que no será hasta 2027 cuando el nuevo órgano comience a gestionar efectivamente las distintas líneas de Rodalies.
No obstante, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha insistido en que estos primeros pasos ya son estratégicos para avanzar hacia una gestión más eficaz del servicio ferroviario. "No es un cambio de nombre, es un cambio de paradigma", ha asegurado durante el acto de constitución de la nueva empresa mixta, recordando que "los servicios públicos son más eficaces cuando se gestionan desde la proximidad". De hecho, el objetivo de esta nueva empresa, tras años de negociaciones políticas para el traspaso de competencias entre el Estado y la Generalitat, es precisamente este: ofrecer un servicio más eficiente y una mejor atención a la ciudadanía, con decisiones más ágiles y gestionadas desde la proximidad.
Illa también ha reivindicado "la colaboración entre administraciones como política efectiva para resolver problemas estructurales", como es es el caso de la gestión de Rodalies. En la misma línea se ha expresado el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien ha asegurado que "ambas administraciones compartimos la misma preocupación y necesidad: mejorar el servicio de Rodalies, que forma parte de la vida cotidiana de la ciudadanía, de los desplazamientos diarios al trabajo o a los estudios".
Sin embargo, ambos han recordado que, más allá de la constitución de esta nueva empresa mixta —que debe garantizar una mejor gobernanza del servicio—, también resultan imprescindibles otras medidas que ya se están ejecutando, como la renovación de la flota de trenes o la mejora de las infraestructuras de toda la red.
Un Consejo de Administración con perfiles técnicos y políticos
La nueva sociedad, Rodalies de Catalunya SME, comenzará a operar administrativamente este mismo mes, con un capital social inicial de dos millones de euros. Asimismo, la estructura accionarial inicial establece una participación del 50,1% por parte de Renfe y del 49,9% de la Generalitat. En cambio, en el Consejo de Administración la Generalitat tendrá mayor peso, ya que designará a cinco de los nueve miembros que integrarán este órgano. Las decisiones estratégicas, no obstante, deberán adoptarse por mayoría cualificada, un hecho que obliga al consenso entre ambas partes.
El consejo estará presidido por la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica,, Sílvia Paneque. Paneque es uno de de los cinco nombres de la lista de miembros propuestos por la Generalitat, al igual que el de Òscar Playà, que actuará como consejero delegado de la empresa. Con una experiencia de más de 20 años en la gestión de diversas organizaciones complejas, desde 2021 Playà ocupa el cargo de director de la red de metro de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).
Completan la representación de la Generalitat Pere Macias, doctor en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos y comisionado para el Traspaso Integral de Rodalies; Marc Sanglas, secretario de Movilidad e Infraestructuras de la Generalitat; y Teresa Torres, economista con una larga trayectoria en el ámbito financiero, también dentro de Renfe, donde trabajó como directora general financiera.
Por parte de Renfe, el Consejo incorporará a Marta Torralvo, actual directiva del área financiera del grupo; Miguel Ángel Vicente, director general de Renfe Viajeros; Luis Manuel Suárez, director general del área de Ingeniería y Mantenimiento de Renfe; y Raquel González, secretaria federal del sector ferroviario de FeSMC-UGT, ya que el acuerdo alcanzado con los trabajadores de la compañía incluía que el Consejo contara con representación sindical.
Un hito histórico, fruto de la reivindicación ciudadana y política
La creación de la empresa mixta es el resultado de un largo debate político sobre las competencias del servicio. El punto de partida se remonta a hace más de una década: en 2010, cuando el gobierno de Zapatero traspasó la titularidad del servicio de Rodalies a la Generalitat. Un traspaso, sin embargo, que nunca llegó a ser efectivo, ya que la planificación y gestión del servicio continuaban en manos de Renfe y, por tanto, del Ministerio de Transportes; así como la titularidad de las infraestructuras ferroviarias permanecía en manos del Estado.
¿Y ahora qué?
Aunque la sociedad se constituirá esta misma semana, la puesta en marcha del servicio será gradual y requerirá tiempo. Antes de comenzar a operar, Rodalies de Catalunya SME deberá obtener la licencia de empresa ferroviaria, el certificado de seguridad y el plan de contingencias ferroviarias. Fuentes del Govern señalan que, por tanto, no será hasta 2027 cuando la nueva compañía pueda asumir plenamente la gestión.
Paralelamente, Renfe deberá entregar el inventario de instalaciones, bienes y activos a traspasar, con la correspondiente valoración económica. Asimismo, una vez constituida, la empresa también elaborará un plan estratégico y de negocio que definirá la operación ferroviaria, la gestión de estaciones e instalaciones técnicas, así como la atención e información a la ciudadanía.
El traspaso de la infraestructura comenzará por la línea del Maresme (R1), que será la primera que gestionará la nueva empresa. Posteriormente, y de forma gradual, se irán incorporando el resto de líneas, como la R2 (Estación de Francia–Sant Vicenç de Calders; Aeropuerto–Maçanet-Massanes; y Granollers Centre–Castelldefels) y la R3 (L’Hospitalet de Llobregat–Puigcerdà).
Todo ello, mientras se ejecuta el Plan Rodalies 2026-2030, que incluye actuaciones como el desdoblamiento de la línea R3 o la remodelación de diversas estaciones de la red ferroviaria. De hecho, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha recordado que, además de una gobernanza más eficiente y ejecutada desde el territorio —a través de esta nueva empresa mixta—, el Gobierno está desplegando una serie de inversiones en distintos puntos de la red ferroviaria para mejorar tanto las infraestructuras como los trenes.
En este sentido, Puente ha señalado que desde el Gobierno se está trabajando en la renovación de la flota de trenes, con hasta 200 nuevos vehículos —como los fabricados por Alstom en Santa Perpètua de Mogoda— que ya se encuentran en fase de pruebas, con el objetivo de incorporarse este mismo año al servicio. Con una capacidad de 905 personas, estos nuevos vehículos cuentan con puertas y vagones más amplios que los actuales, lo que permitirá ganar hasta un 20% de capacidad. En total, Renfe ha encargado 101 nuevos trenes para Catalunya, que se irán incorporando progresivamente a una flota actual de 270 unidades.
