Neuhera convierte la concentración en un videojuego

Dayris Rapado y Beatriz Fagundo, las dos fundadoras al frente de Neuhera
Dayris Rapado y Beatriz Fagundo, las dos fundadoras al frente de Neuhera

La startup catalana desarrolla una plataforma inmersiva para tratar el TDAH infantil a través de neurotecnología

25 de mayo de 2026

Un dragón que solo puede volar cuando el usuario logra mantener la atención. Si la concentración cae, cambia su velocidad, su comportamiento e incluso el color de su cuerpo. Detrás de esa mecánica, aparentemente simple, hay algo más complejo: un sistema capaz de interpretar la actividad cerebral en tiempo real para convertirla en parte del juego.

Así funciona la primera propuesta desarrollada por Neuhera, una startup que trabaja en nuevas formas de tratamiento no farmacológico del Trastorn per Dèficit d’Atenció i Hiperactivitat (TDAH) en niños. La plataforma combina realidad virtual, sensores neuronales e inteligencia artificial para adaptar la experiencia según el nivel de atención y el estado cognitivo del usuario.

El proyecto surge de la unión entre dos perfiles complementarios. Por un lado, Beatriz Fagundo, especializada en neurociencias y procedente del ámbito clínico, llevaba años observando la falta de alternativas para niños con TDAH más allá de la medicación. Por otro, Dayris Rapado, ingeniera informática vinculada al mundo del gaming y especializada posteriormente en inteligencia artificial aplicada a neurociencias.

La idea empezó a tomar forma cuando lograron que uno de sus juegos funcionara únicamente a través de la actividad cerebral. “Cuando conseguimos que el dragoncito volara sin tocar nada, entendimos que esto podía convertirse en algo real”, resume Fagundo. La tecnología que durante años se ha asociado únicamente al entretenimiento empieza ahora a entrar en otros espacios. Se utiliza para trabajar capacidades como la atención o la regulación cognitiva desde un lenguaje mucho más próximo al videojuego que a la terapia tradicional.

El sistema funciona mediante un casco con gafas de realidad virtual y sensores capaces de medir las ondas cerebrales. A partir de estos datos, un algoritmo adapta continuamente el entorno de juego en función del estado cognitivo del usuario, mientras un avatar acompaña la experiencia con instrucciones y feedback verbal. Detrás de esa experiencia hay un importante trabajo científico. Neuhera ha desarrollado juegos capaces de responder en tiempo real a la actividad cerebral del usuario mediante una interfaz cerebro-ordenador. Nada está colocado al azar: ni los colores, ni los estímulos, ni la velocidad de las dinámicas. Todo responde a objetivos concretos relacionados con la atención, la memoria o el control de impulsos.

Frente a dinámicas más tradicionales, Neuhera introduce una lógica mucho más cercana al juego y a la interacción, especialmente relevante en edades tempranas. Según Fagundo, el videojuego funciona “como un gimnasio para el cerebro”, entrenando capacidades cognitivas cuyos efectos pueden mantenerse incluso meses después de finalizar la terapia. La idea no es generar dependencia del tratamiento, sino ayudar a que el niño incorpore estrategias cognitivas aplicables a su vida diaria.

Neuhera convierte la concentración en un videojuego

Neuhera convierte la concentración en un videojuego.

La acogida inicial está siendo positiva. Los niños lo viven como un juego más que como una terapia, mientras que muchas familias ya se interesan por acceder a la plataforma incluso antes de su llegada al mercado. La compañía se encuentra actualmente en fase de validación clínica y trabaja con la previsión de obtener la aprobación regulatoria de la Agencia Española del Medicamento durante 2026.

Fundada en 2025, la startup forma parte de una nueva generación de empresas que exploran la intersección entre neurociencia, tecnología y bienestar. El proyecto, nacido en l’Hospitalet de l’Infant, ha contado con el apoyo de ACCIÓ, a través de una ayuda de 120.000 euros procedente del Fons de Transició Nuclear, y ya ha sido seleccionado para el programa Emprende InHealth, impulsado por Unlimited Spain y la farmacéutica Lilly.

Pero el recorrido que plantea Neuhera va más allá del TDAH. La empresa ya explora aplicaciones vinculadas al deterioro cognitivo, el envejecimiento o la gestión del estrés en entornos de alta presión. Detrás de esa expansión hay también una reflexión más amplia sobre cómo las dinámicas digitales están transformando nuestra capacidad de atención. “Vivimos en una dinámica de estímulos constantes, scroll infinito y cambios rápidos de pantalla. Y eso claramente tiene un impacto”, señala Fagundo. Frente a ello, plantean precisamente lo contrario: utilizar la tecnología no para fragmentar todavía más nuestra atención, sino para entrenarla.

Sobre el autor

Carmen Curt
Carmen Curt
Ver biografía