“Hay una grieta en cada cosa. Así es como entra la luz”. Se podría pensar que la grieta a la que se refiere Leonard Cohen en Anthem es algo que expresa fragilidad, y en cierto modo es así, pero también es algo que se abre para dejar entrar otra cosa mejor: la luz. La luz que ilumina y permite ver con claridad. Y a veces el liderazgo, las buenas acciones, los mensajes que calan, son los que atraviesan la grieta. Como el discurso de Nadia Calviño el pasado viernes cuando fue reconocida como Public Figure of the Year por la UPF Barcelona School of Management.
De hecho, fue la misma Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones, quien habló de las grietas y la luz de Leonard Cohen y de “la base de las políticas y los principios que nos han traído con éxito hasta aquí”, su luz. Lo hizo en su discurso de agradecimiento, en la ceremonia de entrega del premio en la sede de la UPF-BSM, frente a autoridades políticas, directivos y empresarios de las principales compañías del país, como Alícia Romero, consellera de Economia i Finances de la Generalitat; Maria Eugènia Gay, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona; Soledad Núñez, subgobernadora del Banco de España; Sílvia Alsina, presidenta y CEO de Roman y vicepresidenta del Patronato de la UPF-BSM, y Jaume Collboni, alcalde de Barcelona, quien, además le entregó el premio a Calviño en calidad de Public Figure of the Year de la edición anterior.
La escuela de negocios ha querido, con este galardón, reconocer su liderazgo como primera mujer al frente del Banco Europeo de Inversiones, desde donde ha impulsado iniciativas con impacto social, que promueven la cohesión, el desarrollo sostenible y la transición verde y climática. También ha reconocido su firme defensa de la igualdad de género y el liderazgo femenino. “Desde la UPF-BSM creemos firmemente que se educa desde la academia, pero también desde el ejemplo, a través de valores y referentes que los compartan”, afirmó José M. Martínez-Sierra, director general de la escuela.
También habló de referentes, valores y liderazgo Collboni quien, por cierto, reconoció una amistad con Calviño, y hasta una “devoción”. “Una de las cosas que he aprendido más durante estos años de servicio público —explicó el alcalde— es que lo que sigue siendo significativo, relevante, no es ni la tecnología ni las infraestructuras, sino las personas, los liderazgos, y los valores en los que están inspirados esos liderazgos, el carácter en el que se basan”. Para Collboni, la sociedad actual, y especialmente los estudiantes, necesitan buenos referentes, y el liderazgo de Nadia Calviño “ha marcado una época”.
Y no lo dicen en vano, Calviño ha ejercido puestos de alta responsabilidad tanto en la administración española como en las instituciones europeas, más allá de la actual presidencia del BEI. Entre 2014 y 2018 fue directora general de presupuestos de la Comisión Europea, velando por el uso eficiente y transparente de los fondos europeos. En 2018, se incorporó al Gobierno de España, donde fue vicepresidenta primera, segunda y tercera, y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital.
Y durante esa etapa de vicepresidente del Gobierno y ministra de Economía “dejó una huella muy clara, tanto en las políticas que llevó a cabo, como también en cómo desarrolló esas políticas”, defendió Romero. “Las formas son muy importantes y ella demostró que con rigor, firmeza, empatía y proximidad se puede hacer buena política económica en un mundo donde las mujeres no son la mayoría”.
Romero no menciona las grietas ni la luz, pero su discurso sobre el liderazgo parece dibujar la misma metáfora: “Hace falta tener liderazgos fuertes que también sean capaces de abrir camino en momentos difíciles”.
Abrir camino y construir puentes para que los jóvenes puedan “cambiar el mundo”. “Sois el futuro y nuestra prioridad tiene que ser daros todas las oportunidades”. Así se dirigía Nadia Calviño a los estudiantes de la UPF-BSM, a quienes les dedicó la mayor parte de su discurso. Y de hecho, no sólo su discurso: minutos antes de la ceremonia, se reunió a puerta cerrada con un grupo de estudiantes, de países y ramas académicas bien diversas, para conocerlos uno a uno, y hablar sobre sus carreras, sus inquietudes y Europa.
The New Barcelona Post pudimos presenciar el encuentro a puerta cerrada en exclusiva y, pese a que el tiempo fue muy limitado, en la mirada de los estudiantes se plasmaba una gran ilusión y ambición, alimentadas con las intervenciones que tenía individualmente Calviño con ellos, “los líderes del futuro”. Ellos son, por cierto, Alessandro Baudo (Executive MBA), María Ortega (Comunicación Política e Institucional), Albert Aragonès (Comunicación Política e Institucional), Isabella Rebolledo (Data Analytics for Business), Ana Castro (Data Analytics for Business), Maria Fernanda Sosaya (Finanzas y Banca), Luis Alejandro Martínez (Finanzas y Banca), Leticia Merolli (Políticas Publicas y Sociales), Luisa María Crespi (Políticas Públicas y Sociales), Carolina Troncoso (MBA), Eavan Coyne (MBA), Asude Zeynep MSc (International Business) y Hugo Mönnink (International Business).
Liderar en tiempos de cambio
Pasado el encuentro privado —volviendo a la ceremonia— Calviño habló de los retos que tiene por delante la Unión Europea, justamente, para mantener su liderazgo en el actual contexto geopolítico: “Nos falta un mercado único que permita las economías de escala y el músculo financiero para que las empresas, las ideas y las tecnologías made in Europe puedan crecer y desarrollarse plenamente aquí. Y el diagnóstico de lo que tenemos que hacer está claro, es unánime. Hay que integrar mercados, impulsar la inversión, simplificar las reglas y construir alianzas fuertes a nivel internacional”.
¿Y para los líderes del futuro? También les marcó la ruta, aunque ésta fue más inspiradora, y la desgranó en tres consejos.
El primero: Change is the new normal. Para Calviño, el cambio es la nueva normalidad y los líderes deben saber lidiar con la volatilidad y la inestabilidad como un factor permanente. “El mundo de ayer no va a volver. Y el mundo del mañana va a ser muy diferente de lo que conocemos, así que es fundamental adaptarse, ser flexibles, tener capacidad para gestionar la incertidumbre”, afirmó.
El segundo: The fundamentals. Hay que volver a los principios básicos. “Muchas cosas están cambiando, pero lo básico permanece”. Para Calviño, el liderazgo requiere “lo que siempre ha necesitado”, es decir: visión, determinación, la habilidad de motivar a los demás, confianza e integridad. “Hacer lo que decimos y decir lo que hacemos”.
Y el tercero: Keep perspective. El punto más complicado “en el mundo de hoy” y especialmente para las generaciones más jóvenes. “El ruido no nos permite ver lo que es verdaderamente importante, y hay un gran sentimiento compartido de incertidumbre, de inestabilidad y de inseguridad” que afecta a la motivación y que limita el ángulo de visión de aquellas personas que tienen que tomar decisiones. Pero para Calviño, “para liderar hay que levantar la cabeza, hay que escuchar con atención, mirar alrededor, tomar y respetar perspectivas diferentes, y evitar que los árboles tapen el bosque.” O dejar que por las grietas, pase la luz.