Veinte años de Mobile: de la fascinación tecnológica a la transferencia real

El pistoletazo de salida del MWC 2026 abre una nueva etapa: menos exhibición tecnológica y más transferencia hacia el tejido productivo

(Directora de The New Barcelona Post)
09 de marzo de 2026

New era. New wave. El mensaje es constante. En los 240.000 metros cuadrados que conforman el Mobile World Congress 2026 en el recinto de Gran Via de la Fira de Barcelona hay carteles y pantallas que anuncian constantemente esta nueva era. Un nuevo momento vital para nuestra sociedad que el MWC 2026 ha bautizado como IQ Era (la era del coeficiente intelectual), su lema de este año. Pero, ¿y eso qué significa? Y vayamos a un básico: ¿de dónde venimos y hacia dónde vamos? Estos días, la tecnología del Mobile nos lo responde.

Dejamos atrás la era digital, aquella centrada en informatizar y conectar información, y damos paso a una era en la que los sistemas y la tecnología —por supuesto, la inteligencia artificial— son capaces de entender situaciones y de tomar decisiones en tiempo real. La IA ya no solo asiste, sino que ejecuta. Y este cambio, que quizá despierta un menor grado de sorpresa para el visitante del MWC que otros años —el robot bailando ya no nos dice nada—, adquiere una gran relevancia cuando lo contextualizamos con el paso del tiempo: en 20 años de Mobile ya hemos vivido unas cuantas etapas, tecnológicamente hablando.

Y en el Mobile se percibe un cambio de mentalidad, que dibuja este cambio de etapa. Para el etnólogo digital Josep Maria Ganyet, el Mobile de 2026 evidencia tres grandes tendencias: “un fuerte crecimiento asiático, la necesidad de regulación y soberanía tecnológica y, sobre todo, la voluntad de definir el porqué utilizamos estas tecnologías”. Después de años centrados en explorar posibilidades y empujar los límites de la IA, “ahora es el momento de cerrar —apunta Ganyet— y centrarnos en el porqué y el para qué: ¿para qué la queremos? ¿Qué queremos que nos aporte?”.

Barcelona conmemora este año el 20º aniversario de la llegada del Mobile World Congress (MWC), el congreso global de conectividad organizado por GSMA que aterrizó en Barcelona, bajo el nombre de 3GSM World Congress 2006, como el congreso más importante del mundo sobre telefonía móvil. Éramos, en aquel momento, una sociedad predigitalizada que soñaba con “tener banda ancha en el móvil, ver la televisión en el móvil y tener el correo electrónico en el bolsillo, en tiempo real”.

Estas fueron las grandes novedades de 2006 de aquel Mobile y el periodista Albert Cuesta —que ha vivido las 20 ediciones del MWC en Barcelona— las explicaba en un reportaje de Barcelona TV en el año 2006. Un breve viaje al pasado condensado en seis minutos.

“He visto cosas que vosotros no creeríais”. La famosa frase del monólogo Lágrimas en la lluvia de Blade Runner —y que este fin de semana recuperó Francesc Fajula en el Lunch Mobile— la podría pronunciar Albert Cuesta o cualquiera de los 50.000 visitantes que en 2006 asistieron al congreso, si hubieran podido echar un vistazo a la edición de este año, rodeados de los más de 110.000 asistentes procedentes de 205 países. La digitalización ha transformado nuestra sociedad y economía, y el informe que ha publicado este lunes la fundación MWCapital con motivo del MWC 2026 lo ejemplifica.

La economía digitalizada representa el 25,5% del PIB catalán

Si antes el sector TIC era un vertical dentro de la economía, ahora es una realidad transversal a toda la sociedad y a todas las empresas e industrias. Por eso, para Francesc Fajula, director de MWCapital, “hoy no tiene sentido hablar solo de un sector tecnológico, sino de una economía y una sociedad plenamente digitalizadas, en la que la tecnología es un elemento transversal y estratégico”. De hecho, según cifras de la fundación, en 2006 el peso de la economía digital representaba un 16,4% del PIB catalán, y actualmente representa un 25,5%. En términos absolutos, la economía digital suma un valor de 68,8 mil millones de euros, lo que representa una cuarta parte de la economía de Catalunya.

Visita del Rey y diferentes autoridades al estand de la MWCapital © Cedida

El legado del Mobile World Congress en Barcelona

El informe de la MWCapital evidencia un legado del Mobile World Congress en Barcelona que va mucho más allá del impacto económico en la ciudad. Sí, el congreso ha pasado de tener un impacto de 100 millones de euros en la ciudad de Barcelona en 2006 a tener uno de 561 millones de euros. Ha pasado de los 800 expositores a los 2.900. De generar 3.000 puestos de trabajo, a generar 13.000.

Pero el legado va mucho más allá: mientras el congreso ha ido creciendo durante estas dos décadas, el ecosistema tecnológico y científico de la ciudad también lo ha hecho: más talento digital, más startups y spin-offs, más hubs tecnológicos, más inversión extranjera y un liderazgo más consolidado en cuanto a adopción tecnológica en las empresas.

En total hay 2.400 startups activas en Catalunya y 203 hubs tecnológicos se han instalado en los últimos años en el territorio catalán, especialmente en el AMB y Barcelona, fruto del “crecimiento de la economía y la evolución tecnológica, pero también de las complicidades y colaboración que ha habido durante estos 20 años entre las administraciones de Barcelona, Catalunya, el Estado español y la GSMA”, ha destacado la secretaria de Políticas Digitales de la Generalitat de Catalunya, Maria Galindo, en la primera jornada del MWC.

Visitantes en el MWC26 probando algunas de las innovaciones que se presentan en el salón © Marc Font (ACN)

El siguiente reto: “from paper to business

Para el teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Valls, lo que ha conseguido el MWC durante estos 20 años es, principalmente, “acelerar un ecosistema” de alto valor añadido para nuestra economía y para nuestra sociedad.¿Y para el futuro? ¿Qué queremos que nos aporte el congreso? “Transferencia tecnológica”. Que el conocimiento y la tecnología lleguen a materializarse. “Convertir nuestra capacidad de conocimiento en proyectos”, ha afirmado Valls, apoyándose en las cifras: “Somos la cuarta o quinta región del mundo en cuanto a publicaciones científicas, pero en cuanto a transferencia tecnológica bajamos hasta la posición 19”. El reto es pasar del conocimiento al negocio. From paper to business.
Francesc Fajula, Maria Galindo y Jordi Valls en la presentación del informe de la MWCapital durante la primera jornada del MWC 2026 ©  Cedida
Una manera de convertir el conocimiento en producto real es a través de las spin-offs, presentes sobre todo en el hall del 4YFN y muy radiografiadas por la MWCapital en su informe El ecosistema de spin-offs deep tech en España 2025. Según esta publicación, Catalunya es el principal referente de spin-offs deep tech en España. Cuenta con 265 spin-offs activas, cifra que supone una de cada cuatro spin-offs españolas. Y estas empresas en Catalunya generan alrededor de 4.000 puestos de trabajo y un impacto económico de hasta 420 millones de euros.
La Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) ha generado el 5,3% de todas las spin-offs españolas

Las spin-offs son empresas que nacen dentro de otra organización (sea universidad, empresa o centro de investigación) y que se separan de la matriz para explotar una tecnología o producto. En Catalunya, la mayor generadora de spin-offs es la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que ha generado el 5,3% de todas las spin-offs españolas.

Pasar de los papers al business es también la razón de ser de Leitat. Jordi Cabrafiga, director general de Leitat, nos explica frente al estand del centro tecnológico en el Mobile “que el congreso está funcionando como catalizador para atraer talento tecnológico, y es lo que necesitamos. Atraer talento es el principal reto de Catalunya para liderar el futuro tecnológico que tenemos por delante”.

Un talento, por cierto, que estos días tiene su propio espacio en el Talent Arena, la rama del Mobile World Congress que nació el año pasado con una voluntad clara: “cerrar el círculo”, en palabras de Jordi Arrufí, responsable de Talento Digital de la MWCapital. El éxito del congreso ubicado en el recinto de Montjuïc de la Fira de Barcelona fue rotundo: en su primera edición reunió a más de 20.000 asistentes.

Este año, sin embargo, el reto del Talent Arena no será tanto llenar el recinto como llenarlo de contenido: garantizar que el talento digital sea capaz de dominar esta nueva etapa. Porque la IQ Era no será solo la de los algoritmos que deciden, sino la de las sociedades capaces de convertir el conocimiento en prosperidad compartida.

Sobre el autor

Elena Busquets
Elena Busquets

Directora de The New Barcelona Post

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