Barcelona ya se prepara para su fiesta mayor, que llega cargada de novedades, y también de récords. Por primera vez, la Mercè llegará a todos y cada uno de los diez distritos de Barcelona; por primera vez, el cartel no será solo un cartel, sino que es un mural de grandes dimensiones que permanecerá en la ciudad; por primera vez, el Piromusical será en la Platja del Bogatell —por las obras en Montjuïc— y, por primera vez, la ciudad invitada vendrá del Lejano Oriente: Shanghai.
La megalópolis china será responsable de otro de las novedades y récords de esta edición: aterrizará en la ciudad con cerca de 120 artistas, como ha explicado el alcalde, Jaume Collboni, en una presentación enmarcada por el Palauet Albéniz. “Barcelona y Shanghai están hermanadas desde hace 25 años, con una larga tradición de cooperación económica y cultural”, que ahora se traducirá en la Mercè en dragones chinos en el Fórum, circo, música, danza, pirotécnica y drones, “evidentemente”.
La presencia de más de un centenar de artistas chinos y el volumen de actuaciones previstas por la ciudad invitada facilitarán llevar la Mercè por primera vez a todos los distritos de la ciudad —el año pasado se quedaron fuera Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi—. “Actuarán en escenarios de toda Barcelona, con un programa inspirador de música, danza y acrobacias”, ha detallado la cónsul general de China en Barcelona, Meng Yuhong.
Además, en un año de múltiples efemérides —la Capital Mundial de la Arquitectura, el Any Gaudí, la Capital Europea del Comercio de Proximidad—, la ciudad ha diseñado una Mercè que abraza todas estas facetas. Todas ellas se reflejan en un pregón para reivindicar el comercio local y emblemático, y en un cartel que hace un guiño a la arquitectura, de la mano de Cinta Vidal. Edificios reconocibles salpicados por símbolos de la fiesta que se entrelazan ejercen de escenario de encuentros y tradiciones que protagonizan el cartel. "Requiere una tercera o incluso una cuarta mirada para ir descubriendo elementos”, como ha explicado la artista.
Para observar el cartel con el detenimiento que requiere, no sólo se tendrá el papel o la pantalla como soporte: Vidal lo ha plasmado en un mural de 33 metros cuadrados en la Biblioteca Francisco Candel, en el barrio de La Marina. Tras más de 120 horas de trabajo de Vidal y su equipo, el mural no desaparecerá cuando terminen las fiestas, sino al revés: se ha ideado para que perdure en la ciudad. Como ha explicado Collboni, la iniciativa bebe de la tradición muralística de México, con la que Barcelona se encontró cuando viajo a la FIL de Guadalajara como ciudad invitada.
Y del mismo modo que la arquitectura será protagonista, también lo será el comercio de proximidad. Los encargados del pregón de la Mercè serán el propietario del Celler de Gelida, Toni Falgueras, y su hija Meritxell, quinta generación al frente del negocio familiar. “La primera generación venía de Gelida con un carro para vender vino a granel”, ha explicado Toni, en un día de coincidencias: el anuncio se ha hecho coincidiendo con el 50 aniversario de boda con su mujer, que no ha acudido para estar al cuidado de sus nietos (quizás, la sexta generación).
Como ha destacado Meritxell, Toni, y su padre, nacieron en la tienda que aún sigue en activo en Sants tras más de 130 años desde que el vino de Gelida llegaba en carro a la ciudad. “Queríamos rendir un homenaje al trabajo hecho y al servicio que prestáis a Sants y a la ciudad”, ha destacado Collboni. A la vez, su pregón quiere ser “un homenaje a todo los comerciantes de la ciudad”, a la vez que a la gastronomía y a los vinos catalanes, como ha añadido el alcalde.
Novedades en toda la ciudad
Con el programa aún por desvelar y con muchos detalles todavía por hacerse públicos, la Mercè ya va avanzando algunas novedades: inaugurará un nuevo espacio en Glòries destinado a espectáculos familiares; ofrecerá una muestra de carteles de la Mercè desde los años 70 para hacer un recorrido histórico por la fiesta mayor y, coincidiendo con el Any Gaudí, el Park Güell acogerá música y bailes de raíz con los esbarts dansaires de la ciudad.
Pero las novedades no terminan ahí: este año se estrenará la Porta de l’Infern que recibirá al correfoc de la Mercè, y el Piromusical dejará su tradición escenario de Maria Cristina para celebrarse en la Platja del Bogatell. “Toda la montaña de Montjuïc ya entra en fase de transformación por la conmemoración del centenario de la Exposición Internacional de 1929”, lo que llevará los fuegos de clausura de la fiesta hasta el mar. Este año, por tercera vez, el Piromusical tendrá detrás a una figura reconocida, al igual que lo fue primero Rosalia y luego Estopa. Pero el nombre, como tantos otros detalles de la Mercè, están aún por desvelarse.
