El crecimiento en la agricultura no siempre depende de regar más, sino de regar mejor. Cuando el agua se aplica demasiado rápido, no se infiltra bien y acaba perdiéndose; cuando se mantiene de forma sostenida, transforma el terreno. Esta misma idea atraviesa la estrategia de MatHolding, grupo catalán especializado en tecnologías para la agricultura y el agua, basada en la inversión industrial gradual, un ritmo constante de adquisiciones en los últimos años y una visión claramente orientada al largo plazo. Una estrategia que, por el momento, ha ido acompañada de resultados récord: el grupo ha duplicado su facturación en una década y, desde 2019, las ventas han crecido a un ritmo medio del 9% anual.
Así, cerraron 2025 con 429 millones de euros de facturación —un 6% más que el ejercicio anterior— y 65 millones de Ebitda. Un año marcado no solo por los buenos resultados, sino también por el 90.º aniversario de la compañía matriz, Industrias Químicas del Vallès. El origen del grupo se remonta a 1935, cuando la familia Matosas —todavía hoy propietaria del grupo— fundó la empresa para fabricar sales de cobre destinadas al tratamiento de los viñedos de Mollet del Vallès.
Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido a lo largo de los años, con un desarrollo especialmente intenso en las dos últimas décadas, durante las cuales el grupo ha logrado duplicar su facturación a través de la adquisición e integración de empresas en todo el mundo. Hoy, aquella empresa química se ha convertido en un gran grupo industrial con presencia en 149 mercados. Pero detrás de esta evolución hay una estrategia “muy definida”, según el presidente de MatHolding, Pau Relat. “Las cifras son un récord no solo cuantitativo, sino también cualitativo”, resume.
Hoy el grupo estructura su actividad en dos grandes divisiones: agro y agua. La primera representa cerca del 60% del negocio y se articula bajo la marca Cerestia, creada el año pasado para integrar las empresas de IQV (la matriz histórica), Regaber, TerraNostra, Vegga y Altinco, empresa con sede en Mollerussa y adquirida por MatHolding a finales de 2025. La segunda división, que integra Aquestia, STF e Hidroglobal, ya representa el 40% del negocio, con una trayectoria de crecimiento sostenido.
Dos divisiones diferentes que comparten, sin embargo, una misma filosofía. “Debemos ser capaces de producir más con menos, tanto en alimentos como en el uso del agua”, apunta Relat. Esta idea se traduce en una combinación de productos biosanitarios para el campo, tecnologías de filtración y control hídrico y soluciones orientadas a optimizar cada gota de agua dentro de MatHolding. 

Inversión industrial y expansión sostenida con los 500 millones en el horizonte
En un entorno global marcado por conflictos como los de Ucrania o Oriente Medio, el grupo reivindica la gestión de la incertidumbre como parte de su ADN. En este sentido, esta estrategia de “riego sostenido” también es una forma de afrontar este contexto: crecer de manera gradual y diversificada. “Asumimos que la incertidumbre no tiene principio ni fin”, apunta Relat.
La estrategia de inversiones del grupo también responde a esta misma lógica: sostenida pero selectiva. Desde 2019, MatHolding ha invertido más de 147 millones de euros entre el refuerzo tecnológico de sus plantas y la adquisición de nuevas empresas. Solo en 2025, el grupo ha invertido 44 millones de euros, casi la mitad de ellos vinculados a la compra de Altinco, así como a la mejora de la capacidad productiva de sus plantas en China e India, centradas en la filtración y el control del agua. “La voluntad siempre ha sido el liderazgo en innovación tecnológica, pero solo tiene sentido si va acompañado de eficiencia en costes”, apunta Relat.
Para este año, Relat asegura que el grupo “no tiene una necesidad imperiosa de comprar, pero estamos siempre en conversaciones”. El objetivo, explica, no es crecer en volumen, sino incorporar activos que encajen estratégicamente con los servicios del grupo. Por estos motivos, Relat defiende que MatHolding no contempla, por ahora, ni desinversiones ni tampoco una salida a bolsa. “Son dinámicas incompatibles con un proyecto industrial de largo plazo”, defiende el presidente. De cara a 2026, sin embargo, el grupo sí mantiene el objetivo de alcanzar los 500 millones de euros de facturación, fiel a una filosofía de crecimiento sostenido y paciente.