ENTREVISTA A MARC AURELI SANTOS

Más que un galardón: el papel público de los Premios FAD

Marc Aureli Premis FAD
Marc Aureli Premis FAD

Los Premios FAD, el valor social de la arquitectura y la necesidad de que la ciudadanía aprenda a exigir espacios que eleven su calidad de vida

Marc Aureli Santos no entiende la arquitectura como un ejercicio aislado ni como una cuestión de estilo. La concibe como un servicio público, como cultura y como herramienta para mejorar la vida de las personas. Arquitecto de formación, impulsor de proyectos como Actar, y actual presidente de ARQUIN-FAD dentro del FAD, defiende una idea clara: el diseño del espacio no pertenece a una sola disciplina y su impacto trasciende al sector profesional. En esta conversación reflexiona sobre el papel de los Premios FAD, el valor social de la arquitectura y la necesidad de que la ciudadanía aprenda a exigir espacios que eleven su calidad de vida.

— Marc Aureli Santos en pocas palabras.

— Soy arquitecto de formación y he ejercido la profesión de una manera un poco estrambótica. Durante muchos años he combinado la arquitectura como servicio público en la administración local, primero en el Instituto de Cultura y luego en la Dirección de Patrimonio del Ayuntamiento de Barcelona, con un proceso más prospectivo en un despacho interesante que se gestó a principios de los 1990. Creamos la editorial Actar y una serie de festivales de arquitectura, como el Metàpolis. De ellos, derivó un instrumento interesante de arquitectura que es el Instituto de Arquitectura de la Universidad de Catalunya (IAAC). Y, desde el 2023, soy presidente de ARQUIN-FAD, la Asociación Interdisciplinaria del Diseño del Espacio del FAD. La idea es explicar que el diseño del espacio no es competencia solo de los arquitectos, sino de arquitectos, aparejadores, paisajistas, interioristas. Incluso, personalmente, me gustaría incorporar a personas vinculadas a la ingeniería. 

El FAD es la Federación de Asociaciones de Diseño que, además de la nuestra, acoge la ADG-FAD (diseño gráfico y comunicación visual), la ADI-FAD (diseño industrial y de producto), la A-FAD (arte y artesanía) y MODA-FAD (que se está reconfigurando en este momento). Lo interesante del FAD es que creemos que el diseño es una pieza trascendental de nuestra sociedad y que, por tanto, está bien que todos trabajemos juntos: y aquí estamos. Tenemos la sede en el Disseny Hub de Barcelona.

— ¿Cómo explicarías los premios FAD a una persona que nunca ha oído hablar de ellos?

— Es uno de los premios más longevos de Europa. Se crearon en el año 1958, como continuación de unos premios que daba el Ayuntamiento de Barcelona a la mejor arquitectura. Los creó Oriol Bohigas para reconocer la arquitectura y el interiorismo de calidad. Empezó en el entorno catalán, continuó en el español y el portugués en 1996.

Los premios FAD de arquitectura distinguen obras en cuatro categorías: una dedicada a la arquitectura, otra al interiorismo, una más dedicada a la arquitectura efímera, y la última dedicada a ciudad y paisaje. Además, existe el galardón internacional, que reconoce la obra hecha por profesionales de aquí en cualquier lugar del mundo; uno más de pensamiento y crítica, que es para distinguir proyectos de pensamiento y difusión de la arquitectura y del interiorismo; y el Habitácola, un premio para estudiantes de diseño y arquitectura, que reconoce la calidad y que remata con un pequeño encargo al equipo ganador.

Gala de los Premios FAD 2025 © Xavi Padrós

— ¿Qué diferencia los FAD de cualquier otro premio de arquitectura del mundo?

— Diría que, primero, el jurado es independiente de la asociación, con representación local, estatal y portuguesa, hombres y mujeres arquitectos, aparejadores, interioristas y paisajistas. Este año, la presidenta es Margarita Jover, catedrática de arquitectura en la Universidad de arquitectura de Tulane (New Orleans). El jurado se encuentra primero durante tres días en Barcelona para elegir una serie de posibles finalistas. Unas semanas después, y es otro punto diferencial en este premio, el jurado visita personalmente cada uno de estos elegidos. En esas visitas, se convoca al equipo de arquitectura y a los promotores porque nos interesa que se cree un debate entre los tres, entre el jurado, el creador profesional y el cliente, porque la arquitectura se define desde aquí, por un trabajo conjunto de arquitectos y promotores.

Se tuvo muy claro, desde hace años, que las fotografías no explicaban bien la arquitectura y que el jurado tenía que ir a visitar todos los finalistas para poder decidir, entre la complejidad del proceso arquitectónico, cuál era la mejor pieza y no la mejor fotografía. Este proceso representa un esfuerzo económico tremendo, pero es la manera de mantener la calidad.

— ¿Qué puede hacer que un proyecto gane? ¿Innovación formal, impacto social, calidad constructiva?

— Depende del jurado pero creo que es una mezcla de todo. Por ejemplo, he visto que en los últimos años un poco el valor social o la responsabilidad ética de la actuación es importante.

Gala de los Premios FAD 2025 © Xavi Padrós

En una ocasión que yo formaba parte del jurado, se presentó una plaza en Mansilla Mayor, cerca de León. Aparte de que era un buen proyecto, había una implicación tremenda del alcalde, varios procesos participativos para definir el proyecto, unos arquitectos jóvenes súper implicados y, por tanto, un conjunto de acciones entre todos los participantes que hacía que la plaza fuera deliciosa y muy disfrutada por el pueblo.

Santos: "La arquitectura no es anodina, implica a la ciudad y a la ciudadanía"
O pasó, por ejemplo, en el caso del Colegio Reggio en El Encinar de los Reyes, cerca de Madrid. Para el jurado fue fundamental el proceso educativo que conllevaba a la decisión de la arquitectura. Los alumnos y la directora participaron en la creación de los futuros espacios y el jurado lo reconoció. El mismo año ganó el premio la biblioteca García Márquez en Barcelona y, de nuevo para el jurado, fue primordial la voluntad del equipo de arquitectura de constituir un monumento en un barrio con poca monumentalidad, de crear un gran espacio cívico y ciudadano a partir de una biblioteca. 

Pienso que antes se hablaba de factores formales, de lo bonito y lo feo. Pero la arquitectura no es anodina, implica a la ciudad y a la ciudadanía. Esto es, ahora, latente y los jurados lo notan. No es que elijamos jurados especialmente sensibles, sino que, sencillamente, tiene que ver con nuestro modelo social.

— ¿Por qué a una persona que no sea arquitecta deberían importarle estos premios?

— Porque la arquitectura nos influye a todos, es donde sucede nuestra vida. Cuando nos movemos, transitamos por la arquitectura. De viaje vemos arquitectura. En cambio, desconocemos los valores de la arquitectura. Y eso es muy importante, porque tener una buena arquitectura mejora tu calidad de vida. Una mala arquitectura empeora tu calidad de vida.

Santos: "Nos encantaría que los FAD fueran un premio muy ciudadano, no del colectivo profesional"
Por lo tanto, es muy importante que se reconozca una buena arquitectura y que la ciudadanía la conozca y sepa apreciarla. Por eso, además, siempre hago mucha campaña del 48h Open House BCN, porque el festival hace la función de llevar la arquitectura a la ciudadanía, de explicar los componentes que hacen que la vida sea mejor. Hace un servicio público para hacer que allí donde trabajas o duermes o vives o te diviertes o comes o haces el amor, que sea un espacio que haga tu vida mejor.

Por lo tanto, los premios FAD están diciendo que puede haber una buena arquitectura que haga que tu vida sea mejor. Nos encantaría que los FAD fueran un premio muy ciudadano, no del colectivo profesional, sino espacios y edificios que a todos les apeteciera visitar. Que todos sepan porqué es buena arquitectura.

Gala de los Premios FAD 2025 © Xavi Padrós

— Vale la pena que las personas de una ciudad entiendan y reconozcan el valor de la arquitectura premiada. 

— Exacto. Y que tu demanda sea mayor. Nuestra máxima inversión en la vida es una vivienda, tanto como propietarios o inquilinos. Nuestras demandas sobre una vivienda no hablan de arquitectura, hablan de los paralelos de la arquitectura: de la situación, la cercanía al metro, la cercanía al colegio, si tiene o no ascensor. Son importantes pero no hablan de factores fundamentales en la calidad de la vida, como el estar cómodo, tener buena luz, tener espacios más o menos transformables y adaptables durante tu largo proceso vital, que estés a gusto, que exista un confort técnico y acústico, que la relación interior-exterior sea agradable, que puedas tener una conversación con tu pareja mientras estás cocinando… Todo esto es arquitectura. Sin embargo, en nuestra máxima decisión vital, alquilar o comprar arquitectura, no tenemos en cuenta estos valores. Por eso es fundamental que organizaciones, como el FAD o el 48h Open House Barcelona, hagamos difusión sobre cómo trabajamos para que todas las personas vivan mejor, más felices, más a gusto

— ¿Cómo se escoge a los miembros del jurado?

— Tenemos listas de posibles jurados. Empezamos por la confirmación de la presidencia para convocar a los demás miembros.

— ¿Cómo son las discusiones del jurado? ¿Qué tipo de proyecto divide más las opiniones?

— Esto me lo pierdo porque no participo en sus reuniones. Algún año hubo un nivel de intensidad alto pero, en general, el proceso es muy correcto y se ponen de acuerdo. Durante los tres días del primer encuentro, revisan entre 400 y 500 propuestas, separadas por categorías, y cada uno va marcando con adhesivos de colores su propuesta de selección o eliminación. Nadie se elimina sin una discusión conjunta, se trata de convencerse unos a otros. 

De aquí salen los seleccionados que nos indican hacia dónde va la arquitectura del momento, nos deja ver qué se está cociendo en los estudios de arquitectura y de diseño. Luego aparecen las conversaciones entre el equipo de arquitectura, el jurado y los promotores. Aquí se escucha, se discute. El jurado se reúne un par de veces más hasta elegir los proyectos premiados.

La discusión siempre está bien, pero es una discusión transversal entre diversos profesionales, porque cada uno de los miembros del jurado tiene su papel. Siempre es ir avanzando para llegar a un consenso.

Gala de los Premios FAD 2025 © Xavi Padrós

— ¿Qué te gustaría que representaran los FAD en 10 años?

— Me gustaría que se siguieran manteniendo como la gran fiesta de arquitectura, no solo en Barcelona, sino a nivel de España y Portugal.

Me gustaría que, además, el premio se explicara como arquitectura ejemplar que indica el camino a seguir. Los jurados siempre tienen la buena voluntad de premiar no solo la mejor arquitectura que se ha hecho, sino hacia dónde va la arquitectura, intuir cuál es el camino para los siguientes años. Esta historia es mutable, porque influyen eventos como la crisis del 2008 o los paradigmas del cambio climático o el colapso de la construcción en las grandes ciudades. 

Esto me parece importante de los premios FAD: representar el horizonte de lo que hay que hacer y la gran fiesta de la arquitectura. Que los FAD sean como los Oscar o el Gaudí o el Goya, que son celebraciones del cine, sería la celebración de la arquitectura. Que se hiciera más popular, que la ciudadanía hablara del premio y se preguntara porqué, que hubiera debate, que no fuera simplemente una foto sin explicaciones. Que se hablara como se habla de los premios del cine.

Nos cuesta hacer difusión de la arquitectura de cara a la ciudadanía, los colegas ya nos entienden muy bien.

 

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Sobre el autor

Ana María Álvarez
Ana María Álvarez (48h Open House Barcelona)
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