Luis Conde (Salón Náutico): "Uno de los objetivos del salón es hacer de la náutica una práctica fácil"

Luis Conde, presidente del Saló Nàutic Internacional de Barcelona © Saló Nàutic
Luis Conde, presidente del Saló Nàutic Internacional de Barcelona © Saló Nàutic

El presidente del evento reflexiona sobre el papel de espacios como estos en el mundo y también en Barcelona

08 de octubre de 2026 a las 05:30h

Luis Conde (Barcelona, 1950) preside el Salón Náutico Internacional de Barcelona desde 2009. Licenciado en Economía por la Universidad de Barcelona, comenzó su carrera en el sector financiero, como director de la división internacional y de banca corporativa del Banco Mas-Sardà, y en 1990 fundó Seeliger y Conde, consultora de búsqueda de directivos. Hoy es también consejero de Fira de Barcelona y forma parte de diversos consejos de administración. Bajo su presidencia, el Salón estrenó el año pasado un nuevo formato que ha evolucionado para llegar a toda la comunidad náutica en esta 63ª edición. Recibe a The New Barcelona Post en el Real Club Náutico de Barcelona y reflexiona sobre las marcas que regresan, lo que distingue a Barcelona de Düsseldorf, Génova o Cannes, y hacia dónde va la náutica.

—Este año el Salón Náutico regresa con marcas relevantes del sector. ¿Qué ha cambiado para que Oyster, Amel o YYachts vuelvan después de varios años de ausencia? ¿Ha sido una cuestión de mercado, de negociación o de cómo ha evolucionado el salón?

—El año pasado ampliamos la oferta de grandes esloras para llegar a un nuevo público. Y cuando el público empieza a ver una oferta de más calidad se genera una demanda. Esto lo ven los distribuidores y expositores que traen más barcos para enseñar. En este sentido, es una gran noticia que vengan estas grandes marcas. Nuestra apuesta es atraer cada vez más marcas relevantes y nuevos modelos para incrementar el nivel de la oferta y atraer a nuevo público comprador.

—Esta es la 63ª edición y se definen como uno de los salones más importantes de Europa. Con 170 expositores directos y más de 200 embarcaciones, ¿cómo se miden con otras citas como Cannes, Düsseldorf o Génova? ¿Qué tiene Barcelona que no tengan los demás?

—El primero es Düsseldorf. Y lo que lo diferencia es que hay una gran capacidad adquisitiva. El segundo es Génova, y es diseño. El tercero es Cannes, que es vela. Barcelona tiene una gran oferta y tradición náutica y además cuenta con el factor ciudad, que es maravillosa y se puede vivir durante todo el año.

—Han decidido apostar por áreas nuevas como el Experience Water, el Pabellón Indoor o el Diving, Shopping & Water Sports. ¿Qué perfil de visitante quieren atraer con estos espacios? ¿Buscan ampliar el público más allá de los compradores de barcos?

—Así es. Queremos atraer a personas que quieren comprar una embarcación por primera vez, personas que la quieren cambiar o personas que ya la tienen y quieren ver las últimas novedades, encontrar complementos, accesorios u oferta de consumo náutico. Para mí, es una secuencia lógica de quien es aficionado al mar. Primero, aprendes a nadar, te gusta la náutica y después quieres navegar aunque sea en una barquita pequeña. El siguiente paso es una lancha y finalmente el barco. Y hemos reunido una oferta que quiere abarcar todo el sector: desde los jóvenes de 16 o 17 años que piensan en el mar de una manera, hasta los hombres de mi edad, que ya buscamos otras cosas.

Barcelona tiene una gran oferta y tradición náutica y además cuenta con el factor ciudad, que es maravillosa y se puede vivir durante todo el año

—Así pues, ¿esta apuesta por diversos sectores que a ojos inexpertos podría parecer inconexa, realmente es una línea temporal de crecimiento del consumidor de barcos?

—Exacto. Es como todo en la vida. Empiezas con cosas pequeñas y a medida que te haces mayor, van variando tus gustos y necesidades. Por ejemplo, si te casas y tienes hijos, pues necesitas un coche más grande y un piso con más habitaciones. En la náutica, pasa lo mismo: el consumidor evoluciona y quiere otras cosas del sector.

—El Innovation Dock reunirá embarcaciones y gadgets 100% eléctricos. ¿Qué peso real tiene hoy la náutica eléctrica en el mercado? ¿Es una apuesta de futuro o ya hay demanda entre los compradores?

—Todavía no hay una gran demanda, pero tampoco la había para el coche eléctrico, y mira ahora. La tecnología existe. Hay barcos que ya funcionan. De aquí a 5 años veremos más barcos eléctricos. Ahora toda esta industria es todavía muy incipiente, pero ya está evolucionando.

—Por último, ¿cuál es el objetivo de los salones de náutica?

—Además de generar oportunidades de negocio, uno de los objetivos del salón es hacer de la náutica una práctica fácil. Porque llevar un barco no es fácil. Si es de motor, tiene una cierta dificultad. Y si es de vela, todavía más. Si no sabes de vela, por ejemplo, no te pongas directamente a navegar hasta Mallorca. Pero los nuevos barcos, especialmente los de motor, llevan tecnología que los hace cada vez más fáciles de manejar, tanto joysticks que han sustituido los timones, como sistemas de navegación, gps, avisos de rutas para evitar temporales y la A aplicada al sector. Por lo tanto, lo que vemos año tras año son barcos con mecanismos que hacen más amable y más fácil la navegación. Y así la náutica puede llegar a mucha más gente.

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