TRUE LEADERS

El liderazgo jirafa de Manel del Castillo: “El humanismo nos hace distintos”

Manel del Castillo Hospital Sant Joan de Déu
Manel del Castillo Hospital Sant Joan de Déu

El director gerente del Hospital Sant Joan de Déu reivindica la urgencia de reformar el sistema sanitario de un modelo de bienestar en riesgo, en una sesión del ciclo 'True Leaders' organizada por 'The New Barcelona Post' y EY

28 de julio de 2025 a las 22:41h

Los líderes tienen que ser jirafas. Sí, lo habéis leído bien: personas con mirada larga y atención, buenas relaciones con todo el mundo, que no duerman demasiado y que tengan el corazón muy grande. El liderazgo de las jirafas que tanto nos recuerda al Hospital Sant Joan de Déu tiene también mucho que ver con la letra C y esto quiere decir causa, conocimiento, compasión, compromiso y colaboración. “Los líderes jirafa tienen que inspirar y construir narrativas que generan compromiso con el equipo y la sociedad. Yo todavía tengo más sueños que recuerdos”, asegura Manel del Castillo, director gerente del Hospital Sant Joan de Déu y presidente del comité de expertos Cairos para reformar el sistema sanitario, en una nueva sesión del ciclo True Leaders, organizado por el The New Barcelona Post y EY para conocer de primera mano los diferentes líderes empresariales y sus casos de éxito en un entorno exclusivo con empresarios, altos directivos y emprendedores.

Manel del Castillo es médico especialista en medicina familiar y comunitaria, e hizo un máster en gestión de empresa pública en Esade. “Soy gestor, pero no he dejado nunca de ser médico”, recuerda tras haber ocupado diferentes cargos directivos y haber recibido todo tipo de reconocimientos. Fue también presidente de la Fundació Factor Humà, desde donde continúa reivindicando la importancia de la organización consciente, la persona plena y el mejor mundo posible.

El director de Sant Joan de Déu es un apasionado de la historia, la gestión y el humanismo. Su razón de ser es la hospitalidad, a la vez que su propósito es cuidar de forma humanista a personas vulnerables (familias o niños enfermos) para contribuir a crear una sociedad más justa. “No estamos aquí para aceptar lo que no se puede cambiar, sino para cambiar lo que no se puede aceptar”, insiste. Para daros solo un primer dato para la esperanza, en Sant Joan de Déu se curan más de un 80% de niños con cáncer y desde el hospital luchan, noche y día, para acercarse cada vez más al hito del 100%.

La historia del Hospital Sant Joan de Déu recuerda a la del ave fénix que sabe renacer de sus propias cenizas. Su modelo de transformación como centro privado que forma parte de la red de utilización pública se estudia como caso de éxito en el IESE y desde finales del siglo XIX ha tenido que afrontar retos de viabilidad e identidad, así como la crisis económica de 2008 que, según Manel del Castillo, fue “la tormenta perfecta”, con recortes, menos plantilla, menos camas y menos pacientes, acompañado también de un descenso continuado de la natalidad en Catalunya. Sin embargo, el liderazgo jirafa implica tener mirada larga y es por eso que, una década atrás, tomó la decisión de convertirse en un hospital internacional a pesar de la compleja situación económica, y explorar así nuevas vías de ingresos en vez de limitarse a reducir gastos.

De hecho, el primer viaje internacional que hicieron desde el hospital fue a los Emiratos durante febrero de 2013. Años después, se les propuso presentarse a un concurso público que ganaron para recibir pacientes internacionales. El director de Sant Joan de Déu recuerda como si fuera ayer las palabras que le dijo el subsecretario de Emiratos en la embajada de Madrid durante el año 2018: “No habéis ganado porque seáis los mejores, sino por la dignidad con la que tratáis a las familias”.

El Hospital Sant Joan de Déu hace la mitad de la actividad pediátrica de Catalunya, es el centro más grande de España y se encuentra en el top 3 de Europa, solo superado por el Bambino Gesú de Roma y el Necker de París. Dicen que el número en pediatría es clave y que, para tener expertise, se necesitan muchos números. Para añadir solo algunas cifras de estricta actualidad, Sant Joan de Déu cuenta con más de 370 camas, 3.500 profesionales, más de 55.000 actas asistenciales y un presupuesto que ronda los 400 millones de euros, de los cuales un 10% corresponde a facturación no pública. En un día tan normal como hoy tiene a hasta 140 pacientes internacionales en tratamiento, de casi un centenar de países distintos. “Somos una organización herbívora. Nuestra forma de competir y de diferenciarnos es el humanismo y la satisfacción de los pacientes”, insiste.

Parafraseando a Nelson Mandela, la mejor manera de llegar al alma de una sociedad es seguramente ver cómo trata a sus niños. En Sant Joan de Déu tienen muy claro que los niños tienen que estar siempre con los padres, tienen que poder jugar y, en la medida de lo posible, no tener dolor, a la vez que hay que crear espacios que se adapten a los niños y conseguir personalizar todas sus necesidades. Explica Manel del Castillo que “los niños nunca olvidan una hospitalización, tenemos que intentar que sea una experiencia positiva y de aprendizaje dentro del posible.”

La última crisis de Sant Joan de Déu es la de la complejidad. “Los dioses castigan a los humanos concediéndoles sus deseos: nosotros queríamos ser un hospital complejo, y lo hemos conseguido”, explica Manel del Castillo. Tanto es así que han pasado de 6.000 a más de 33.000 niños con enfermedades minoritarias y altamente complejas a través de la medicina de precisión. “Tenemos que trabajar el cáncer o las enfermedades raras de una forma diferente. La medicina de precisión no es tratar tumores, sino tratar mejor a los enfermos”, asegura. De aquí emergen proyectos como el Pediatric Cancer Center Barcelona o Únicas, con un espacio de 13.300 metros cuadrados y un presupuesto de 59 millones de euros, con una donación de la Fundación de Amancio Ortega.

Las mejores sociedades son las que mejor cuidan a sus vulnerables. El libro de Jim Collins y Jerry Porras titulado Built to Last analiza la importancia de los hábitos para el éxito y el legado de las compañías con visión que perduran a lo largo del tiempo gracias a sus profesionales y a sus valores. Así pues, el Hospital Sant Joan de Déu no se puede entender sin su cultura empresarial con profesionales de gran compromiso y compasión también conocida como “empatía en acción”. “Seguro que cuando me jubile, me darán una placa, y espero que ponga: No lo estropeó”, explica Manel del Castillo entre risas del público.

Volvamos a los orígenes: ¿cuál es la clave del éxito, la resiliencia y la supervivencia de Sant Joan de Déu que tuvo como primera semilla un hospital de beneficencia nacido en 1867 para niños con polio y tuberculosis? Simple y llanamente: “Los buenos profesionales y ser fieles a los valores. Hay que cambiarlo todo, menos aquello que es nuclear.” En este sentido, este hospital ha crecido para mejorar el qué sin olvidar el cómo y lo ha hecho, ofreciendo terapias innovadoras y tratamientos orientados a enfermedades raras sin dejar de pensar, en ningún momento, en los niños como centro de todo, porque “no hay nada más vulnerable que una familia con un niño gravemente enfermo”.

Hay quién dice que aprender de las dificultades es un gran arte y que cuando pruebas muchas cosas, tienes que ser capaz de rectificar. De hecho, Manel del Castillo asegura que esta es una de las grandes calidades que Amancio Ortega le ha puesto más en valor, recordando de nuevo que la jirafa nace cayendo y se levanta muy deprisa. A modo de ejemplo, el director del Hospital Sant Joan de Déu recuerda el error que cometieron con la campaña de captación del Cancer Pediatric Center. “Queríamos captar 30 millones de euros, Leo Messi nos dio su apoyo y un teórico experto nos dijo que con los millones de seguidores que tenía solo teníamos que pensar a qué dedicar el dinero sobrante”, recuerda. Nada más lejos de la realidad. Se presentó la campaña en el Camp Nou, con Leo Messi y los medios de todo el mundo hicieron difusión, pero la primera noche se recaudaron solo 28.000 euros. “Montamos una campaña basándonos en las microdonaciones y nos equivocamos. Los likes no son euros. Teníamos que ir a buscar a los grandes donantes. Este error me hubiera podido costar el cargo y el prestigio internacional”, añade. Afortunadamente, hablaron con diferentes altos directivos y consiguieron captar 30 millones de euros en un año y medio. No se trata de no caer nunca, sino de levantarse lo más rápido posible.

Una faceta quizás más desconocida de Manel del Castillo es su presidencia al frente del comité Cairos, creado por la Conselleria de Salud para reformar el sistema sanitario. En mitología griega, Kairós es el dios de la oportunidad, y en actualidad catalana, quiere decir comité de Evaluación, Innovación, Reforma Operativa y Sostenibilidad del Sistema de Salud. En una conversación que tuvimos hace años con Manel del Castillo, alertaba que a menudo tenemos miedo de perder aquello que ya tenemos, y que habíamos perdido el espíritu reformista de los años 80, del mismo modo que teníamos miedo de reformar el sistema sanitario. Casualidad o no, el destino le ha brindado la oportunidad de liderar esta reforma al menos desde la perspectiva de un nuevo comité, y lo cierto es que la Generalitat ya ha aprobado un acuerdo para dar cobertura formal a la reforma de la primaria.

Aun así, Manel del Castillo alerta de que “el sistema sanitario, que es un pilar del modelo de bienestar, está en riesgo a la hora de perder la legitimidad, la confianza y la sostenibilidad social. No compite y tiene un grave problema de accesibilidad”. Hay un par de datos que tendrían que hacer reflexionar a más de uno: el 49,9% de los ciudadanos de Barcelona tiene un doble seguro o los casi siete años de lista de espera quirúrgica que hay en Mallorca. En el caso de Catalunya, el diagnóstico apunta sobre todo al exceso de burocracia y a la falta de productividad del sistema sanitario. “Se han hecho 51 informes y propuestas de reforma en los últimos 30 años. Desde Cairos no haremos el número 52, sino que intentaremos reciclar todo lo que ya se ha hecho y ejecutarlo. Estamos consiguiendo generar este sentido de la urgencia”, apunta. Vivir se urgente, que cantaba Pau Donés.

"El estado del bienestar es un gran invento, pero puede desaparecer y de ser así nos convertiríamos en una sociedad mucho más individualista"

Ojo también con este par de datos: la tasa de pobreza de los mayores de 65 años es el doble que la tasa media de la población, y el 50% del gasto sanitario se hace durante los últimos seis meses de vida. La sanidad, como el estado del bienestar, son sobre todo una cuestión de confianza. Manel del Castillo profundiza en el problema de la motosierra de Javier Miley o Elon Musk como degradación de aquello que es público, y aquel viejo pensamiento propio de los “damnificados del sistema” que defienden que el mejor lugar para el dinero es el bolsillo de cada uno. “El estado del bienestar es un gran invento, pero puede desaparecer y, de ser así, nos convertiríamos en una sociedad mucho más individualista. Hay que reformar el sistema”, espeta.

La conclusión de esta nueva sesión del ciclo True Leaders fue a cargo del empresario Antoni Esteve, fundador de Adsalutem Instituto del Sueño y presidente de la Fundació Factor Humà: “Manel hace fácil lo que es muy difícil. Tiene la capacidad de visionar, contagiar y atraer a otras personas. Dejarás Sant Joan de Déu en la mejor situación posible para los que lo tengan que continuar. Estás creando futuro con éxito”.

De momento, sin embargo, Manel del Castillo continúa teniendo más sueños que recuerdos.

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