Korey y su socia, Jen Rubio, querían resolver los problemas de los viajeros teniendo en cuenta cómo guardamos la ropa, qué hacemos en el aeropuerto o al llegar al hotel. Poder cargar la batería de nuestro móvil, separar la ropa sucia de la limpia o encontrar ruedas que sobrevivan a los adoquines son algunas de las preocupaciones de los frequent flyers. La premisa inicial de esta incipiente compañía era simple: rebajar el precio (eliminando intermediarios) para que los clientes puedan comprar una maleta elegante y duradera.Tampoco lo hicieron ciegamente, Rubio y Korey entrevistaron a más de 800 personas sobre lo que buscan en el equipaje, y desde ahí comenzaron su proceso de crear “la maleta perfecta”. ¿El resultado? Tres elegantes maletas (hoy ya cuentan con más modelos y tamaños), bonitas estéticamente pero resistentes, con cuatro ruedas giratorias, cargador USB, candado aprobado por TSA, cremalleras fáciles y hasta una bolsa interior para guardar ropa sucia. No aspiran a ser maletas inteligentes, prefieren ser consideradas maletas “detallistas” que nos enorgullezca exhibir en el aeropuerto. Y parece que ha funcionado porque las bloggers norteamericanas ya no pueden viajar sin ella y los instagrammers se pelean por sacar la mejor foto de su Away durante las vacaciones.Ver esta publicación en Instagram