The New Barcelona Post conversa este mes con Jorge Azagra, uno de los participantes del programa de liderazgo y ciudad que imparte Barcelona Global, Barcelona 2040, y abogado en Uría Menéndez. Desde la firma internacional, Azagra se dedica a la resolución de conflictos civiles y mercantiles, ya sea como abogado o como árbitro.
Actualmente, preside la Junta Directiva de la Comisión de Arbitraje y es vocal de la Sección de Derecho Civil del Colegio de la Abogacía de Barcelona (Icab). Azagra participó en la primera edición del programa Barcelona 2040 y, entre mayo de 2023 y junio de 2024, y fue el primer presidente del Barcelona 2040 Council. En esta entrevista, comparte su visión sobre Barcelona y sobre el modelo de ciudad al que debe aspirar.
— ¿Qué esperas de la Barcelona del año 2040?
— Barcelona ha sido y debe seguir siendo una gran ciudad. Nos enfrentamos a numerosos retos de cara al futuro. No podemos vivir únicamente del legado del espíritu olímpico de 1992, de Gaudí, del Barça o del buen clima que aún disfrutamos. Es fundamental consolidar un modelo de ciudad que preserve su esencia, historia e identidad, sin renunciar a la innovación, el emprendimiento y la vocación de progreso, que también forman parte de su ADN. Aspiro a una ciudad en la que sea atractivo y posible vivir y trabajar, que se consolide como referente internacional en oportunidades, oferta cultural y gastronómica, y que sea un destino de turismo de calidad. El verdadero desafío reside en conjugar historia y vanguardia, mirar hacia el futuro sin perder la identidad propia. Espero que estemos a la altura de este reto.
— ¿Con qué ciudad compararías Barcelona?
— Personalmente, nunca he sido partidario de las comparaciones. Barcelona puede y debe aprender de la experiencia de otras ciudades, pero no debe trasplantar modelos ajenos que no respondan a sus particularidades o que diluyan su identidad.
— ¿A qué modelo de ciudad crees que debería parecerse Barcelona?
— Más que fijarnos en un modelo de ciudad abstracto, considero esencial definir los objetivos y metas que queremos alcanzar a corto, medio y largo plazo. Estos objetivos deben guiar los proyectos a desarrollar, los sectores a potenciar y los problemas a abordar en los próximos años, de manera coherente y cohesionada.
"El verdadero desafío reside en conjugar historia y vanguardia, mirar hacia el futuro sin perder la identidad propia"— ¿Cuáles son estos objetivos?
— Por ejemplo, debemos avanzar hacia una Barcelona más sostenible, pero analizando bien las medidas a fin de evitar que estas sean especialmente gravosas para la ciudadanía o que reduzcan la competitividad de la ciudad frente a otros destinos para inversores nacionales e internacionales. Al mismo tiempo, es importante consolidar el liderazgo de Barcelona en el ámbito de las nuevas tecnologías, no solo como centro de innovación y desarrollo, sino también como punto de encuentro internacional a través de congresos como el MWC. Otro sector clave, aunque controvertido en los últimos tiempos, es el turismo, que emplea al 17% de la población activa en Catalunya, según las últimas estadísticas. Debemos reconducir ciertas tendencias y posicionar a Barcelona como uno de los destinos más atractivos del mundo.
— ¿Cuál es reto principal que debe resolver Barcelona en los próximos años?
--- Barcelona no se enfrenta a un único reto, sino a muchos, y en distintos niveles. Permíteme compartir tres reflexiones personales, vinculadas a mi experiencia profesional y a mi generación, como jurista, como profesor y como persona joven. Como jurista, he comprobado la importancia de apoyar a emprendedores e inversores, ofreciéndoles seguridad jurídica. Debemos facilitarles el camino. Además, es fundamental poner en valor y dar a conocer los aspectos que sí funcionan, como la excelente labor de los Juzgados Mercantiles de Barcelona (por ejemplo, el Protocolo de Servicio de Guardia y Actuación Rápida que se activa durante el Mobile World Congress desde 2014) o el respeto institucional del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya hacia el arbitraje.
— ¿Y cómo profesor, cuál es el gran reto de la ciudad?
— Como profesor, considero prioritario no solo atraer talento, sino, sobre todo, retenerlo. Muchos estudiantes brillantes de Barcelona se ven obligados a emigrar para progresar profesionalmente. Como joven, destaco el acceso a la vivienda como uno de los grandes desafíos de la ciudad.
"La cultura y la gastronomía otorgan a Barcelona ese carácter auténtico que la distingue de cualquier otra ciudad"— ¿Cuál crees que debe ser el papel de las nuevas generaciones y su implicación en el desarrollo de Barcelona?
— La implicación del talento joven es imprescindible para construir la Barcelona del futuro. Por ello, es fundamental retener y atraer a las nuevas generaciones. Sin embargo, no podemos exigirles que apuesten por la ciudad si esta no les ofrece oportunidades sólidas de desarrollo personal y profesional.
— ¿Por qué sectores empresariales crees que debe apostar Barcelona?
— Barcelona debe consolidar su liderazgo en el ámbito de las nuevas tecnologías y la innovación, así como potenciar el desarrollo y la investigación e I+D, tanto desde el sector público —con un sistema universitario sólido— como desde el sector privado. Además, dada su posición geográfica estratégica, es esencial apostar por el sector de las infraestructuras, para contar con un puerto, aeropuerto y conexiones ferroviarias de primer nivel. Y tampoco debemos olvidar la importancia de la cultura y la gastronomía, sectores intrínsecos a la personalidad de Barcelona y que le otorgan ese carácter auténtico que la distingue de cualquier otra ciudad.
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