JazzSí renace en el Raval para reivindicar la música en directo que sale del guion

Jazzsí concert en etapa anterior
Jazzsí concert en etapa anterior

Nacido en 1992 como un espacio vinculado al Taller de Músics, el mítico local de la calle Requesens, que ha acogido a artistas como Enrique Morente, Miguel Poveda o Rosalía, reabre el 18 de septiembre con una nueva etapa impulsada por los antiguos gestores de la sala Milano, centrada en la improvisación y en los proyectos que escapan de las etiquetas convencionales.

10 de septiembre de 2026 a las 05:30h

Detrás de un concierto hay siempre un guion. Canciones ordenadas, escaletas, horas de ensayo y entradas y salidas pensadas al detalle. El cantante sube al escenario sabiendo qué tiene que cantar y, más o menos, qué pasará durante la hora y media siguiente. Pero hay músicos que deciden salirse de este guion. Es entonces cuando aparece una versión diferente del artista, más auténtica y menos ensayada: una canción conocida tocada de otra manera, un tema que no formaba parte del repertorio establecido o una colaboración inesperada. Son momentos en que el músico sale del terreno conocido y se permite explorar qué ocurre cuando hace las cosas de otra manera

Es este arte de salirse del guion lo que reivindica JazzSí, la emblemática sala de conciertos del Raval, que inicia una nueva etapa después de años cerrada y de una profunda reforma que ha permitido adaptar e insonorizar el local. Lo hace de la mano de Liba Villavecchia, saxofonista, con Guim Cifré y Clara Conill, antiguos gestores de la sala Milano, uno de los espacios de jazz de referencia de la ciudad, que también bajó la persiana en 2023.

El regreso no quiere ser solo una simple reapertura. La idea es recuperar el espíritu con el que nació la sala en el año 1992: un espacio vinculado al Taller de Músics donde convivían el jazz y el flamenco con la rumba, y donde los alumnos podían subir al escenario junto a músicos consagrados y donde las jam sessions eran habituales. 

Esta es también la línea que quiere recuperar el nuevo JazzSí: dar cabida a proyectos que no encajan fácilmente en una etiqueta ni en un género determinado, a artistas emergentes que todavía están buscando su lugar, pero también a músicos consolidados que quieren explorar una nueva faceta, probar otro lenguaje o simplemente atreverse a innovar. 

Detrás de esta apuesta hay también una fuerte convicción: que Barcelona necesita estas salas de proximidad, precisamente porque cada vez quedan menos y muchas han ido cerrando en los últimos años. “Muchas salas emblemáticas de la ciudad están perdiendo las licencias que les permiten continuar abiertas. Ante esta situación, pensamos que valía la pena atrevernos con un proyecto tan arriesgado como es hoy en día abrir una sala de música, pero que a la vez puede hacer una aportación importante a la ciudad y a la escena musical”, remarca Guim Cifré en una conversación con The New Barcelona Post. 

Guim Cifré, Clara Conill y Liba Villavecchia, los tres impulsores de la nueva etapa de Jazzsí. © Jazzsí

Por este motivo también los nuevos responsables quieren poner en el centro del proyecto una programación abierta, capaz de poner en diálogo diferentes maneras de entender la música. "La ciudad necesita un lugar que aglutine diferentes estilos. Limitarnos mucho sería una equivocación", defiende Liba Villavecchia. Un espacio, en definitiva, para "la música que busca, que prueba y que se tuerce", como resume el lema de esta nueva etapa. 

Un pequeño local con décadas de historia

Este espíritu, sin embargo, no parte de cero. Inaugurado en el año 1992 en la calle Requesens, 2, el JazzSí ha sido durante más de tres décadas un pequeño pero importante punto de encuentro de la música en directo en Barcelona, que ofrecía programación musical en directo cada día, de lunes a domingo. Por su escenario han pasado diversas generaciones de músicos, entre ellos Enrique Morente, Carmen Linares, Miguel Poveda o Mayte Martín. Y entre sus cuatro paredes también se estrenaba una joven Rosalía, estudiante entonces del Taller de Músics. 

Por el escenario de Jazzsí han pasado diversas generaciones de músicos, entre ellos Enrique Morente, Carmen Linares, Miguel Poveda o Mayte Martín. © Jazzsí

Pero el JazzSí no era solo una sala de conciertos. Su vinculación con el Taller de Músics lo convertía también en un espacio de aprendizaje, donde alumnos y profesores podían compartir escenario con músicos de trayectorias consolidadas. Una mezcla poco habitual entre escuela, sala de conciertos y punto de encuentro que sobrevivió durante décadas, pero que sufrió de lleno los efectos de la pandemia, especialmente duros para las salas pequeñas y la música en directo. 

La sala fue perdiendo regularidad hasta que en el año 2023 bajó la persiana. Desde entonces, aquel espacio acostumbrado a tener música en directo todos los días de la semana ha quedado en silencio. Un silencio que ahora rompe con la nueva etapa, que ha requerido más de un año de obras para ejecutar una reforma profunda que ha permitido adecuar el local a las necesidades actuales, renovar todo el equipamiento técnico e insonorizarlo. Con el local ya renovado, el JazzSí se prepara para romper el silencio, abrir sus puertas y recuperar la actividad diaria a partir del 18 de septiembre.

El nuevo JazzSí no quiere encasillarse en un único género, sino hacer convivir diferentes maneras de entender la música. Habrá jazz, pero también improvisación libre, flamenco, electrónica, rock, canción y propuestas experimentales.

JazzSí, sí a todo

El nuevo JazzSí apostará por la música en directo, pero no será solo una sala de conciertos. Durante el día funcionará como un bar cultural, con tapas, aperitivos y vermut, pero también con libros, discos, vinilos y cintas. La idea es que sea un lugar donde pasar, rebuscar, escuchar música o encontrarse con otros músicos sin tener que esperar a que haya un concierto. También habrá una pequeña selección de discos y autoediciones de sellos independientes locales, con la voluntad de dar visibilidad a proyectos que no siempre tienen canales fáciles de distribución.

La relación con el Taller de Músics, con quien comparte historia y barrio, será también una parte importante de esta nueva etapa. El JazzSí quiere mantener su vocación de espacio de aprendizaje informal y, a la vez, abrirse a proyectos emergentes que apenas empiezan. Pero no quiere ser solo un espacio para proyectos jóvenes: la idea es que los alumnos del Taller y de otras escuelas puedan coincidir con músicos de trayectoria consolidada, escucharlos de cerca, compartir experiencias y participar en las jam sessions que también formarán parte de la programación, para dar cabida a la improvisación y al intercambio entre músicos.

El nuevo JazzSí no quiere encasillarse en un único género, sino apostar por una programación abierta, donde el jazz pueda convivir con el flamenco. © Jazzsí

Esta voluntad de mezclar estilos también se trasladará a la programación. El nuevo JazzSí, de hecho, no quiere encasillarse en un único género, sino hacer convivir diferentes maneras de entender la música. Habrá jazz —como homenaje a su propio nombre—, pero también improvisación libre, flamenco, electrónica, rock, canción y propuestas experimentales, así como proyectos que no encajan fácilmente en ninguna etiqueta. “Nos interesan especialmente los proyectos que buscan y mezclan lenguajes”, remarca Xifré. El objetivo, en definitiva, es “no hablar de estilos o géneros, sino de proyectos de calidad”.

Esta libertad de programación, sin embargo, no significa renunciar a la calidad. “El lema de “JazzSí, sí a todo” no significa aceptarlo todo”, advierte Villavecchia. El objetivo es no cerrar la puerta antes de tiempo a propuestas que se escapan de los circuitos habituales, pero sin renunciar a la calidad. En este sentido, los impulsores miran como inspiración hacia pequeñas salas europeas como el Café OTO, en Londres; Sowieso, en Berlín; l’Alchemia, en Cracovia, o Les Instants Chavirés, en París, referentes de una manera de entender los clubs que huye de las etiquetas y apuesta por la mezcla de géneros, la experimentación y la improvisación. 

Las tres jornadas inaugurales reunirán desde músicos emergentes hasta músicos internacionales como el saxofonista estadounidense James Brandon. © Laurent-Poiget / Off Records

Una filosofía que los impulsores quieren hacer visible desde el primer momento. Para celebrar la reapertura, han preparado una programación de tres días, del 18 al 20 de septiembre, bajo el nombre de Manifiesto, que resume en tres jornadas el espíritu con el que el JazzSí vuelve a abrir sus puertas. Con entrada gratuita el primer día y un concierto sorpresa, la programación combinará propuestas locales como el dúo de avant-pop Damoridemort, formado por Blanc Nua y Rikamichie, y Behenii II, el proyecto de improvisación de Vasco Trilla, Don Malfon y El Pricto, con artistas internacionales como el saxofonista estadounidense James Brandon Lewis, que actuará con el batería Chad Taylor.

La música que reclama proximidad

Por todos estos motivos, los impulsores entienden el tamaño pequeño de la sala más como una aliada que como una restricción. Este formato permite programar artistas y propuestas que quizás tendrían más difícil encaje en espacios grandes y, al mismo tiempo, favorece una relación más próxima entre músicos y público. Una apuesta que cobra aún más sentido en una ciudad donde encontrar espacios pequeños para improvisar, experimentar y hacer crecer proyectos musicales es cada vez más difícil.

En los últimos años, de hecho, algunas de estas salas de pequeño formato han ido cerrando. Sin embargo, es cierto que la ciudad aún conserva locales con una larga trayectoria, como el Jamboree o el Harlem Jazz Club, y ha visto aparecer nuevos, como Aclam Club o La Perla del Born, protagonista también de El Radar de hace unas semanas por su apuesta decidida por el flamenco. Entre unas y otras, se dibuja una red aún frágil, pero que permite que artistas emergentes y propuestas más experimentales encuentren espacios donde exhibirse e ir construyendo su público.

Etiquetas