Grand Hyatt Barcelona: la princesa que reinó

El Hotel Grand Hyatt, antes Hotel Princesa Sofía
El Hotel Grand Hyatt, antes Hotel Princesa Sofía

Segundo capítulo de la serie de hoteles con historia e historias de los hoteles de Barcelona. En esta entrega, un establecimiento moderno que llegó a mediados de los 70 a una zona de Barcelona que aún estaba por desarrollarse: la parte alta de la Diagonal, en Pedralbes

20 de octubre de 2025 a las 16:09h

En los últimos estertores del franquismo, cuando Juan Carlos y Sofía eran aún príncipes de España, pues su proclamación como reyes se haría oficial en noviembre de 1975, un rascacielos de 22 plantas se erigió en la plaza de Pius XII como un homenaje a Sofía Margarita Victoria Federica de Grecia: el Hotel Princesa Sofía. Barcelona, ansiosa por sacudirse el último polvo de la posguerra y abrazar a los viajeros internacionales con un hotel contemporáneo a la altura de las grandes capitales europeas, encontró en este edificio de 79 metros (hoy el 24.º más alto de la ciudad, sin contar el área metropolitana) su corona hotelera.

Durante los años 70, 80 y los primeros 90, el ‘Princesa’ reinó como gran centro social. Era sede de un gran número de actos de peso que se celebraban en Barcelona: citas empresariales, gastronómicas, de moda, cenas para corroborar estrategias culés y recepciones políticas que olían a modernidad democrática.

Hoy, renacido como Grand Hyatt Barcelona tras una metamorfosis de 20 millones de euros, y ya sin nombre principesco, no ha perdido el cetro de establecimiento de referencia, aunque ahora está repartido con una planta hotelera mucho mayor en la ciudad.

Huella suiza en suelo catalán

Promovido por la sociedad City Grand Hotels SL y gestionado inicialmente por el grupo HUSA, el Princesa Sofía abrió sus puertas en el verano de 1975, en la entonces plaza del Papa Pío XII. Nombrada en 1951 en homenaje a Pío XII (sumo pontífice entre 1939 y 1958), ese mismo lugar había albergado en 1952 una misa multitudinaria durante el Congreso Eucarístico Internacional, uno de los primeros eventos internacionales multitudinarios en la ciudad desde la Exposición de 1929.

Diseñado por el estudio suizo de arquitectura Pfeiffer, el edificio dominaba la intersección de la Avinguda Diagonal con el exclusivo, y aún con mucho por construir, barrio de Pedralbes. Sus 515 habitaciones originales contaban con amplias ventanas, más de 600, que llegaban al Mediterráneo por uno de sus lados, Collserola al otro y el incipiente skyline. No tenía balcones, salvo la icónica terraza de la cubierta superior. Presumía de un spa pionero y piscinas “que podían disfrutarse todo el año”.

La Avinguda Joan XXIII en los años 80, con el Sofia como uno de los grandes edificios de la Diagonal de entonces. © AMB

El lugar fue innovador hasta la cocina, pues fue el primer hotel de España con hornos de convección, revolucionando sus fogones; debutó con cuatro restaurantes, incluido el Top City en la planta 19, uno de los más altos de la ciudad y un balcón privilegiado para ver nacer la Barcelona de finales de siglo.

Un apagón en la noche de inauguración lo dejó iluminado gracias a su autonomía eléctrica, como un faro en la oscuridad: un presagio casi poético de su rol como símbolo de la Barcelona moderna que nacía allí.

1978, reunión de IESE en el Salón Catalunya del Hotel. El Sofia fue posiblemente el primer gran hotel moderno de la ciudad. © IESE

La evolución de nombres

Durante 21 años se llamó igual, aunque en 1996, se unió a IHG y se añadió un nombre: InterContinental Princesa Sofía, cabalgando aún el boom post-Juegos Olímpicos de 1992, cuando hospedó delegaciones del Comité Olímpico Internacional y VIPs olímpicos. En 2004, independizado de la multinacional, se renombró Gran Hotel Princesa Sofía. Su gran cambio y necesaria actualización llegó en 2017: se ejecutó una reforma de 60 millones de euros orquestada por Jordi Mestre a través de la sociedad Selenta, y se rebautizó como Hotel Sofía, un guiño al Procés, pidiendo a la Casa Real eliminar "Princesa" de la denominación semanas después del 1-O, alegando que "Sofía ya no es princesa ni reina" en tiempos de crisis monárquica.

En 2018, se integró a The Unbound Collection by Hyatt, y en abril de 2024, tras otra inyección de 20 millones, renació como Grand Hyatt Barcelona: el primero de la marca en la ciudad, con 465 habitaciones (49 suites y un penthouse de 300 m²) y 48.500 m² reformados.

En 2018, el hotel se integró a The Unbound Collection by Hyatt, y en abril de 2024, renació finalmente como Grand Hyatt Barcelona. © JOF

Hoy, bajo gestión Hyatt y como parte de una expansión que suma 50 propiedades en España, el Grand Hyatt es un gran hotel internacional que tiene raíces catalanas: su plantilla de 400 almas y los proveedores locales aseguran que el pulso de Les Corts siga latiendo en sus venas, tal y como afirman sus responsables.

Celebridades, coronas y fútbol

El Grand Hyatt guarda momentos discretos en sus habitaciones y espacios comunes. La reina Sofía pernoctó allí con regularidad y discreción en los 80. En esa misma década, octubre de 1988, otra reina, Isabel II de Inglaterra se hospedó unas horas para descansar en una suite del ajetreado ritmo de una agenda intensa durante su única visita oficial a España, zarpando después desde el puerto en el yate real Britannia. Silvia de Suecia optó por el Sofía para la boda de la Infanta Cristina (1997); Rania de Jordania durmió allí con Abdalá II para asistir a una edición del Mobile World Congress, y Carolina de Mónaco también descansó en Diagonal / Pius XII en 1997. La lista de celebridades y personalidades de todos los campos que han disfrutado de la comodidad del lugar es tan larga como una agenda de teléfonos.

Sin embargo, el fútbol ha sido la pasión eterna del establecimiento por su cercanía al Camp Nou. De tiempos recientes se recuerda especialmente el Clásico de 2019, en que Barça, Real Madrid e incluso el equipo arbitral compartieron el mismo techo para, con medidas especiales de seguridad, desplazarse a un Camp Nou especialmente tenso, política y socialmente.

Vista Aérea de la Avinguda Diagonal en 1991, con el Hotel Princesa Sofia y el Camp Nou claramente distinguibles. © AMB

Princesa Sofía es un nombre mítico de la hotelería barcelonesa: reinó durante décadas y perdió su título 42 años después de su inauguración. El nombre cayó definitivamente en abril de 2024 y, aunque hoy la marca Hyatt es poderosa a nivel planetario, para muchos, ese edificio del número 4 de la plaza de Pius XII llevará siempre el nombre de la diosa griega de la sabiduría… y de la madre del actual jefe del Estado.