Los nuevos Premios Nacionales de Pastelería y el momento dulce de la pastelería catalana

Oriol Balaguer en GastroDolç.
Oriol Balaguer en GastroDolç.

El anuncio se realizó durante la clausura del certamen celebrado en Flix, un evento que volvió a reunir a algunos de los nombres más destacados de la pastelería y la panadería catalanas como Oriol Balaguer, Xecma Misut, Rafel Muria, Roger Canela, Àlex Lera, Pau Carranza o Llorenç Peral

16 de julio de 2026 a las 06:33h

Flix ha sido la capital del mundo dulce durante dos días gracias a la celebración de GastroDolç 2026. Y no podía haberse elegido mejor lugar y momento para este anuncio: la creación de los Premios Nacionales de Pastelería de Catalunya, unos galardones que verán la luz en 2027, con el objetivo de reconocer la excelencia del sector, preservar su patrimonio gastronómico e impulsar el talento de las nuevas generaciones.

El anuncio lo realizó el director general de Empresas Agroalimentarias, Calidad y Gastronomía de la Generalitat de Catalunya, Joan Gòdia, durante la clausura de GastroDolç Flix 2026, un encuentro que se ha consolidado como el gran foro dedicado exclusivamente a la cultura de la pastelería, la panadería y la cocina dulce en Catalunya.

Según Gòdia, estos premios nacen con una doble vocación: reconocer el trabajo de los profesionales que mantienen vivo uno de los oficios más emblemáticos del país y proyectar, dentro y fuera de nuestras fronteras, la enorme riqueza de la pastelería catalana. El objetivo también pasa por estimular el relevo generacional y dar mayor visibilidad a un sector que atraviesa un momento especialmente brillante.

La capital del mundo dulce y la panadería

No es casualidad que el anuncio se produjera precisamente en GastroDolç. Durante dos días, el Mercado Municipal de Flix ha reunido a algunas de las figuras más representativas del panorama pastelero actual, convirtiendo al municipio de la Ribera d’Ebre en el gran escaparate del talento, la artesanía y la creatividad pastelera y panadera.

Todos ellos han coincidido en una misma reivindicación: la necesidad de preservar un oficio “en peligro de extinción”, especialmente el de panadero artesano. Un oficio que, sin embargo, sigue vivo gracias a la pasión de una nueva generación de profesionales que recoge el legado de sus mayores sin renunciar a la innovación y la vanguardia.

Un cierre de lujo de la mano de Oriol Balaguer

La sesión de Oriol Balaguer fue la guinda del pastel, nunca mejor dicho. Formado junto a los mejores maestros y distinguido con algunos de los reconocimientos más prestigiosos del sector —entre ellos los títulos de Mejor Pastelero de España y Mejor Pastelero-Repostero del Mundo otorgado por la Academia Internacional de Gastronomía—, el pastelero barcelonés cautivó al público con la ponencia El refinamiento de lo exquisito. Una auténtica lección de sensibilidad, técnica y creatividad en la que defendió una pastelería basada en el sabor, el equilibrio, la precisión y la emoción, demostrando por qué continúa siendo uno de los grandes referentes de la alta pastelería internacional.

Tartaleta de Oriol Balaguer en GastroDolç. © Eric Artigas

Poco antes, el numeroso público que llenaba el Mercado Municipal de Flix pudo descubrir algunos de los secretos de los postres de uno de los mejores restaurantes del mundo. Xecma Misut, miembro del equipo de El Celler de Can Roca, ofreció una sesión magistral a la altura de su maestro, Jordi Roca, que finalmente no pudo asistir tras someterse días atrás a una intervención quirúrgica de la que se recupera favorablemente. Aun así, Jordi quiso estar presente en GastroDolç a través de un mensaje en vídeo en el que agradeció el cariño recibido y deseó una gran jornada a todos los asistentes.

Misut recogió el testigo de Jordi Roca para mostrar el proceso creativo que hay detrás de algunos de los postres más emblemáticos de El Celler de Can Roca. Una demostración que mantuvo intacto el espíritu de una sesión concebida para compartir conocimiento, creatividad y una forma de entender la pastelería que ha convertido al restaurante gerundense en un referente mundial. Cuatro elaboraciones terminadas en directo sirvieron para ilustrar una de las máximas que guía el trabajo del equipo: “Hay que mirar al pasado para avanzar hacia el futuro”.

Un cuatro manos de pasteleros sobre el escenario

Entre los momentos más dulces de GastroDolç 2026 destacó la sesión que reunió sobre el escenario al joven pastelero flixense Pau Carranza, de Pastelería Larrosa (Mejor Tarta de Queso 2024 y Mejor Pan de Sant Jordi 2025), y a Àlex Lera, segunda generación al frente de la Pastisseria Sant Llehí (Mejor Tarta de Queso 2025 y Mejor Bombón de España 2025). Ambos evidenciaron la complicidad que existe entre ellos mientras explicaban y elaboraban en directo —cada uno con su propio estilo— los pasteles que les han valido estos reconocimientos.

El talento emergente también brilló con nombre propio gracias a Llorenç Peral, segunda generación de la Pastisseria Els Perxis, que el domingo llevó hasta el escenario su espectacular Coca de San Juan de Chocolate, reconocida este 2026 como la mejor de Catalunya en su categoría. Una demostración que confirma el excelente momento que atraviesa la nueva hornada de pasteleros catalanes.

Clausura de GastroDolç. © Eric Artigas

También Esther Real y Gerard Gil, cuarta generación del Forn Gil de Barcelona, ofrecieron una lección de oficio y compromiso con la tradición. Su ponencia puso en valor el legado familiar y demostró que es posible innovar sin perder la esencia de una panadería artesana que sigue siendo un referente en Catalunya.

Técnica, pasión y productos de proximidad

La pasión por el oficio y la defensa de los productos de proximidad fueron, precisamente, el hilo conductor de todas las sesiones. También de las protagonizadas por los maestros panaderos Roger Canela, de PaPanBread —distinguido con la Llesca d’Or de Catalunya—, y la familia Sistaré, de Reus, representantes de la sexta y quinta generación, respectivamente, de una de las sagas panaderas más reconocidas del país. Ambos reivindicaron el valor del pan artesano, las fermentaciones y el oficio panadero como parte esencial del patrimonio gastronómico y cultural catalán.

Uno de los postres de Rafel Muria. © Eric Artigas

La nota más saludable la puso Rafel Muria, chef del restaurante Quatre Molins, de Cornudella de Montsant. El cocinero, distinguido con una estrella Michelin, situó la miel como gran protagonista de una sesión que puso en valor sus cualidades gastronómicas, nutricionales y territoriales, demostrando que un producto tan ancestral sigue ofreciendo infinitas posibilidades creativas.

La programación también reservó un espacio para reflexionar sobre el futuro del oficio con la participación del Gremio de Pastelería de Barcelona. Su presidente, Luis Izaguirre, junto a Elena Sans, especialista en chocolate bean-to-bar vinculada al Museo del Chocolate de Barcelona, e Ivan Prats, de Dolços Alemany 1912 de Amposta, reivindicaron la formación, la especialización y el relevo generacional como pilares imprescindibles para garantizar la excelencia de la pastelería catalana del futuro.
 

Etiquetas