El litoral de Barcelona se va preparando para un nuevo revulsivo cultural; el futuro Liceu Mar ya se empieza a dibujar. El Gran Teatre del Liceu y el Port de Barcelona han convocado el concurso internacional de arquitectura de la nueva sede, con una superficie prevista de 9.000 metros cuadrados y un coste estimado de 47,2 millones de euros para la construcción del edificio, y otros casi 30 millones para la ordenación urbana del entorno.
El nuevo equipamiento, que se ubicará en la explanada de césped que escala desde que la Via Laietana topa con el mar hasta el antiguo Imax, en el Moll d’Espanya, se diseñará con la voluntad de que acoja al menos 210 funciones anuales —sin tener en cuenta los alquileres de los espacios—, como recoge el pliego técnico del concurso, que se desarrollará hasta junio del año que viene.
Los espectáculos se ofrecerán a un público para nada escaso: el proyecto se plantea con la intención de que el aforo se sitúe entre las 900 y las 1.000 localidades —frente a las 2.300 que roza el, llamémosle, Liceu Rambla—. Además, el proyecto debe apostar por la versatilidad, de modo que el Liceu Mar pueda ofrecer tantas disposiciones de público como lo requieran los espectáculos que programe.
El futuro equipamiento también deberá estar preparado para funcionar “de día, de tarde y de noche”, y no sólo en lo que a música se refiere; también deberán hacerlo sus espacios gastronómicos. Y es que el Liceu Mar incluirá un bar-cafetería con terraza al nivel de muelle y también un restaurante, en su caso, elevado sobre el nivel del vestíbulo, también con espacio exterior y con funcionamiento independiente de la actividad del teatro.
El derribo del edificio del Imax deberá considerarse una vez se puedan iniciar las obras del Liceu MarAdemás de esta nueva oferta gastronómica, el futuro Liceu Mar incluirá todo lo necesario para que funcione un gran teatro: salas de ensayo de escena; salas de danza, de ensayo musical, aulas polivalentes, espacios de ensayo individual, vestuarios, camerinos, e incluso sastrería, lavandería, servicio médico, taller de caracterización y sala de audiovisuales, además de taquillas, almacenes y, cómo no, tienda.
La transformación del Moll d’Espanya no se quedará solo en el edificio, sino que también impregnará sus inmediaciones. El entorno se reurbanizará buscando la continuidad entre el puerto y la ciudad, con espacios públicos y verdes que recorran las orillas del mar. En este ámbito, como recoge el pliego, “deberá considerarse el derribo del edificio del Imax, actuación que tendrá lugar una vez se puedan iniciar las obras del Liceu Mar".
“Esta renovación ofrece la oportunidad de crear un sistema de espacios libres relacionados con el Liceu Mar y con el resto de equipamientos ya existentes”, como el Aquàrium, ubicado junto al antiguo Imax, donde se instaló la America’s Cup Experience a raíz de la competición náutica.
La transformación del Moll d’Espanya llegará también hasta el subsuelo. El actual vial de acceso subterráneo se reformulará, cambiando de trazado y asumiendo nuevos usos. Así, además de facilitar la llegada al muelle tanto en transporte público como en privado, incluirá espacio para que puedan desencochar seis autocares y una zona logística vinculada a la actividad escenográfica de la nueva sede marítima del Liceu.
Motor de dinamización cultural
Todo ello, con un objetivo claro: convertir el nuevo equipamiento en un polo creativo y un motor de dinamización cultural de referencia, para todos los públicos. En este sentido, el Liceu Mar se propone potenciar la actividad educativa y el Petit Liceu, así como impulsar la creación contemporánea con el establecimiento del Centre Internacional d’Òpera de Nova Creació.
Si todo avanza según lo previsto, el Liceu Mar se pondrá en marcha en 2032El concurso, con un presupuesto de 1,2 millones de euros asumido a partes iguales por el Liceu y el Puerto de Barcelona, se desarrollará en dos fases. La primera de ellas servirá para seleccionar a cinco equipos, que presentarán sus proyectos en la segunda, en la que lo harán de forma anónima. Entre estas propuestas, se escogerá el ganador para dar forma al Liceu Mar.
La publicación del concurso ya pone en marcha el calendario: el concurso se desarrollará hasta junio de 2026; luego vendrá la redacción del anteproyecto y del proyecto básico, entre julio de 2026 y abril de 2027. Después vendrá el turno de las obras y la adecuación del equipamiento que, si todo avanza según lo previsto, se pondrá en marcha en 2032 como nuevo polo cultural desde el Port Vell.