Sir John Elliott

Sir John Elliott en Barcelona

Sir John Elliot participó de un diálogo propuesto por la Societat d’Estudis Econòmics y el Club Tocqueville, con el amparo de Foment del Treball, con su tono pausado y en un castellano muy preciso, y evocó las circunstancias de la Guerra dels Segadors, que no fue un intento de independencia

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a sabiduría del historiador Sir John Elliott, Regius Professor en la Universidad de Oxford, se manifiesta con la claridad y la memoria privilegiada de los clásicos. John Elliott ya es un clásico, no tan solo del hispanismo, sino del oficio de historiar. Excepcional conocedor de la historia de Cataluña,  recordaba en Foment del Treball, bajo el retrato de Carlos III, una tarde de los años cincuenta en el Empordà con Josep Pla y el Jaume Vicens Vives que fue su guía por los vericuetos catalanes del siglo XVII. El pasado día 5, en la escenografía de un diálogo propuesto por la Societat d’Estudis Econòmics y el Club Tocqueville, con el amparo de Foment del Treball, con su tono pausado y en un castellano muy preciso, evocó las circunstancias de la Guerra dels Segadors, que no fue un intento de independencia porque se vivía en una monarquía compuesta: aquella revuelta catalana era contra el Conde-duque de Olivares que creía que Cataluña era más rica de lo que era en realidad y le pedía mayor contribución para sufragar la guerra contra Francia.

¿En qué se parece aquella Guerra dels Segadors con las propuestas independentistas de hoy? “La historia se repite muchas veces, aunque no exactamente igual. Por ejemplo: ya en la primera mitad del siglo XVII había grandes divisiones dentro de la sociedad catalana, y eso es algo que continúa hoy”

Sir John cruza las piernas y asiente cuando se le dice que la calidad de los nuevos historiadores de España hace casi innecesario el hispanismo. Evoca sus largas horas en el Archivo de la Corona de Aragón, cuando preparaba su tesis “La revuelta de los catalanes” en los años cincuenta. ¿En qué se parece aquella Guerra dels Segadors con las propuestas independentistas de hoy? “La historia se repite muchas veces, aunque no exactamente igual. Por ejemplo: ya en la primera mitad del siglo XVII había grandes divisiones dentro de la sociedad catalana, y eso es algo que continúa hoy”. Añade que una Cataluña independiente sin aliados en el exterior no podría sobrevivir. Sir John advierte de los riesgos del excepcionalismo.

Hay un toque de benevolencia en la sabiduría de Sir John, una inteligencia finísima, también capaz de diplomacia consumada, con un sentido rápido del humor. Su fascinante defensa de la historia comparada se convierte en práctica magistral en sus vidas paralelas de Richelieu y Olivares, cuya biografía es para muchos su obra maestra, y ahora con el cotejo entre Escocia y Cataluña –que será publicado en Barcelona en otoño-. Para Elliott hay una gran diferencia: Escocia fue independiente durante siglos, mientras que Cataluña pertenecía a la Corona de Aragón. Por eso –dice- todas las generaciones tienen la obligación de revisar críticamente su historia, más allá de los mitos. Por otra parte, mientras el gaélico ha desaparecido de la vida escocesa, la lengua catalana pervive y según los historiadores románticos constituyó el elemento esencial de la identidad de Cataluña. Otra diferencia es la participación escocesa en el auge del imperio británico, mientras que Cataluña no está presente en el Imperio de las Indias hasta, precisamente, su tramo final y es cuando los catalanes del siglo XIX dominan la economía cubana.

De lo que se trata es que los historiadores desmitifiquen la Historia. Es una de tantas lecciones magistrales de John Elliott

A sus ochenta y ocho años, Elliott mantiene una agilidad mental que mantuvo la atención permanente de los asistentes a su intervención en el auditorio de Foment. Nada del pasado parece serle ajeno y de ahí va y viene para entender mejor el presente. En lo que se refiere al “procés”, internacionalmente parece haber triunfado –de modo inicial- la propaganda basada en la falsificación de los agravios sufridos por los catalanes. Más tarde, añade que los nacionalismos actuales son el nuevo populismo. En Gran Bretaña –explicaba-  el eslogan más eficaz de los partidarios del Brexit era Take control, un giro típicamente populista, en especial cuando hay graves crisis económicas. Al darse la distancia creciente entre la gente y los gobiernos centrales tanto  como las grandes corporaciones supranacionales aparece un vacío y ahora lo ha ocupado el populismo. De lo que se trata es que los historiadores desmitifiquen la Historia. Es una de tantas lecciones magistrales de John Elliott, cuya adolescencia transcurrió en las aulas de Eton. Doctor “honoris causa” por un buen puñado de universidades españolas, premio Princesa de Asturias,  está pasando unos días en S’Agaró, con su esposa Lady Oonah, entre el sol y la lluvia, dándole vueltas al sentido de su próxima obra.