La nueva edición del festival In-Edit 2026 llega con muchas novedades como las nuevas secciones de videoclips y series o los primeros proyectos de creadores como Carla Simón y Albert Serra.
Hablamos con Astrid Rousse y Toni L. Querol, directores del festival, sobre cómo se presenta esta nueva edición, la necesidad de cuidar la memoria musical de Barcelona y por qué el documental sigue siendo la mejor herramienta para entender lo que nos pasa.
— ¿Cómo definiríais esta nueva edición del In-Edit? ¿Cuál sería el eslogan o la línea maestra?
— Somos conscientes de que estamos a punto de llegar al 25 aniversario del festival, que será el próximo año. Ahora mismo nos encontramos en un camino de consolidación y, a la vez, de apertura. Nos estamos consolidando en cuanto a dimensiones y ambiciones artísticas, y paralelamente nos estamos abriendo a otros formatos: el videoclip, la presentación de series y otros proyectos que se sitúan en el cruce entre el audiovisual, la música y otras disciplinas. Queremos explorar estas intersecciones más allá de lo que sería estrictamente el género documental cinematográfico.
Además, continuamos tejiendo una red cada vez más grande entre el ámbito local y el internacional, aprovechando que el festival lleva más de veinte años con ediciones fuera y cuenta con conexiones muy potentes. Este año colaboramos con muchos festivales de música e iniciativas diversas; es un espacio de creación muy potente desde Barcelona.
— Hablando de estos nuevos formatos, os estáis abriendo al ámbito de las series y de los videoclips musicales. ¿Cómo se incorporan estos géneros a la programación?
— El principal espacio donde pasarán estas cosas será el In-Edit Lab. Nos interesa mucho que el audiovisual musical en plataformas y televisión se mantenga y crezca. Fue un formato muy potente hace unos años, pero después disminuyó y cuesta que se apueste por él. Por eso queremos apoyar a quien se arranca a producir series documentales musicales.
Un ejemplo de ello es la presentación que haremos de Radio Galileo, una nueva serie documental que está en fase avanzada de proyecto y busca distribución. Entrevista a artistas de muchos estilos y generaciones de todo el Estado español con un nexo común: haber actuado en la mítica sala Galileo Galilei de Madrid. Son entrevistas y actuaciones muy bien grabadas, una apuesta por el documental musical en formato serie que echamos de menos y que tenemos el deber de apoyar.
Por otro lado, en cuanto a los videoclips, hemos iniciado una colaboración con la sala Apolo a través de una convocatoria abierta. El videoclip es el formato audiovisual con el que mucha gente se inicia: es la cantera del nuevo talento y un espacio de experimentación donde se puede arriesgar mucho a nivel de lenguaje. De esta selección saldrá el Premio Apolo al mejor vídeo musical, que incluirá una dotación económica y la posibilidad de rodar un videoclip utilizando las instalaciones de la misma sala.
— Este año la película de inauguración está dedicada a Marianne Faithfull y la de clausura a los Beastie Boys. ¿Por qué habéis elegido estos títulos?
— Inauguramos con el documental sobre Marianne Faithfull no solo porque es una figura fascinante, sino por la película en sí. Los directores, Liam Forsyth y Jane Pollard (conocemos por su trabajo con Nick Cave en 20.000 Days on Earth), son grandes renovadores del género y buscan formatos híbridos entre la ficción, la performance y el documental.
Combatimos e impugnamos el prejuicio reduccionista y machista de etiquetar a Faithfull simplemente como "la novia de Mick Jagger".
En este film, combatimos e impugnamos el prejuicio reduccionista y machista de etiquetar a Faithfull simplemente como "la novia de Mick Jagger". Para explorar su memoria, los directores despliegan un dispositivo casi de ficción: un "Ministerio del No-Olvido" donde unos funcionarios ponen a la artista delante de sus propios recuerdos. Es una de las últimas entrevistas que concedió antes de morir y demuestra su lucidez brillante. Nos interesa tanto por la protagonista como por lo que supone de renovación del género.
Y en cuanto a la clausura, The Best Summer, volvemos un poco a los orígenes del festival: rescatar material inédito. Es un documental hecho a partir de found footage (metraje encontrado). La directora salvó una caja de cintas de videocámara de los años 90 durante los incendios de Malibú sin saber qué había dentro, y resultaron ser imágenes inéditas de una gira por Australia con los Beastie Boys. Es una cápsula del tiempo auténtica y responde 100% al ADN del In-Edit.
— Uno de los grandes atractivos de esta edición es la participación de cineastas como Carla Simón y Albert Serra, que se estrenan en el formato musical. ¿Qué nos podéis avanzar?
— En el caso de Carla Simón, presentará un cortometraje en formato de estreno que no se había podido ver en pantalla grande. Es una incursión en el cine musical contemporáneo, visualmente deslumbrante, protagonizado por la bailaora y coreógrafa Rocío Molina y con la colaboración de Niño de Elche. Explora el choque entre tradición, modernidad y empoderamiento femenino. Es una pieza totalmente híbrida que mezcla ficción, performance y recursos documentales, reutilizando voces de películas antiguas. La misma Carla Simón vendrá a presentarla al festival.
Aquí todavía nos falta saber reivindicar nuestra propia historia y patrimonio.
Por otro lado, Albert Serra presenta un docu-concierto en torno a la figura de Ingrid Caven, actriz mítica del nuevo cine alemán, colaboradora de Fassbinder y diva de la vanguardia europea. Nacida de la fascinación personal de Serra por ella, la película recoge un concierto grabado en un teatro de París con temas que surgieron de la colaboración con el grupo Més Forts. La mirada de Serra filma esta actuación —entre la chanson y el cabaret— de manera austera y reconcentrada, convirtiéndolo en una experiencia cinematográfica muy intensa.
— ¿Cómo veis la salud del sector del documental musical en Cataluña actualmente?
— Hay mucho talento y se hacen cosas de gran calidad, pero continuaremos reivindicando que hace falta más apoyo. El documental es un producto audiovisual que requiere mucho tiempo de desarrollo, a menudo entre 5 y 6 años de trabajo por proyecto. A veces, desde las instituciones o el sector privado, se busca la rapidez, y esto hace que el apoyo se resienta. Comparado con otras regiones donde las producciones son más potentes económicamente, aquí en Cataluña la gente se lo tiene que luchar muchísimo.
En la sección de Producciones Catalanas de este año estamos muy contentos porque abarca muchas generaciones y estilos diferentes. Desde un retrato sobre Jordi Savall hasta un documental sobre el superhit de máquina Flying Free, pasando por el grupo Remei de Ca la Fresca o el rap de Vaya Valle. Nos encantan estos contrastes.
— La sección Sons de Barcelona continúa teniendo un peso importante. ¿Cuál es la filosofía detrás de esta línea de programación?
— Llevamos al menos cuatro años trabajando intensamente en esta sección. La intención es trazar un mapa musical e histórico de la ciudad. En ciudades como Nueva York, cualquier microescena underground de los 80 tiene cuatro libros, dos documentales y un archivo en el MoMA; aquí todavía nos falta saber reivindicar nuestra propia historia y patrimonio.
Este año, Sons de Barcelona nos lleva desde el Raval donde nació Enrique Escudé-Cofiner (uno de los compositores catalanes más internacionales de los años 50 y 60), pasando por la escena punk y artística de Castelldefels, la historia de la mítica sala 23 Robadors, o un documental sobre los conciertos históricos de la Transición (Raimon, Lluís Llach, Maria del Mar Bonet). Es nuestra manera de registrar la memoria musical de una ciudad que a menudo ha visto desaparecer salas míticas a causa de la gentrificación.
Nuestro objetivo principal es fomentar la curiosidad.
— ¿Con qué espíritu o lectura os gustaría que el público se fuera del festival?
— Nos gusta invitar al público a no mirar el In-Edit como si fuera únicamente el cartel de un festival de música. Nuestro objetivo principal es fomentar la curiosidad. Nos encanta cuando alguien viene a ver el documental de un artista que ya conoce y, de repente, se arriesga y descubre una escena, una ciudad o una historia de la que no sabía absolutamente nada. Buscamos buenas historias para un público curioso.
El documental musical es una de las mejores herramientas para explicar fenómenos sociales, políticos y culturales. En un momento en que todos estamos tan atomizados dentro de nuestra burbuja algorítmica, estos trabajos aportan contexto y perspectiva histórica, que es algo indispensable hoy en día.
El documental musical es una de las mejores herramientas para explicar fenómenos sociales, políticos y culturales.
— Para terminar, ¿nos podéis hacer un pequeño adelanto de nombres destacados que formarán parte de la programación de este año?
— Podemos adelantar una buena lluvia de nombres y bloques temáticos muy potentes. Por ejemplo, contaremos con documentales sobre David Bowie, un docu-concierto de Pulp narrado por Jarvis Cocker, el grupo punk NOFX, el dúo maliense Amadou & Mariam, y un trabajo sobre Jack Johnson que habla de sus tres pasiones: el surf, el cine y la música. También contamos con el proyecto de Fermin Muguruza celebrando 40 años de carrera, y el nuevo proyecto musical de Fernando Trueba junto con Niño Josele, donde exploran el diálogo entre el flamenco, la música brasileña y el jazz.
Proyectaremos documentales sobre Cerrone (el padre del disco francés), Earth, Wind & Fire, y un trabajo centrado en el fotógrafo Glen E. Friedman, figura clave en el nacimiento de la cultura skate, punk y hip-hop (con la presencia de Run-DMC, Public Enemy o Beastie Boys). Y, para acabar, tendremos un itinerario completísimo dedicado al flamenco que incluye la historia de La Niña de la Puebla, la figura de Perrate como renovador contemporáneo, el legado de Triana y sus herederos espirituales como Califato 3/4, además de recuperar el documental mítico Omega.
Del 29 de octubre al 8 de noviembre vuelve una nueva edición de In-Edit, el Festival Internacional de Cine Documental Musical de Barcelona, que celebra su 24.ª edición en los Mooby Aribau Cinemes.
