La iniciativa Barcelona+B cumple tres años con un objetivo ambicioso: convertir la ciudad en un referente en sostenibilidad, justicia social e inclusión. La iniciativa, impulsada por la Fundación B Lab Spain, EADA Business School y Ferrer, suma la capital catalana a las comunidades de cambio del movimiento B Corp, una red global diseñada para movilizar a empresas, centros educativos, organizaciones sociales y ciudadanos de todo el mundo para avanzar hacia una sociedad más sostenible.
Uno de los objetivos primordiales de esta iniciativa global es conseguir llevar la sostenibilidad a las aulas. Con este propósito, Barcelona+B ha impulsado el test Be Ready for Now, dentro del proyecto Eduquem+B, para analizar qué conocimientos tienen sobre sostenibilidad los jóvenes de Barcelona. Un estudio ambicioso ---en el que han participado más de 2.000 jóvenes--- que quiere plantar la primera semilla para impulsar, de manera coordinada entre escuelas, empresas y ciudadanía, soluciones globales a retos cada vez más complejos. ¿Cómo formamos hoy a los líderes del mañana? La respuesta a esta pregunta marcará no solo el futuro, sino incluso el presente más inmediato, tal y como advierte Federica Massa-Saluzzo, directora de Sostenibilidad en EADA Business Shcool, con la que reflexionamos sobre estos desafíos globales.
— ¿Por qué es imprescindible implicar a empresas, escuelas y ciudadanía en la sostenibilidad?
— Porque son los tres pilares fundamentales de cualquier transformación profunda. Las empresas son motor económico; la ciudadanía, agente de cambio; y la educación es clave para preparar a las generaciones futuras. Pero esas generaciones no pueden esperar a actuar el día de mañana: deben empezar ya, hoy.
— ¿Cómo transmitimos este mensaje a los jóvenes desde las aulas?
— Desde Eduquem+B nos dimos cuenta de que, para cambiar la forma en la que se enseña, primero deberíamos estudiarla en profundidad. Necesitábamos una radiografía global que nos permitiera entender qué saben los jóvenes de Barcelona sobre sostenibilidad. Por ese motivo, desarrollamos el test Be Ready for Now, siguiendo el marco europeo GreenComp, y obtuvimos una respuesta masiva: más de 2.000 respuestas de alumnos de entre 16 y 24 años.
"Liderar significa entender que sostenibilidad y rentabilidad no son conceptos opuestos"— Y el test ha concluido que si se le tuviera que poner una nota a los conocimientos y habilidades de los jóvenes sobre sostenibilidad, esta sería un 5,5. Un aprobado justo….
— Esta nota muestra que, aunque los estudiantes tienen ciertas nociones sobre sostenibilidad, aún existen importantes lagunas. El alumnado suele tener una idea general del concepto, pero muchas veces se queda solo con una parte: el cambio climático, la gestión de residuos o el impacto ambiental. Sin embargo, la sostenibilidad es mucho más amplia y abarca dimensiones sociales, económicas y éticas que todavía, dimensiones que los jóvenes no tienen suficientemente interiorizadas.
— La sostenibilidad, de hecho, es un concepto muy amplio.
— Sobre todo porque debemos entender la sostenibilidad no solo por su impacto medioambiental, sino también social. Por ejemplo, en el sector de la moda, la sostenibilidad no es solo cuánto contaminamos en el proceso de fabricación, sino también qué modelos de consumo y culturales fomentamos con el fast-fashion. Porque las grandes compañías de moda se centran sobre todo en el impacto medioambiental, porque es más fácil de medir y rendir cuentas, pero nosotros debemos desarrollar pensamiento crítico y ver la otra cara de este modelo: trabajadores en condiciones precarias o sobreconsumo.
— Y el estudio indica que los jóvenes se quedan solo con ese impacto ambiental, no van más allá. ¿Por qué?
— Parece que gracias a las redes sociales estamos hiperinformados, pero, a su vez, estamos desinformados: tenemos acceso a muchísima información, pero esta está personalizada, se basa en nuestro algoritmo e interacciones y, por tanto, sirve para reforzar nuestras ideas preconcebidas. Parece que los jóvenes se quedan con esa información que les llega a través de redes, pero no exploran, no buscan más allá. Lo que muchas empresas de telecomunicaciones llaman “personalización” yo lo veo como estigmatización. No se permite que el individuo explore: se le encasilla y se le empuja a pensar como los demás.
— Otro de los resultados del test es la falta de acción colectiva entre los jóvenes.
— Y es una pena porque el arma más valiosa de los jóvenes era precisamente esta: la lucha colectiva, movilizarse por causas comunes. Pero los resultados nos demuestran que ahora este sentimiento de colectividad se ha debilitado. Aunque con el test no hemos analizado las causas, podemos suponerlas: la irrupción de la pandemia, la falta de confianza en el sistema, falta de información sobre el poder de la colectividad, aislamiento…
"Gracias a las redes sociales, parece que estamos hiperconectados, pero, a la vez, aislados: porque las relaciones que se establecen son más superficiales"— Hubo un momento de gran movilización juvenil, con Greta Thunberg como portavoz de una generación y todos los movimientos de Fridays for Future. ¿Esta energía colectiva se ha perdido?
— Parece que sí, que esa fuerza colectiva ha menguado, quizás como efecto de la pandemia, pero también a causa de las redes sociales. Gracias a estas, parece que estamos hiperconectados, pero, a la vez, aislados: porque las relaciones que se establecen por redes sociales son superficiales. Pero tenemos la esperanza de que, con las herramientas adecuadas y pedagogía, podemos volver a despertar este espíritu colectivo. Barcelona, de hecho, debe jugar un papel fundamental, siendo una incubadora para estas iniciativas sostenibles y colectivas.
— El estudio es una radiografía de la situación actual. ¿Ahora toca actuar?
— Sí, los resultados del test Be Ready for Now son solo el punto de partida. Ahora debemos actuar, y queremos hacerlo implicando a la ciudadanía, a los centros educativos, pero también a las empresas. Para reflexionar conjuntamente sobre cómo formamos a los jóvenes hoy para que en un futuro, cuando entren al mundo laboral, sepan liderar empresas concienciadas con la sostenibilidad.
"Al inicio de su carrera es evidente que no pueden cambiar todas las prácticas de una empresa, pero sí pueden sembrar la semilla, buscar aliados internos, difundir el mensaje"— En el estudio detectáis falta de herramientas y formación no solo entre el alumnado, sino también entre los propios docentes. ¿Cómo aborda EADA Business School un concepto tan amplio como el de sostenibilidad?
— Defendemos que un buen líder es aquel que comprende que vivimos en un sistema interconectado, donde cuidar a las personas y al medio ambiente no es opcional. Liderar hoy significa entender que sostenibilidad y rentabilidad no son conceptos opuestos, y que el verdadero liderazgo implica proteger tanto a quienes nos rodean como al mundo que habitamos. Con ese propósito, iniciamos con un máster exclusivo sobre sostenibilidad, y hoy hemos ampliado esta formación a todos nuestros programas, formando a todos nuestros alumnos para que sean traductores del concepto de sostenibilidad, entendiendo que va mucho más allá del cuidado del medio ambiente e incluye también otros valores fundamentales.
— ¿Y cómo transmitís estos valores en las aulas?
— Por ejemplo, les empujamos a que cuando diseñan modelos inclusivos no lo hagan porque “está bien” incluir a colectivos desfavorecidos, sino porque creemos que este colectivo tiene un valor que no es un coste, sino un valor añadido.
— ¿Y esta formación sobre sostenibilidad realmente acaba impactando en su trayectoria laboral?
— Les enseñamos a ser traductores y transmisores del mensaje que han aprendido. De hecho, lo primero que hago es recordarles que el diploma es solo un output, pero que lo que realmente importa es el impacto en cinco, siete o diez años. Al inicio de su carrera es evidente que no pueden cambiar todas las prácticas de una empresa, pero sí pueden sembrar la semilla, buscar aliados internos, difundir el mensaje y empezar con pequeñas acciones que marquen la diferencia.
"Pasar a la acción puede ser tan sencillo como movilizar a sus círculos cercanos, como familia o amigos, y convertirse en un referente para ellos"— ¿Cómo formarles en sostenibilidad sin que caigan en la conocida como 'ecoansiedad'?
— La ansiedad surge de lo que no podemos controlar. Pero vivimos un momento histórico en el que empezamos a comprender mejor el cambio climático y las herramientas que tenemos a nuestro alcance. Centrarnos en estas soluciones nos da seguridad. A mis estudiantes les digo: lo que podemos controlar, lo hacemos (desde acciones pequeñas como reciclar hasta difundir el mensaje), y lo que no podemos controlar, mejor no sobrepensarlo, porque necesitamos toda nuestra energía para los frentes en los que sí podemos incidir.
— ¿Un consejo final para un joven que quiere empezar a actuar por un futuro más sostenible pero que todavía no sabe cómo hacerlo?
— Primero: informarse, leer y descubrir. Explorar qué iniciativas comunitarias existen en su barrio, o incluso utilizar la inteligencia artificial para obtener varias fuentes fiables y distintas entre sí. Es útil empezar por un tema cercano o de interés, como la moda, la alimentación o el transporte. Después, pasar a la acción puede ser tan sencillo como movilizar a sus círculos cercanos, como familia o amigos, y convertirse en un referente para ellos. La clave está en investigar sobre un tema y explicarlo a otros. Es un paso pequeño, pero que abre el camino hacia un cambio real.