El presidente de la República, Gabriel Boric, se refirió este lunes a la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, que se cumple el próximo 11 de septiembre, y a la polémica que se ha generado en torno a la fecha.
En ese contexto, el Mandatario hizo un llamado a “no empatar las responsabilidades” entre quienes “quebrantaron la democracia” y quienes “la defendieron”.
“No es aceptable, no es aceptable, que se relativice o se justifique el golpe de Estado. No es aceptable que se relativice o se justifique la violación a los derechos humanos”, dijo Boric en un punto de prensa en el Palacio de La Moneda.
El jefe de Estado enfatizó que “no hay dos bandos, no hay dos bandos, no hay dos bandos. Hay quienes defendieron la democracia y quienes la quebrantaron”.
“Y eso es algo que tenemos que tener muy claro, muy claro, muy claro. Y no podemos empatar las responsabilidades”, añadió.
Boric también se refirió a la propuesta de la oposición de firmar una declaración conjunta en la que se condene el golpe de Estado y se defienda la democracia.
“Nosotros estamos disponibles a firmar una declaración conjunta, pero no a cualquier precio. No a cualquier precio”, sostuvo.
El Presidente explicó que “no vamos a firmar una declaración que relativice o justifique el golpe de Estado. No vamos a firmar una declaración que relativice o justifique la violación a los derechos humanos”.
“Nosotros estamos por la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición. Y eso es algo que no vamos a transar”, sentenció.
Las declaraciones de Boric se dan en medio de la polémica que se ha generado en torno a la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado, que ha generado un fuerte debate entre el oficialismo y la oposición.
La derecha ha criticado al Gobierno por lo que considera una “instrumentalización” de la fecha, mientras que el oficialismo ha acusado a la oposición de “negacionismo” y de “justificar” el golpe de Estado.
En este escenario, el Presidente Boric ha buscado marcar una postura clara y firme en defensa de la democracia y los derechos humanos, en un intento por cerrar las filas de su sector y evitar que la polémica escale aún más.