Emerlad y GuinotPrunera se alían para gestionar 4.700 pisos en Catalunya con mirada social

Bloc d'habitatges (c) Christian David Duarte : Pexels
Bloc d'habitatges (c) Christian David Duarte : Pexels

La UTE estrena un modelo que combina gestión de activos inmobiliarios con acompañamiento social, con un cambio de ángulo que pone el foco en las familias

02 de julio de 2026 a las 05:30h

Los anuncios y reivindicacions sobre vivienda asequible suelen medirse en nuevas promociones, llaves entregadas o pisos incorporados al parque público. Sin embargo, la entrega de un piso no representa el fin del proceso, sino el inicio de etapa para la familia que se instala en la vivienda. Así, no solo importa la construcción, sino la gestión de lo que ocurre después, y es ahí donde pone el foco Emerald Impact, que se ha aliado con GuinotPrunera en una UTE que se ha adjudicado la gestión de más de 4.700 pisos asequibles en Catalunya. 

Estas viviendas forman parte de dos lotes de un concurso de Casa 47, impulsado por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana —han sido dos de cuatro lotes, el máximo que podía obtener un mismo licitador. En global, gestionarán 6.228 viviendas de alquiler asequible distribuidas no solo en Catalunya, sino también en Asturias, Galicia, Navarra y País Vasco. “Es un hito muy importante, porque es una validación de nuestro modelo, y podemos empezar a implementarlo”, destaca Paco Campos desde Emerald Impact, constituida en octubre del año pasado. 

¿Y cuál es este modelo diferencial? Como explica el co-CEO de la compañía, se basa en un modelo “inmosocial”, que combina gestión inmobiliaria con un acompañamiento a las familias inquilinas. “Normalmente el gestor inmobiliario gestiona viviendas, y luego van los inquilinos. Nosotros lo invertimos: gestionamos familias que habitan viviendas”. Este giro de ángulo implica acompañar a las familias ante situaciones que puedan atravesar, como una pérdida de empleo. “En lugar de llevar a la gestión de una situación de impago, nos centramos en mejorar su empleabilidad y revertir esa vulnerabilidad, para que esa familia vuelva a ser solvente”. 

“La cuestión es poner las familias en el eje de la gestión”, en un modelo en el que Emerald es pionero. Ahora, lo podrá implementar junto a GuinotPrunera en estos miles de viviendas, dentro del primer gran concurso que se adjudican. El modelo también persigue objetivos medioambientales, con acciones que incluyen la concienciación a las familias inquilinas del uso eficiente de la energía. Todo va acompañado, además, de tecnología y herramientas para medir el impacto social de la iniciativa. 

Así, más allá de la adjudicación del concurso, la operación supone la validación de este modelo “inmosocial”, que pone el acento en el inquilino, más que en el piso que habita, con programas de empleabilidad y seguimiento. Lo hace sin dejar de lado la eficiencia en la gestión inmobiliaria, en la que Emerald acumula 25 años de experiencia, a través de WeRent, impulsora de la empresa junto a Ingeus, especializada en planes de acompañamiento laboral. Su trayectoria su suma a la de GuinotPrunera, con más de 120 años de experiencia en gestión inmobiliaria y patrimonial desde Barcelona: "Las dos empresas teníamos la oportunidad de trabajar en este ámbito y era una muy buena alianza para presentarnos al concurso", subraya Campos.

En este sentido, la operación también representa un hito para GuinotPrunera. Como destaca el consejero delegado de la empresa inmobiliaria, Jordi Tomàs, “asumir la gestión de estas viviendas asequibles es un hito en el compromiso con la vivienda asequible y con contribuir, de forma directa, a combatir el problema del acceso al hogar en España”.

El encargo incluye la gestión integral del arrendamiento de viviendas destinadas a alquiler asequible, desde la formalización de alquiler hasta la gestión de contratos y pagos, la atención a las unidades de convivencia, el mantenimiento, la gestión de comunidades, el asesoramiento legal y, también, las actuaciones de prevención, detección y atención temprana ante situaciones de riesgo de pérdida de vivienda.

Edificio de viviendas (Gabriela Santolaya / Pexels)

Como remarca Campos, esta gestión y acompañamiento de los inquilinos es necesaria para “poder contribuir a poner soluciones al problema de la vivienda”, en un contexto en el que administraciones y sector privado buscan fórmulas para ampliar el parque residencial asequible. "Tenemos grandes promotores, pero apenas existen operadores especializados en gestionar estas viviendas durante los 75 años que puede durar una promoción protegida", afirma. Y, cuando se analiza un proyecto de esta duración, "los 75 años pesan mucho más que el momento de construir".

En ese recorrido a lo largo de las décadas es donde se juega buena parte del éxito de las políticas públicas de vivienda, según Campos. Porque gestionar un parque residencial no consiste solo en levantar y conservar edificios o cobrar alquileres, sino en crear las condiciones para que las familias puedan permanecer en ellos. Y ahí, defiende Campos, es donde reside el valor diferencial de un modelo que aspira a poner a las personas por delante de los inmuebles.
 

Etiquetas