--- ¿Pero siempre con música electrónica?--- Sí, música electrónica. Pero es verdad que hemos incorporado nuevos estilos en nuestros festivales que cada vez son más versátiles. En El Row estamos haciendo techno, tech house, disco, música disco de los 90 (que está muy de moda y surte efecto en escenarios pequeños), house de la época de Roger Sánchez… Abarcamos un montón de variantes de la música y nos estamos dando cuenta que cada vez hay más diversidad. Pero no de ahora, sino de hace tiempo. Por ejemplo, en Monegros llevamos 15 años incorporando hip hop, porque la música urbana también funciona, el drum and bass...--- ¿Y para el disfrute de las generaciones presentes y futuras qué se requerirá, tendencias como el metaverso?--- Lo que busca el público, después de la pandemia y de lo que nos espera este año, es desconectar, pasárselo bien, disfrutar y llevarse una experiencia que siga con ellos muchos años. La fase de cultura, de enseñarles qué era la música y la electrónica ya pasó, porque eso ya lo encuentran en Internet o en las plataformas, pero si hoy en día pagas ---y mucho--- para salir de fiesta lo que quieres es pasarlo bien y disfrutar. Lo que hemos conseguido nosotros es que el público forme parte del espectáculo. Un equilibrio muy grande entre decoración, música, actores (disfraces, zancudos…) y el público. Cuando conseguimos que el público forme parte activa del espectáculo es la clave del éxito de El Row.--- ¿Cómo ve el panorama musical en Barcelona?--- Lo veo aburrido. Cuando hablo de la noche de Barcelona no hablo de festivales puntuales, sino de qué hago un jueves por la noche, un viernes por la noche. Los clubs han dejado de entusiasmar al público y los jóvenes sólo van de forma puntual para algo especial, sea un artista o un evento, no a pasar un rato. Cuando hablo de la Barcelona aburrida, digo que en general la ciudad tiene mucho que aprender de Londres, Berlín… nos falta mucho. Por desgracia, las políticas de aquí no han sido las correctas y no ayudan. El sector está muy tocado, la cultura de noche, de clubs y demás, está muy tocada."Cuando conseguimos que el público forme parte activa del espectáculo es la clave del éxito de El Row"
“En entretenimiento, en música, Barcelona tiene aún mucho que aprender de ciudades como Londres, Berlín…”--- ¿Por qué es así?--- El público joven de 18 a 38 años busca experiencias nuevas. Antes tú como festival competías con las discotecas más cercanas, pero ahora tus competidores son Tomorrowland, en Boom (Bélgica); Boiler Room, en Inglaterra; Awakenings, en Amsterdam. La gente joven te compara con 15 o 20 festivales internacionales de música, y no lo tiene tan complicado para irse a cualquier parte del mundo para ver a sus ídolos. Eso hace que la perspectiva del promotor local haya cambiado muchísimo. Barcelona, está bien, pero no te puedes encontrar un #superwow!! En Barcelona falta renovación, cosas nuevas, gente creativa en el sector. Los promotores tienen que ponerse la pilas.--- Pinta un panorama ‘aburrido’, ¿dice?--- Sí. Es cierto que hay cosas que funcionan muy bien y que son de las mejores del mundo como un Primavera Sound en música indie, que se gastan una locura para ser los mejores del mundo, con el foco puesto en las bandas. Tienen su nicho de mercado con un 70% de oferta internacional, público inglés… es un modelo de negocio increíble. Pero son únicos en su especie. O tienes un Sónar con música electrónica, música avanzada, también con su propio nicho, con su movida intelectual, con su tema cultural. Sónar vende y es cultura. Por ejemplo, yo que soy promotor, cuando veo su line-up, el 70% de los artistas ni los conozco. Tienen muy claro cuál es su nicho de mercado y a quién van dirigidos.--- Entonces, ¿cuál es el problema?--- Que son algunos casos, pero en general, falta creatividad. El Row busca creatividad en todos sus espectáculos. Por ejemplo, Monegros no es solo fiesta, vende experiencia (desierto, aventura, calor, sol, y tierra… si no te gusta vete a un festival urbano), pero desde el punto de vista de la creatividad intento equilibrar todo eso con un line-up potente. Con esta oferta, entre la gente joven te encontrarás a los que van al Primavera a escuchar a una banda, los que van al Sónar a descubrir algo nuevo, y vienen a Monegros a pasárselo bien.-- ¿El Row se plantea hacer algo específico para Barcelona?--- Está sobre la mesa, pero lo que tengo muy claro es que, si lo hacemos, tiene que ser algo muy especial. No es fácil, porque el tema de licencias y demás es complejo en Barcelona, por eso hemos empezado por otras ciudades de Europa. Si lo hacemos será algo especial.
“Gestionar las licencias para grandes espectáculos es complejo en Barcelona, por eso hemos empezado por otras ciudades”-- ¿Para cuándo?-- No tenemos fecha. En cualquier caso, no se hará en verano, porque en la ciudad ya hay demasiada oferta. Además, nosotros también tenemos muchos eventos en verano; Monegros; en abril Elrow Town en Madrid, para 40.000 personas… Barcelona debería tener un festival en otoño.--- ¿Podría ser una réplica de Elrow Town Madrid?--- Sí, pero no al aire libre. En invierno debería hacerse en un local cerrado; la organización sería más compleja.
--- ¿Cómo se presenta una empresa familiar como la suya a los promotores musicales que son su competencia?--- Es cierto que no es habitual que detrás de un promotor esté una familia entera. Hasta la fecha, no hemos encontrado ningún promotor que haya estado en el sector del entretenimiento 140 años. ¿Qué ventajas tiene eso? Nuestra compañía y la gestión familiar les transmite seguridad, porque saben que no estamos aquí para salir corriendo, saben a qué nos dedicamos, que somos gente muy seria para hacer proyectos conjuntos, para hacer el delivery show… eso nos ayuda muchísimo."Barcelona está bien, pero no puedes encontrar un #superwow!!"
“Providence es nuestro supporting y la empresa va como un reloj”--- Eso ayuda, entiendo.--- Cuando entiendes la empresa con números te ayuda mucho creativamente a conocer tus límites y a saber hacia dónde puedes y debes ir. Entender la parte financiera te ayuda a gestionar con más eficacia el resto de las áreas del negocio. Cada proyecto se analiza desde todos los puntos de vista, inversión, competidores, opciones, rentabilidad, precios, qué se necesita, financiación…. Todo mediante reuniones de puesta en común. En nuestro viaje, Providence es un supporting esencial.--- ¿Cómo encaja una empresa familiar que alguien entre en la gestión del día a día? --- Tenemos un consejo de administración, dos a dos, que funciona muy bien. Yo mismo como consejero delegado de El Row y nuestro presidente Vicenç Martí; y dos miembros de Providence. La ventaja: los representantes de Providence que están en nuestro board son profesionales del sector. Roderik Schlösser, ex analista de Deutsche Bank, es el CEO de Superstruct Entretainment, firma respaldada por el private equity estadounidense Providence. Es un holandés fan de la música electrónica, que ya nos conocía de hace tiempo. Y James Barton es el presidente de Superstruct, que fundó este brazo inversor cuando dejó la presidencia de Dance Music at Live Nation dedicada a la música electrónica, y es cofundador de Olympic Recordings. No son puros socios inversores, entienden de música, de música electrónica, y no únicamente ven las ganancias de un festival, sino que saben que detrás hay un riesgo, que si en un festival te llueve ganas 500.000 euros menos, que si alguien se muere saldrás en las noticias…. El nuestro no es un sector sencillo.
"Lanzaremos una temática cada año para visibilizar la obra de un artista contemporáneo internacional; el próximo será Ron English"--- Está a debate qué pasa con el precio de las entradas… --- Ahora mismo estamos en un momento muy crítico de la industria musical porque los promotores, que tenían un margen de entre un 10%-15% de beneficio, ven como sus presupuestos se han disparado. Por ejemplo, en Monegros, el presupuesto se nos disparó de enero a julio en 800.000 euros, el 18% de incremento del presupuesto total. Eso implica que, cuando tú ya has vendido los tiques, ya no puedes aplicar el aumento de los costes al cliente y tienes que comértelo. Es decir, se gana menos dinero. Este año los márgenes se nos han reducido por el aumento generalizado de los precios (transporte, gasolina, manutención). Eso significa que, obviamente, este año y el que viene, el promotor que pueda intentará aplicar ese 10%-15% de incremento al cliente, pero pasa, como en todos los sectores, que el cliente tiene un límite y llega un momento que te deja de comprar a según qué precios.--- Entonces, ¿hay que comerse el margen?--- Lo que hacemos los promotores está más relacionado con el márketing para cubrir los presupuestos iniciales y como mínimo no perder dinero. Después, con las sorpresas, cada empresa aplica una estrategia distinta. En nuestro caso, hacemos lo que podríamos llamar campañas progresivas de un mismo festival, con tramos y número de entradas, para seducir primero a los fans desde el inicio, aquellos que compran un año antes si es necesario; y de ahí vas lanzando campañas de venta de tiques para los que no se deciden hasta que no saben el line-up, los dudosos… hasta los que vienen dos horas antes del evento y tienen tiques a su disposición, pero ya valen 150 euros, por ejemplo.
“El año 2023 será complicado para el sector; la gente ha gastado mucho dinero este año en múltiples festivales”--- ¿El precio del caché del artista, también está cambiando?--- Sí, está cambiando. Ahora mismo hay demasiados festivales y promotores en el mundo y muchos han hecho copy and paste y pocas cosas creativas, por desgracia, que es el futuro de los festivales. Ahora te encuentras muchos festivales en un país y todos los promotores quieren a los mismos artistas que, por su parte, no han facturado después de dos años de pandemia y este año se están frotando las manos y se van con el que más paga. Al final, se ha convertido en una subasta. Hoy en día los artistas nos han subido a los promotores los fees entre un 25% y un 35% en seis meses y los del top, los 15 o 20 más solicitados, directamente han doblado su caché. En El Row siempre hemos sido justos con los artistas, ni por debajo ni por arriba, porque si se quiere trabajar con El Row tiene que ser con un precio justo, a cambio de tener continuidad con nosotros. No entramos en el juego del mejor postor.--- ¿Cómo ve El Row a cinco años?--- Lo veo haciendo menos shows y más grandes, más especiales y creativos y con mucho esfuerzo y trabajo detrás; trabajando los espectáculos con tiempo y dedicación. La marca se ha hecho grande a base del trabajo de todo el equipo. Lo que hacemos es muy complicado y lo será más con la incorporación de la cultura y los artistas, la organización, la celebración, los traslados, el personal ---que para retenerlo hay que pagarlo bien---, todo será más complejo. Será hacer menos pero mejor.