Un siglo después de su muerte, Antoni Gaudí vuelve a situarse en el centro de la agenda cultural con una propuesta que huye del tópico y de la exaltación superficial. El Año Gaudí 2026, bajo el lema “El orden invisible”, quiere ir más allá del mito para recuperar a la persona, al arquitecto y al pensador que hay detrás de uno de los nombres más universales de la arquitectura. No se trata tanto de volver a mirar a Gaudí, sino de aprender a mirarlo mejor.
El Año Gaudí es una de las conmemoraciones oficiales de la Generalitat de Catalunya para este 2026. De hecho, el Departament de Cultura de la Generalitat destinará 6,5 millones de euros a conmemorar el centenario de la muerte del arquitecto catalán. Además, la efeméride ha sido declarada Evento de Especial Interés Público (EEIP) por parte del Ministerio de Cultura del Estado, un reconocimiento que abre la puerta a la colaboración público-privada mediante incentivos fiscales, con la voluntad de que la conmemoración no se financie exclusivamente con recursos públicos.
Una mirada científica para entender a Gaudí
El hilo conductor del Año Gaudí 2026 es la voluntad de explicar la obra gaudiniana desde el rigor científico. Una apuesta que marca distancias con las lecturas exclusivamente estéticas o simbólicas que tradicionalmente han dominado el relato sobre el arquitecto.“La figura de Gaudí ha sido a menudo objeto de una exaltación acrítica, orientada únicamente al personaje como reclamo turístico”, advirtió este martes Elena Fernández, vicerrectora de Arquitectura de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), durante la presentación del programa. “Por eso la Cátedra Gaudí sigue siendo más necesaria que nunca: para estudiarlo, reivindicarlo y defender su carácter profundamente científico, desmontando algunas de las leyendas que se han construido a su alrededor”.
La UPC, eje vertebrador de la efeméride
La Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech es la entidad gestora del EEIP Gaudí 2026, un papel que refuerza la voluntad de abordar la conmemoración desde una perspectiva académica, transversal e interdisciplinar. Al frente del proyecto se sitúa Galdric Santana Roma, doctor arquitecto, músico y director de la Cátedra Gaudí, que ejerce como comisario tanto de la conmemoración oficial de la Generalitat como del EEIP. De hecho, el perfil académico del comisario refleja esta voluntad de aproximarse al arquitecto desde el rigor científico transversal.
“De Gaudí sabemos quién es, pero en realidad todavía no lo conocemos lo suficiente”, señaló Santana. La desaparición de buena parte de su documentación durante la Guerra Civil dejó vacíos, pero también propició interpretaciones libres que el Año Gaudí quiere revisar con método y conocimiento. “No se trata solo de una exaltación cultural, sino también científica”, remarcó el comisario.
Abrir puertas, literalmente y conceptualmente
Uno de los rasgos más singulares del Año Gaudí 2026 es la unidad de acción de todas las entidades responsables de su legado. El Consell Antoni Gaudí, órgano consultivo del Departament de Cultura creado en 2014, agrupa las catorce obras de Gaudí en Catalunya, así como el MNAC y la Cátedra Gaudí como custodios del patrimonio mueble y documental, y los ayuntamientos de Barcelona, Reus y Riudoms.Santana: “No hay obras mayores y obras menores de Gaudí; todas tienen un valor universal”
A esta estructura se suman, de manera excepcional, las cuatro obras situadas fuera de Catalunya: El Capricho de Comillas (Cantabria), la Catedral de Mallorca, el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa Botines (Castilla y León). Una suma de propietarios y gestores de titularidades muy diversas que trabajan de forma coordinada con objetivos compartidos.
El Año Gaudí quiere, por primera vez, interrelacionar todas sus obras, superando la visión fragmentada que las ha explicado hasta ahora. “No hay obras mayores y obras menores de Gaudí; todas tienen un valor universal”, defiende Santana.
Esta mirada global se traducirá en un amplio programa de actividades que combinará investigación, divulgación y experiencia ciudadana. Entre las novedades más destacadas se encuentra la apertura al público de dos edificios hasta ahora poco accesibles: los Pabellones de la Finca Güell y el Colegio de las Teresianas, así como rutas guiadas que conectarán construcciones menos visitadas como la Torre Bellesguard.
El programa se articula en cuatro grandes ámbitos: las actividades propias de cada obra o entidad gaudiniana; las del programa conjunto de la conmemoración; las impulsadas en el marco del EEIP y el mecenazgo, y las organizadas por otras instituciones.
Los dos actos centrales serán un congreso académico internacional en La Pedrera (del 22 al 25 de octubre) y una gran exposición en el Museu d’Història de Catalunya, concebida desde una perspectiva clásica pero centrada en la dimensión científica de la obra de Gaudí y en aportaciones inéditas.
A ello se suma una de las exposiciones más esperadas del programa: Código Gaudí, una exposición inmersiva producida por Mediapro Experiences y comisariada por Galdric Santana. Se trata de una recreación en realidad aumentada de una obra inédita de Gaudí que nunca llegó a construirse, realizada a partir de trabajos de investigación originales.
Así, la exposición, que fusiona arte y tecnología, permite al visitante descubrir el universo creativo y la faceta más desconocida de Antoni Gaudí.
A esta muestra se añadirán una exposición en el Museu de la Música, dedicada a la relación de Gaudí con el sonido; una propuesta inmersiva producida por Mediapro, y una cuarta exposición itinerante que se inaugurará en Corea del Sur y continuará en Japón, reforzando la proyección internacional de la efeméride.
Un legado vivo para el futuro
Más allá de la conmemoración, el Año Gaudí 2026 quiere dejar un legado estructural: consolidar la colaboración entre las entidades gaudinianas, reforzar la investigación rigurosa y acercar la figura de Gaudí a la ciudadanía, especialmente a los más jóvenes.
Obviar al personaje para redescubrir a la persona. Entender que detrás de las formas orgánicas y la espiritualidad hay cálculo, experimentación, ciencia y un conocimiento profundo de múltiples disciplinas. Este es el orden invisible que vertebra el Año Gaudí 2026 y que invita a mirar al genio con nuevos ojos, cien años después.