Del 26 de junio al 4 de agosto, la ciudad de Barcelona vuelve a convertirse en el epicentro de las artes escénicas con la llegada del Festival Grec 2025, una edición que promete ser una de las más ambiciosas de los últimos años. Con una programación que supera los 90 espectáculos y más de 50 espacios implicados, el certamen consolida su papel como uno de los principales motores culturales del verano en Europa.
Este año, el festival dirigido por Leticia Martín Ruiz refuerza su vocación internacional y su compromiso con la creación contemporánea, apostando por propuestas innovadoras, accesibles y con una clara perspectiva de género. De hecho, casi la mitad de los espectáculos programados (el 44%) están dirigidos por mujeres, en una clara apuesta por el equilibrio y la diversidad en el panorama escénico.
Un arranque poético y familiar
La inauguración del Grec 2025 fue a cargo de los artistas franceses Marie y Yoann Bourgeois, que presentaron junto a la cantante Pomme el espectáculo Le Petit Cirque, una delicada fusión de circo, danza y música para todos los públicos. Este montaje se pudo ver en el Teatre Grec del 26 al 28 de junio y marca el tono de una edición que apuesta por la emoción, la belleza visual y la accesibilidad.
El Teatre Grec: la gran ágora cultural del verano
El escenario al aire libre del Teatre Grec, en Montjuïc, acogerá algunas de las propuestas más esperadas. Entre ellas destaca la reinterpretación de Els dos hidalgos de Verona, dirigida por Declan Donnellan con la Compañía Nacional de Teatro Clásico (18 y 19 de julio), o la potente propuesta visual de Lucia Fumero con Folklore (30 de julio), donde música y estética se fusionan para reinventar el folklore contemporáneo.
Otros espectáculos de gran formato que pasarán por este espacio son La Nit del Músic Alt, una colaboración entre la Banda Municipal de Barcelona, IndiGest y José Rafael Pascual-Vilaplana (25 de julio), o Hécube, pas Hécube, de Tiago Rodrigues junto a la prestigiosa Comédie-Française (28 y 29 de julio).
Grandes nombres internacionales
El Grec 2025 reunirá a algunas de las figuras más destacadas de la escena internacional. El coreógrafo belga Sidi Larbi Cherkaoui, el dramaturgo suizo Milo Rau, el artista sudafricano William Kentridge, el griego Christos Papadopoulos o el compositor británico Max Richter son solo algunos de los nombres que pondrán a Barcelona en el mapa de los grandes festivales europeos.
Una ciudad entera al servicio de la cultura
La programación se extiende mucho más allá del Teatre Grec. Equipamientos como el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), el Mercat de les Flors, la Sala Beckett, el Teatre Lliure o el Teatre Condal acogerán obras de teatro, danza, música y nuevos lenguajes escénicos durante todo el mes de julio. En la Sala Beckett, por ejemplo, se podrá ver El Monstre de Josep Maria Miró, y el Mercat de les Flors acogerá el espectáculo de danza de Humanhood.
Además, el Grec llegará también a bibliotecas, centros cívicos y espacios no convencionales, con propuestas pensadas para públicos de todas las edades. El proyecto El batec del Grec, por ejemplo, llevará lecturas dramatizadas a diferentes barrios durante todo el mes.
La cultura también ocupa el espacio público
Uno de los sellos distintivos del festival es su capacidad de sacar la cultura a la calle. Este año, destacan propuestas como la instalación sonora de Marc Salicrú en el Arc de Triomf, que se pudo ver el 5 y 6 de julio, así como otras actividades en la Casa Pomés o la Plaça Major de Nou Barris. El objetivo está claro: hacer del arte algo cercano, cotidiano y transformador.
Un festival con mirada inclusiva
El Grec 2025 no es solo una propuesta artística, sino también un reflejo del compromiso social y cultural de Barcelona. La inclusión, la sostenibilidad y la perspectiva de género atraviesan toda la programación, con espectáculos accesibles, entrada gratuita a muchas actividades y una clara voluntad de representar la pluralidad de voces y realidades del mundo actual.
La programación completa del Grec 2025 ya puede consultarse en la web oficial del festival. Con más de un mes de duración, el Grec vuelve a situar a Barcelona como capital escénica del Mediterráneo. Un festival que es mucho más que una cita cultural: es una celebración de la creatividad, la diversidad y la conexión humana a través del arte.