ENTREVISTA A JOSEP MIÀS

Diseñar sistemas, no edificios: la visión de Josep Miàs

L'arquitecte Josep Miàs
L'arquitecte Josep Miàs

Con una trayectoria marcada por la búsqueda de proyectos híbridos, flexibles y generosos con su entorno, el arquitecto Josep Miàs reflexiona sobre el nuevo edificio para la Fira de Barcelona. Un proyecto que desarrolla en colaboración con BIG (Bjarke Ingels Group): plantea una nueva pieza que va mucho más allá de un recinto expositivo y será una estrategia urbana, un sistema adaptable, un espacio público compartido, una infraestructura híbrida pensada también para el barrio.

El edificio será la sede del Fira Innovation Hub, un espacio en el que se concentrarán grandes empresas, pymes, startups, centros de investigación y universidades para encontrar nuevas vías de negocio. Las obras de renovación están previstas para iniciarse en 2026 y terminar tres años más tarde, coincidiendo con la celebración del centenario de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. En esta entrevista, Miàs reflexiona sobre el valor de lo ambiguo, la importancia de los grandes proyectos urbanos y la necesidad de una arquitectura que no se especializa, que se contamina y se adapta, y que, sobre todo, dialoga con la ciudad.

--- La primera pregunta la lanza el propio Miás: ¿qué sentido tiene un recinto ferial en la ciudad, en el interior de la ciudad consolidada?

--- ¿Qué sentido tiene fuera de la ciudad? Porque defiendo, siempre como arquitecto, la implicación de la ciudad en todas sus potencialidades en cualquier equipamiento con función pública. En el caso de un recinto ferial, entiendo que debería de ser también un espacio próximo al ciudadano, aparte del estrictamente ferial, con distintos usos: celebración de eventos cívicos, acoger programas de barrio, culturales, etcétera.

--- ¿Cómo será el futuro edificio de Fira de Barcelona?

--- El edificio que construiremos, junto con BIG, será el Innovation Hub y contará con 1.500 m2 de equipamiento público para el barrio, lo cual explica esta implicación con la ciudad y su entorno más próximo. Defiendo siempre proyectos híbridos, contaminados, ambiguos, donde la ciudad se involucra. Es importante diseñar un edificio que pueda ser muchas cosas, que pueda cambiar en el tiempo y, sobre todo, que pueda ser espacio público. El edificio deja de ser un espacio cerrado y pasa a ser un espacio abierto a la ciudad. Innovation Hub. Centro cívico. Gran espacio expositivo. Recinto ferial. Lo más interesante es la variedad de nombres que puede tener porque hemos diseñado un sistema, no un edificio, que permite abrir, cerrar, permeabilizar, conectar, usar. En definitiva, nuestros proyectos suelen ser más estrategias de trabajo que proyectos: es decir, una estrategia que permita maniobrar y transformar.

En el lado derecho de la avenida de Maria Cristina, el recinto ferial permitirá el paso a través de las columnas que ahora decoran su fachada.

--- “L’avantsala de la Fira” es el lema con el que se ganó el concurso. ¿Puede ser una explicación a posteriori?

--- Sí, creo que el final de cualquier desarrollo de un proyecto es cuando encuentras las palabras que mejor expresan las ideas. Al imaginarnos la futura transformación de la plaza Espanya y de la avenida Maria Cristina como grandes espacios de uso público, la lógica pedía una expansión de esos mismos espacios en el propio proyecto, que debía de ser permeable. El nuevo edificio sería claramente la antesala a la Fira. El espacio público acaba adquiriendo un papel incluso mayor que el que tiene ahora. Aunque habrá espacios cerrados para diversos usos, este proyecto no deja de ser nuestra contribución para conformar un vestíbulo de alta calidad urbana para la Fira. Los lemas acaban siendo una manera rápida de intentar resumir la principal cualidad de un proyecto. Sí, son a posteriori.

"Es importante diseñar un edificio que pueda ser muchas cosas, que pueda cambiar en el tiempo y, sobre todo, que pueda ser espacio público"
--- ¿Y la colaboración con BIG?

--- Mi relación con Bjarke Ingels viene de Copenhague, donde fui profesor suyo en un taller. Más tarde, repetimos en Barcelona. Tenemos una relación personal, así que asociarnos nos hacía ilusión a ambos. BIG ha hecho una gran apuesta por esta ciudad, compartimos ideas, y podemos tener un diálogo fácil. Creo en el diálogo, la discusión, la disensión, el compartir: son valores que nos permiten avanzar juntos. Por otra parte, el hecho de que hagamos una arquitectura clara, reconocible, arriesgada y que sorprende permite incluso un mejor diálogo con otras arquitecturas, con otras cualidades, con otras definiciones.

--- ¿En qué punto está el proyecto de la Fira?

--- Tenemos la gran suerte de que debe inaugurarse en el 2029 y pocas veces esto sucede: si no trabajas bajo presión, las cosas se dilatan. Así que ahora estamos tomando decisiones con el cliente para producir el anteproyecto en dos meses, y luego seguiremos con el proyecto básico para tenerlo listo a finales de 2025.

"La gran riqueza de Barcelona es, precisamente, no ser específica en nada ni dejar que se especialice ningún barrio, sino que el todo sea una suma de muchas culturas"
--- Se trata de un gran proyecto de ciudad.

--- Sí, y se ha de felicitar al Ayuntamiento. Creo que es importante realizar obras de microcirugía pero también es fundamental desarrollar grandes proyectos de ciudad. Se deben resolver los problemas del día a día de los habitantes pero estas estrategias de futuro consolidan la ciudad y la posicionan dentro de temáticas nuevas. Al formar parte del tejido urbano de la ciudad, la Fira será capaz de contribuir de otra manera a la ciudad y olvidarse (casi) del motivo por el cual existe. Es un ejemplo de cómo Barcelona hace otro tipo de urbanismo que entiende la ciudad como un lugar ambiguo, híbrido, de interrelación, de cierta contaminación de usos. Porque creo que la gran riqueza de Barcelona es, precisamente, no ser específica en nada ni dejar que se especialice ningún barrio, sino que el todo sea una suma de muchas culturas. Este es un proyecto que nos da la oportunidad de expresar nuestra manera de entender el ejercicio de nuestra profesión como arquitectos: con generosidad hacia la ciudad.

Miàs defiende que el nuevo edificio, que ganará zonas verdes, pueda convertirse en un espacio abierta a la ciudad y al barrio, acogiendo eventos cívicos o culturales.

--- ¿Qué otros proyectos estás desarrollando?

--- Contaré solalmente dos pequeños proyectos en el Tibidabo. Uno es un photocall conformado por las letras de Barcelona. La palabra completa solo se verá desde un punto estratégico, mientras que de cerca serán personajes del parque. El otro es el Aerogroc, debajo del avión rojo: se derribará el volumen existente y construiremos siete pequeños espacios transparentes, siete pequeños establecimientos gastronómicos. Se trata de piezas construidas industrialmente. El Tibidabo se conforma de artefactos de poner y quitar, en constante transformación: esto para mí es una estrategia. Vista la complejidad que va asumiendo cada vez más la arquitectura, creo más en las estrategias que en proyectos.

--- No es la primera vez que trabajas conjuntamente con el Tibidabo.

--- Exacto, llevamos tiempo trabajando en el parque y por eso cuento estos dos proyectos. Pero subrayo que son muy especiales ya que los hacemos junto a profesionales fantásticos y generosos. Para nosotros es fundamental hacer cómplices a todos los interlocutores para definir las condiciones óptimas de la conversación. Porque los proyectos son también oportunidades de conocer personas, de hacer amigos, de descubrir talento, de compartir proyectos de futuro.

Sobre el autor

Ana María Álvarez
Ana María Álvarez (48h Open House Barcelona)
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