El DFactory se agranda para marcar el ritmo de la industria del mañana

Render ampliació DFactory
Render ampliació DFactory

El complejo de la Zona Franca crecerá hasta los 60.000 metros cuadrados, triplicando el espacio actual e impulsando la creación de hasta 1.500 puestos de trabajo directos

19 de marzo de 2026 a las 22:05h
La industria no desaparece, se reinventa. Así lo simboliza un robot humanoide que baila muy cerca de los antiguos terrenos industriales de SEAT en la Zona Franca, marcando el ritmo de la nueva era del DFactory, el motor de la industria 4.0 en Barcelona. Durante el acto de colocación de la primera piedra de su ampliación, los movimientos del robot conectan metafóricamente pasado y futuro, igual que lo hace el DFactory, que triplicará su espacio para dar forma a la industria del mañana.El crecimiento del DFactory ya tiene un plan concreto: con una inversión de 50 millones de euros, el complejo pasará de los 17.000 metros cuadrados actuales a 60.000 —el equivalente a ocho campos de fútbol—, con cuatro nuevos edificios que consolidarán su posición como referente internacional en innovación e industria avanzada. La ceremonia de la primera piedra es más bien un momento simbólico: los trabajos de ampliación ya habían comenzado hace meses, con el objetivo de tener el nuevo espacio listo a finales de 2026.Esta ampliación responde a una necesidad práctica: las más de cuarenta empresas ya instaladas —que incluyen grandes nombres como Siemens, Kion Group o HP y trabajan en tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial o la impresión 3D— ya han ocupado todo el espacio disponible. Tecnologías, todas ellas, con “una repercusión inmediata en la vida de los ciudadanos”, como ha destacado Carlos Prieto, delegado del Gobierno en Catalunya.
Representantes del Consorcio de la Zona Franca (CZFB), el Gobierno de España, la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona han ayudado a colocar la primera piedra simbólica de la nueva era del DFactory. © CZFB

Por este motivo, el DFactory necesita más metros cuadrados para que estas empresas puedan seguir creciendo y desarrollando sus proyectos de impacto, pero también para atraer a nuevas compañías de todo el mundo. El foco estará puesto en sectores clave para el ecosistema barcelonés como la salud, la alimentación o la industria agrícola, y se calcula que el proyecto de ampliación podría crear hasta 1.500 puestos de trabajo directos y más de 5.000 indirectos.

Por lo tanto, con los cuatro nuevos edificios el DFactory se convertirá en un complejo más grande y completo. Los edificios A (con más de 24.000 metros cuadrados) y B (con 11.640 metros cuadrados) concentrarán la actividad productiva y de investigación, que en conjunto ganará 35.000 metros cuadrados. Cada uno tendrá cuatro plantas, siguiendo el modelo del actual edificio del DFactory, con espacios destinados a la fabricación, así como a laboratorios, oficinas y centros tecnológicos.

Por su parte, el edificio Cub, con 1.100 m², actuará como “una ventana abierta a la innovación”, tal y como ha subrayado Blanca Sorigué, directora general del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB). Será el espacio para eventos culturales, empresariales e internacionales, desde jornadas o convenciones organizadas para las empresas del DFactory hasta actividades culturales abiertas a la ciudadanía, como podrían ser conciertos, reforzando la conexión entre la Zona Franca y los vecinos de la ciudad.

Con una inversión de 50 millones de euros, el complejo pasará de los 17.000 metros cuadrados actuales a 60.000.
Un cuarto edificio (el D, con 2.300 metros cuadrados) ofrecerá servicios para los trabajadores y visitantes, con zonas destinadas, por ejemplo, a la restauración o el gimnasio, reforzando la concepción del DFactory como un campus industrial integrado. Precisamente, el valor diferencial de este espacio no es tanto la infraestructura como su modelo de ecosistema integral. Para las empresas instaladas, compartir espacio contribuye a la creación de alianzas y oportunidades compartidas, generando un ecosistema que, como ha insistido Pere Navarro, presidente del CZFB, es difícilmente replicable fuera de este entorno.No tanto por la infraestructura, sino por la combinación única de factores: la proximidad al puerto y al aeropuerto, la conexión con la ciudad y el área metropolitana y la concentración de talento y tejido empresarial. “Estos factores no se dan en ningún otro lugar del mundo”, ha valorado Navarro, defendiendo el DFactory como el auténtico corazón industrial de la ciudad, que late desde un espacio estratégico.
Imagen virtual de la futura ampliación del DFactory.
Esta singularidad también se hace visible en el espíritu colaborativo que define el proyecto y su ampliación. Durante el acto, representantes del Consorcio de la Zona Franca (CZFB), el Gobierno de España, la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona —con el alcalde al frente— han ayudado a colocar simbólicamente la primera piedra. La imagen de la pala compartida no es casual: simboliza un modelo basado en la colaboración entre instituciones, empresas y centros de investigación. De hecho, todas estas instituciones, que hoy han compartido pala, también comparten ideas en el plenario del CZFB, donde también están representadas entidades como la Cambra de Comerç, el Puerto de Barcelona o PIMEC, la mayoría de las cuales también presentes en el acto.

La Marina del Prat Vermell, una nueva centralidad

La expansión del DFactory se inscribe en una transformación más amplia de su entorno inmediato. Junto al complejo, el barrio de la Marina del Prat Vermell está inmerso en un profundo proceso de renovación urbana que quiere convertir esta zona en una nueva centralidad de Barcelona. El proyecto combina la construcción de hasta 30.000 nuevas viviendas, una parte importante de ellas asequibles, con el impulso de la actividad económica.En este sentido, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha defendido que tanto la ampliación del DFactory como el desarrollo de la Marina del Prat Vermell forman parte de una misma estrategia municipal que quiere garantizar el “derecho a quedarse” para los vecinos, en una ciudad donde vivir y trabajar sean compatibles y próximos. En este contexto, la proximidad entre el nuevo DFactory y la Marina del Prat Vermell cobra todo el sentido: industria avanzada y crecimiento residencial desarrollándose en paralelo, en un mismo entorno, para garantizar que la ciudad impulsa y retiene su talento.

Mirada a largo plazo

Con las obras en marcha y la previsión de finalizarlas a finales de 2026, el complejo ya mira hacia 2027, cuando se prevé que los nuevos espacios puedan empezar a acoger empresas. Será entonces cuando la imagen inicial del robot bailando cobre todo su sentido: la tradición industrial del pasado y la tecnología del futuro compartirán un mismo espacio y una mirada a largo plazo.
Un robot humanoide de la marca Siemens ha marcado el ritmo del acto de colocación de la primera piedra. © CZFB
Pero la ampliación no se detiene aquí: el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona prevé una segunda fase que llevará el DFactory hasta los 100.000 metros cuadrados. Aunque todavía no tiene un calendario definido, esta etapa se pondrá en marcha a medida que el complejo ocupe los espacios disponibles y capte el interés del sector para seguir creciendo, proyectando Barcelona como referente global de la industria 4.0.
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