La construcción recuperó impulso en Catalunya en 2025, con un crecimiento del 5,4%, pero el sector considera que el ritmo sigue siendo insuficiente para dar respuesta tanto a la crisis de la vivienda como al déficit de infraestructuras que arrastra el país. Aunque el número de viviendas terminadas aumentó un 25% respecto al año anterior, la producción sigue muy por debajo de los niveles que se consideran necesarios para satisfacer la demanda.
Estas son algunas de las conclusiones del informe El sector de la construcción en Catalunya 2025. Previsiones 2026 y 2027, presentado este jueves por la Cambra de Contractistes d'Obres de Catalunya (CCOC). La entidad estima que Catalunya acumula un déficit de cerca de 49.500 millones de euros en infraestructuras después de años de inversión insuficiente y calcula que habría que duplicar la licitación pública anual para recuperar el retraso acumulado.
Según el estudio, Catalunya debería invertir unos 7.365 millones de euros anuales en obra pública —el equivalente al 2,2% del PIB— para equipararse a los principales países europeos. No obstante, en 2025 solo se licitaron 3.972 millones de euros, prácticamente la mitad de lo necesario.
Más viviendas, pero todavía insuficientes
El año pasado se terminaron 16.572 viviendas, un 25% más que en 2024. A pesar de este incremento, la cifra sigue muy lejos de los 30.000 pisos anuales que, según la Cambra, serían necesarios para empezar a equilibrar la oferta y la demanda.
Según la CCOC, Catalunya debería invertir 7.365 millones de euros anuales en obra pública, el equivalente al 2,2% del PIB
Además, el número de viviendas iniciadas disminuyó un 6,6%, hasta los 15.589, un dato que apunta a que la recuperación seguirá siendo limitada en los próximos años si no se aceleran los nuevos proyectos.
El problema no es solo invertir, sino ejecutar
El informe también vuelve a poner el foco en una de las principales reivindicaciones del sector: la baja ejecución de la inversión pública.
Durante 2025, el Estado ejecutó en Catalunya solo el 57% de las inversiones presupuestadas, muy por debajo de la media estatal, que superó el 100%. Entre 2009 y 2025, el déficit acumulado de ejecución supera los 12.900 millones de euros. En cambio, la Generalitat registró un grado de ejecución cercano al 90% en el mismo periodo.
Para la Cambra, estos datos evidencian que anunciar inversiones no es suficiente. La entidad defiende que los proyectos deben traducirse en licitaciones, adjudicaciones y, finalmente, en obras ejecutadas para que tengan un impacto real sobre la vivienda, la movilidad o la competitividad de la economía catalana.
Presupuestos ajustados a la realidad
El estudio también alerta de que muchas licitaciones públicas continúan saliendo al mercado con presupuestos alejados de los costes reales de construcción. Como consecuencia, el 45% de los concursos públicos solo recibieron una o dos ofertas durante el 2025, un indicador que la patronal considera preocupante porque reduce la competencia y dificulta la ejecución de las obras.
Ante este escenario, la CCOC reclama actualizar los presupuestos de licitación, reforzar los mecanismos de revisión de precios y agilizar los trámites administrativos para impulsar la construcción de viviendas. También recuerda que, de las 50.000 viviendas públicas anunciadas por el Govern, de momento solo se han licitado unas 3.000.
A pesar de estas dificultades, la Cambra mantiene unas perspectivas optimistas y prevé que el sector crezca entre un 3,5% y un 4% este 2026 y entre un 2,5% y un 3,5% en 2027, siempre que las inversiones anunciadas acaben convirtiéndose en obra ejecutada.
