LA SEMANA DEL TURISMO

El viajero barcelonés: descubrir como leitmotiv

El Prat
El Prat

Barcelona está acostumbrada a ejercer de anfitriona de millones de turistas cada año, pero sus ciudadanos también recorren el mundo impulsados por una misma inquietud: conocer otras realidades y culturas

(Redactora)
05 de mayo de 2026

Barcelona es un imán para el viajero. Millones de visitantes llegan a la ciudad —por tierra, mar y aire— para conocer su cultura, arquitectura, gastronomía, playas y un largo etcétera del que cada visitante tiene donde escoger (hay una Barcelona para cada uno). Pero la ciudad no solo está acostumbrada a recibir al mundo, sino que también lo recorre. Mientras centenares de turistas llegan a diario a Barcelona, sus ciudadanos hacen el camino inverso cuando se convierten ellos en visitantes. Pero, ¿cómo viajan los barceloneses? ¿Qué tendencias siguen —o cuáles generan? ¿Qué destinos prefieren?

La respuesta es poliédrica. “El viajero barcelonés es muy transversal. Estamos en todas partes”, destaca Rafa Serra desde la Associació Corporativa d'Agències de Viatges Especialitzades (Acave), de la que es presidente desde febrero. “No hay un perfil del viajero barcelonés, porque hace todo tipo de viajes”, añaden desde el sector. Ya sea en familia, con amigos, solos, al otro extremo del mundo o sin salir de Catalunya, los barceloneses se han erigido como grandes viajeros. Dentro de esa diversidad, siempre predomina un punto en común, según fuentes de Viajes El Corte Inglés: “La motivación del cliente barcelonés es conocer nuevas realidades”. Dentro de la variedad, ese es el leitmotiv: descubrir.

Además, los viajeros barceloneses suelen compartir otro rasgo: son prudentes. “Cuando ocurre algo, como la guerra en Oriente Próximo, frena el consumo en seco. A la vez, luego se recupera rápidamente”. Este rasgo también se traslada a la anticipación: “Nuestros clientes de Barcelona siempre aprovechan el early booking. Es un tema cultural. Es distinto en clientes del centro o del sur; son mercados totalmente diferentes”, detallan desde Viajes El Corte Inglés.

Esta pulsión viajera viene de lejos, y es que el mercado barcelonés “ha sido de los más pioneros de Europa, junto a los franceses y alemanes”, añade Serra: “Siempre hemos sido pioneros en abrir nuevas rutas”. Y estas rutas, ¿hacia dónde van? “Empezamos a viajar en los 80 sobre todo al norte de África, y esa fue nuestra primera apertura a nivel internacional. Todo esto se ha ido extendiendo, hasta llegar a todo el mundo”, recalca Serra.

Ahora, aunque el viajero barcelonés es transversal y da espacio para todas las preferencias, despunta una: “Asia es el destino de los barceloneses”, señalan fuentes del sector. A la cabeza, está Japón, acompañado de otros países como Tailandia, China, Vietnam e incluso Nueva Zelanda. En un año marcado por las consecuencias por el conflicto en Oriente Próximo, cogen fuerza destinos en Sudamérica, y también en Europa e incluso dentro de España. Mientras, Egipto se mantiene como uno de los destinos más deseados, al otro lado del Mediterráneo, y otros emergen siguiendo tendencias, como las que apuntan a puntos como la Patagonia, África Occidental y el norte de Europa.

Para muchos barceloneses “viajar se ha convertido casi en una necesidad biológica; si no lo hace, le falta algo”
Pero los destinos internacionales no son los únicos que llaman a los residentes. En Catalunya, de los 30 millones de viajes que se emprendieron en 2025, cerca de la mitad se quedaron en la misma Catalunya, y casi ocho millones fueron dentro de España. Cerca de seis millones fueron más allá de las fronteras, según el Idescat en base a la Encuesta de Turismo de Residentes del INE. Además, elevaron el presupuesto destinado a sus viajes: en el último trimestre de 2025, el gasto medio de los catalanes en viajes fue de 386 euros por persona (un 8% más que el año anterior), con un gasto diario de 111 euros. En total, el gasto de los catalanes en viajes creció un 6,8%, y el gasto medio por persona aumentó un 6,3%.

Aeropuerto (Pixabay)

Cerca de un tercio de los viajes que hacen los catalanes son hacia el resto de España.

Como destaca Serra, este aumento de presupuesto no implica necesariamente que el viajero tenga un poder adquisitivo elevado, sino que “quiere invertir parte de su capacidad de ahorro en viajar”. Así, no es que tenga muchos recursos, sino que convierte el viajar en una prioridad. En este sentido, para muchos barceloneses “viajar se ha convertido casi en una necesidad biológica; si no lo hace, le falta algo”.

Pero, ¿qué le aporta viajar, al viajero? “El viaje es mucho más que conocer un monumento o coger un avión y dormir en otra cama. Sales de tu hábitat habitual, y ya por eso, tu cabeza funciona de otra manera. Tienes imputs totalmente diferentes”, resume Serra. En línea a esta realidad, el viajero barcelonés busca cada vez experiencias más auténticas. “Nuestro viajero es cada vez más exigente, pero no exigente en cuanto a la calidad del viaje, sino con exigente con que ocurran cosas. No quieren ser actores secundarios mirando un cuadro; quieren formar parte de él”.

"Somos catalizadores del equilibrio del planeta; cuando un ciudadano conoce otra cultura, pasa a ser más sensible, más tolerante, se convierte en creador de sinergias y relaciones"
Esta atracción por la autenticidad se refleja en las búsquedas en plataformas online, y en las agencias, que se adaptan a las nuevas tendencias y necesidades. “Cuando diseñamos los viajes, pensamos en productos enriquecedores, con nuevas experiencias”, apunta Serra. Esta autenticidad se traduce en viajes más experienciales, en unas preferencias que han provocado cambios en el sector que llegan incluso al formato de los locales de las agencias —incluidas las de Viajes El Corte Inglés, que está fusionando puntos de venta para generar espacios más grandes y hacerlos más experienciales—.

Los cambios en la forma de viajar de los barceloneses no solo están marcados por estas tendencias, sino también por la tecnología, y la irrupción de la IA. Tanto es así que más de un tercio de los viajeros ya la utiliza para planificar sus viajes, según Booking. En este contexto, también se adaptan las agencias: “Es una nueva evolución. Algunos ya pronosticaron el fin de las agencias con la llegada de Internet, pero cada año sigue creciendo”, defienden desde Viajes El Corte Inglés.

La tecnología, además, pone al alcance del viajero tal cantidad de información que es difícil discriminarla y quedarse con lo que más se adapta a sus intereses, en un mundo diverso repleto de destinos y culturas que conocer. Adentrarse en esa diversidad es en sí una de las virtudes del viajar, como señala Serra: “Siempre digo que somos catalizadores del equilibrio del planeta. Al final, cuando un ciudadano de aquí viaja a la otra punta del mundo y conoce otra cultura, pasa a ser más sensible, más tolerante, se convierte en creador de sinergias y relaciones”, remarca Serra. Así, mientras “rompe tabúes mentales”, el viajero se convierte en puente, a la vez que ejerce, también, de embajador de su propia ciudad.

Sobre el autor

Anna Badia López
Anna Badia López

Redactora

Ver biografía