Las galerías de arte, que abren habitualmente de lunes a sábado de manera gratuita, estarán cerradas desde hoy y hasta el sábado 7 de febrero. ¿Qué ha pasado? Con la entrada en vigor de la Directiva 2022/542 de la Unión Europea, que permite a los países reducir el IVA en la venta de obras de arte, antigüedades y objetos de colección, Francia, Italia, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Portugal ya han adoptado tipos reducidos (del 5,5%, 5%, 7%, 8% y 6%, respectivamente), mientras que en España se mantiene en el 21%.
A pesar de los recurrentes intentos del sector por reclamar una bajada del IVA cultural, el Gobierno no se ha manifestado al respecto ni ha propuesto ninguna solución. Desde el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, al que pertenecen cerca de 120 galerías, no han visto otra opción que llevar a cabo una acción contundente: el cierre temporal de las galerías para visibilizar esta situación.
“Pedimos que se aplique la normativa para poder hacer nuestro trabajo en igualdad de condiciones y ser competitivos”, comenta Marc Domènech, director de la galería Marc Domènech en Barcelona y vocal del Consorcio. “Cerramos como medida de presión, necesitamos hacerlo porque queremos continuar trabajando y hacerlo desde España”.
Estas diferencias pueden verse claramente en la feria ARCO, donde el año pasado ya se intentó dar un golpe sobre la mesa: todas las galerías españolas presentes apagaron sus luces durante diez minutos para denunciar la desventaja estructural respecto a sus homólogos europeos. Por ejemplo, una obra de Juan Uslé, representado en España por las galerías Prats Nogueras Blanchard y Galería Elvira González, resulta más caro adquirirla aquí que si se compra en la Galerie Lelong, con sede en París, donde se aplica un IVA del 5,5%.
Las ferias españolas también se ven enormemente afectadas, situación que se agravará más si cabe de no reducirse el IVA cultural. Como explica Quico Peinado, presidente de la asociación ArtBarcelona y vocal del Consorcio, “las galerías pueden acogerse al régimen fiscal del país donde se celebra la feria, por lo que seguramente les interesará más participar en ARCO Lisboa, dado que Portugal aplica un IVA reducido del 6%, en detrimento de ARCO Madrid, donde se aplica un 21%”. El Ministerio de Cultura y las instituciones que adquieren obra en la feria, como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, también sufren el impacto, ya que pueden comprar menos obras si estas están gravadas con un 21% de IVA en lugar de un tipo reducido.
Además, “los primeros perjudicados son los artistas españoles, que resultan muchísimo más caros que sus equivalentes franceses o italianos. Esta situación provoca una pérdida de competitividad letal para los artistas que representamos”, afirma Domènech. Más de mil artistas y profesionales del sector han firmado el manifiesto "Artistas Visuales España firman ¡IVA Cultural YA!", en el que se reivindica el papel esencial de las galerías en el descubrimiento, el acompañamiento y la construcción de sus trayectorias profesionales.
Una galería de arte no es solo un establecimiento de compraventa de obras. Es un agente clave del sector cultural: guía las carreras de los artistas, impulsa su proyección internacional y genera programación cultural abierta a la ciudadanía, entre muchas otras cosas. Por ejemplo, Oriol Vilanova, que representará a España en la próxima Bienal de Venecia, ha podido desarrollar su trayectoria internacional gracias al apoyo estratégico de su galería, àngels barcelona. Este trabajo continuado se traduce también en una oferta cultural abierta al público: solo las galerías asociadas a ArtBarcelona organizan más de 220 exposiciones gratuitas al año.
Las galerías, además, colaboran activamente con instituciones mediante préstamos de obras y desde el Consorcio han anunciado que mantendrán una huelga de tres meses en sus relaciones con la administración.
Todo indica, por lo tanto, que el mantenimiento del IVA cultural al 21% supone una pérdida para todo el ecosistema artístico y la ciudadanía. ¿Por qué no se aplica un IVA cultural reducido? Quizá la clave esté en cómo se percibe el arte en España y en una problemática endémica que lo asocia al lujo, sin reconocer la labor fundamental que desempeñan las galerías en la construcción y transmisión del patrimonio cultural.
¿Se da por sentada la existencia y la labor de las galerías de arte? Si nada cambia, “la única opción que tenemos no es sencilla ni económica, ni es lo que queremos: es irnos del país”, sentencia Marc Domènech.